Por solicitud de la Contraloría General de la República se aplazó para una nueva fecha, aún sin definir, la audiencia que estaba programada para este lunes, a las 9:00 a.m.

Publicado por: REDACCIÓN POLÍTICA / VANGUARDIA.COM
De acuerdo con el abogado Carlos Arturo Rojas, representante de algunos de los funcionarios de la Cdmb, “la Contraloría solicitó el aplazamiento de la audiencia pública, en la cual se demostrará que este vehículo era necesario… Creemos de que debe existir alguna equivocación por pare del ente investigador, pero vamos a demostrar que no hay ninguna anomalía, a justificar por qué se compró y los elementos probatorios para ello”.
La polémica compra de la motocicleta de alto cilindraje que realizó la Corporación por la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, por valor de $20,8 millones, se efectuó el pasado 11 de febrero a las 10:30 a.m. a un distribuidor de la ciudad.
En la audiencia, que se realizarán en la seccional de la Contraloría General de la República en Bucaramanga, ubicada en la carrera 20 con calle 33, se analizarán las razones por las cuales se compró la moto en la que se movilizaría el director de la entidad, Ludwing Arley Anaya.
Pliego de condiciones para adquirir la moto
La decisión de adquirir el costoso automotor se basó, según se especifica en el contrato, en la necesidad que tienen los funcionarios de la Cdmb, entre esos su director, Ludwing Arley Anaya Méndez, de desplazarse rápidamente por Bucaramanga sin demoras por el tráfico.
“El tránsito de vehículos en la Ciudad de Bucaramanga esta actualmente muy congestionado, lo cual impide la rápida movilización de los automotores entre las diferentes sedes de trabajo de propiedad de la entidad. Con el objeto de facilitar la rápida movilización de los funcionarios para la realización de diligencias oficiales especialmente relacionadas con los asuntos que debe atender la Dirección General, se considera oportuno y conveniente adquirir una motocicleta que pueda suplir esta necesidad, con la rapidez y diligencia requerida”, se señala en el pliego de condiciones del contrato.
Adicionalmente, en las especificaciones del contrato se detalló que la moto debía ser mínimo modelo 2.012, con un motor cuatro tiempos y cuatro válvulas, con un cilindraje mínimo de 660 centímetros cúbicos, un sistema de arranque eléctrico, con capacidad de combustible de 15 litros, con transmisión de cinco velocidades y con frenos de disco.
Respecto a la contratación, el Director de la Cdmb aseguró a esta casa editorial, en febrero de 2013, que la compra de la costosa motocicleta “se realizó porque la entidad actualmente tenía en curso un contrato por el alquiler de ese servicio que le significaba a la corporación un gasto anual de $50 millones”.















