La Dirección de Juicios Fiscales de la Contraloría General de la República denegó la solicitud de nulidad que había sido interpuesta por la actual directora de la Corporación Autónoma de Santander, CAS, Flor María Rangel, varios exfuncionarios de la entidad y empresas contratistas, para un millonario proceso de responsabilidad fiscal que adelanta el ente de control.

Publicado por: JINETH PRIETO
La Dirección de Juicios Fiscales de la Contraloría General de la República denegó la solicitud de nulidad que había sido interpuesta por la actual directora de la Corporación Autónoma de Santander, CAS, Flor María Rangel, varios exfuncionarios de la entidad y empresas contratistas, para un millonario proceso de responsabilidad fiscal que adelanta el ente de control.
La decisión se conoció luego de varios meses en los que el proceso estuvo frenado debido a que en su mayoría los implicados argumentaban que en vista de que el contrato cuestionado no estaba liquidado, no había lugar para que la Contraloría interviniera, en razón a que su control es posterior.
No obstante, el ente de control determinó que la ley lo faculta para intervenir no solo en la etapa postcontractual sino también “durante todo el proceso de ejecución” de obras que comprometan recursos públicos, y pidió que se continuara con el proceso que tiene lugar en la regional Santander por las presuntas irregularidades en la entrega de más de $3 mil millones a una unión temporal que no ha cumplido con el objeto para el que fue contratada.
Precisamente, el contrato se suscribió en septiembre de 2011 con ocho meses de plazo de ejecución y a hoy no solo no se ha concluído, sino que ha tenido varias suspensiones y prórrogas. Esto, con el agravante de que se han girado el 90% de los recursos, equivalentes a $3.075 millones sin que se hubiera ejecutado al menos el 50% del objeto.
De los recursos entregados, $1.300 millones fueron girados 15 días después de que se hubiera posesionado en el cargo Flor María Rangel, pese a que ya se había advertido, según expedientes del contrato, que había problemas en la ejecución.
La Unión Temporal está conformada por tres empresas de las cuales una es cercana a Rangel.
Se trata de la Asociación de Trabajadores Comunitarios Guardianes del Futuro, organización sin ánimo de lucro que tiene el 33% de la unión y que fue fundada por Rangel en febrero de 1.995. La ahora directora de la CAS permaneció como directiva de esa organización hasta 2004.
Al respecto, Rangel ha asegurado que actualmente no tiene nada que ver con la fundación.
Héctor Murillo, exdirector de la entidad, también está vinculado al proceso.















