La Alcaldía le pidió a la Fiscalía General que investigue si existieron irregularidades en el contrato de construcción de la represa.

Publicado por: OSCAR IVÁN REY
A través de un oficio enviado a la Fiscalía General de la Nación, la Alcaldía de Bucaramanga le solicitó al ente acusador investigar el contrato firmado entre el Acueducto de Bucaramanga y Conalvías para construir el embalse de Tona.
El documento, dirigido al fiscal Néstor Humberto Martínez, solicita la indagación de la Fiscalía para establecer si existieron actos de corrupción en la firma del contrato de dicho contrato.
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“Fundamentado en las evidencias registradas en el expediente contractual citado y en las últimas noticias en las que se percibe oscuros manejos del Grupo Conalvías, en asuntos contractuales de connotación nacional; respetuosamente le solicito a su despacho, si a bien considera, investigar el proceso contractual que en la modalidad de Invitación Pública adelantó el Acueducto Metropolitano y que terminó con la adjudicación del contrato al igual que el desarrollo de la etapa de ejecución contractual en manos de Conalvías”, se lee en el documento.
La Alcaldía sustenta su solicitud en los sobrecostos que ha sufrido la obra en su ejecución, aumentos que hoy tienen al Acueducto en crisis financiera.
“El impacto de la corrupción en el desarrollo social del municipio alcanzó sobre manera al Acueducto Metropolitano, quien en otros temas de relevante importancia sufrió el descalabro, por cuenta de la ejecución del contrato 073 del 2010 cuyo objeto consiste en la ejecución del proyecto de regulación del río Tona - Embalse de Bucaramanga a cargo del contratista Conalvías representada legalmente por el expresidente del Grupo Conalvías, ingeniero Andrés Jaramillo López”, agrega la misiva.
El alcalde Rodolfo Hernández había expresado la necesidad de investigar la forma como se dio el contrato del Embalse de Tona, luego de conocer la captura del expresidente de Conalvías, ingeniero Andrés Jaramillo López, por temas de corrupción.
Los sobrecostos
El embalse del río Tona tuvo un aumento en el costo de sus obras de casi $70 mil millones. Mientras que en el 2010, el Acueducto presupuestaba que la obra costaría $260 millones, el embalse terminó costando cerca de $330 mil millones.
Pero eso no es todo, aún hace falta construir la planta de Angelinos, una obra que podría costar $155 mil millones de los cuales solo habrían asegurados $60 mil millones y el Acueducto está gestionando los demás recursos.
Aunque el embalse tiene su máximo nivel de llenado, aún no se ha podido poner en funcionamiento por la no construcción de la planta de Angelinos.















