Política
Domingo 25 de diciembre de 2022 - 10:27 AM

¿María José Pizarro quiere ser Alcaldesa de Bogotá?, esto respondió

En marzo de 1990, cuando el país vivía una de las épocas de violencia política más duras de la historia, se vivió un fenómeno electoral que pocas semanas después iba ser frenado por las balas del narcotráfico.

Colprensa / VANGUARDIA
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Publicado por: Colprensa

Carlos Pizarro, quien se lanzó a la candidatura de la Alcaldía de Bogotá, logró sacar cerca de 71.000 votos en representación de la recién desmovilizada guerrilla del M-19, después de una campaña de menos de una semana, marcando un hecho importante para el país.

Esto lo llevó a lanzarse como candidato a la Presidencia de Colombia para el periodo 1990-1994, pero su campaña estuvo truncada por las amenazas a uno de los líderes del movimiento guerrillero desmovilizado, que al final le costaría su vida.

Hoy, casi 33 años después, María José Pizarro, la hija del asesinado líder de izquierda, le está sonando poder llegar a ocupar el cargo al cual aspiró su papá en su corto camino por la política: ser la próxima alcaldesa de Bogotá.

Aunque la aspiración le suena muy interesante a María José, ella tiene claro que hay varias situaciones que llevarían a esa: su labor como senadora, en donde fue elegida la primera mujer de la lista en marzo de 2022 y que ante todo su nombre recoja el interés de todos los sectores políticos de la izquierda y el centro que acompañaron a Gustavo Petro para que ganara la Presidencia de la República en junio pasado.

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En entrevista con Colprensa, la destaca dirigente de la izquierda habla, además de esa posible candidatura, de su paso de la oposición al Gobierno, de la 'salud' política de la coalición, entre otros temas.

- ¿Cómo le fue en este primer periodo de sesiones, en donde usted fue parte de la coalición de Gobierno?

Podemos ver proyectos de ley aprobados que finalmente tienen un curso en el Congreso de la República y se convierten en una realidad para los colombianos y las colombianas, porque en los últimos cuatro años fueron muy estériles, nosotros presentamos cantidad de propuestas de iniciativas que independientemente de ser discutidas, no eran tenidas en cuenta.

Por supuesto logré sacar algunas leyes, lo cual era muy difícil siendo de la oposición, pero ahora veo la luz en proyectos que, para mí, son absolutamente relevantes: el proyecto de ley de violencia política le quedan dos debates en la Cámara de Representantes y busca erradicar la violencia política en contra de las mujeres; el que crea el sistema de ascensos de la fuerza pública, que pasó también su primer debate en la Cámara de Representantes; tenemos un proyecto más, que es el que busca regular el uso de la fuerza en la actividad policial.

- ¿Cómo le fue con la oposición del Centro Democrático y de Cambio Radical?

Lo primero es que el único partido en oposición es el Centro Democrático, ellos por supuesto tienen, y es sano para una democracia que quienes se oponen o quienes no acompañan el proyecto político que nosotros representamos, sus posiciones y sus posturas en relación con las decisiones que ha tomado el gobierno.

Ahora me parece que ha sido una oposición pobre en argumentos y dura en el ataque personal. Nosotros en la oposición nos caracterizamos por hacer una defensa y una oposición precisamente argumentada, propositiva frente a cada tema, alguna propuesta del Gobierno siempre iba acompañado de una propuesta o de un serio argumento, pero ahora es una oposición como te digo débil en argumentos y fuerte en el ataque personal y me parece que eso va en detrimento del ejercicio de la política.

*- ¿Cómo ve la coalición, cómo se ha comportado después de seis meses de estar conformada?

Somos un abanico amplio en términos de visiones políticas al interior de los distintos partidos que componen el Pacto Histórico y, por supuesto, con otras fuerzas políticas que están en este gran acuerdo nacional. Esto quiere decir que es normal que existan posturas que, digamos, no siempre se comparten, pero sacamos adelante los grandes proyectos.

Sacamos adelante el Acuerdo de Escazú, la reforma tributaria, el Presupuesto General de la Nación, la Paz Total, el Ministerio de la Igualdad, creo que por supuesto hay un debate sano entre nosotros y lo importante es que los proyectos de ley que nos propusimos salieron adelante.

En la reforma tributaria tuve algunos sinsabores, para mí era absolutamente importante el impuesto a las mega pensiones del país, fíjate, las mayorías en el Congreso no nos acompañaron ese artículo y así como ese otros artículos que tal vez para nosotros eran relevantes, que tuvieron que matizarse o que tuvieron que eliminarse, pero finalmente la reforma tributaria es una realidad.

- ¿Esas posturas, como usted lo dice, es mejor que se den abiertamente como vimos en los últimos días o que sean en el interior de la coalición?

Yo creo que con el verde compartimos, de todo el abanico político, las mayores coincidencias. Sin embargo, me parece que el debate se salió un poco de tono, porque yo tenía, por ejemplo, reparos en relación con la manera en la que salió el tema de la paridad del Senado de la República, el compromiso con el ministro fue que se modificaría el artículo como había salido y nosotros todavía no tenemos la reforma política.

No sé cómo decirlo, me parece que fue una actitud poco seria con la ciudadanía, porque nosotros estamos en la mitad de la discusión de la reforma política. El debate debe ser sano, es también que se hayan presentado las alertas, así como lo hacen los congresistas, están en su derecho, también lo ha hecho a la MOE, por ejemplo, lo que me parece es que también hay que hablarle claramente a la ciudadanía y decir no, esta no es la reforma política, es la reforma que se está discutiendo, que en aspectos ha echado para atrás y para adelante, porque está en curso en el Congreso de la República.

- ¿Pero lo de los verdes cómo se puede entender?

Yo supongo que ellos tienen unas discusiones internas como partido político, tampoco son un partido político homogéneo, la alianza verde no es homogénea, hay distintas posturas políticas, algunas mucho más cercanas a nosotros, otras muchos más cercanas a otras posiciones políticas, pero mínimo creo que entre nosotros tiene que prevalecer el respeto, tal vez eso fue lo que me faltó en la discusión que se dio la semana pasada, respeto.

- ¿Cómo va la coalición del Pacto Histórico, en donde también hemos visto distanciamientos entre los senadores Gustavo Bolívar y Roy Barreras?

Es normal que haya diferencias, así como pasa al interior de la Alianza Verde pasa en el Pacto Histórico, nosotros no somos un ejército, tenemos posiciones diversas, venimos de regiones y experiencias distintas, tenemos maneras distintas de hacer política.

Con mis colegas tenemos a veces profundas diferencias y muchas de ellas en cuanto a la forma de hacer política, sin embargo, no creo que la discusión tenga que darse de manera aireada, cuando podríamos tener conversaciones internas que facilitarían y que permitirían construir confianzas que son absolutamente necesarias.

En este momento que somos la bancada de Gobierno se requiere de nosotros muchísima madurez, se requiere grandeza y presentar una mirada lo más tranquila posible hacia la ciudadanía y dirigir, aprender a dirimir las diferencias en lo interno y no por Twitter, yo no creo que el espacio de las discusiones del Pacto Histórico sea obligatoriamente Twitter, ni creo que las discusiones políticas tengan que trasladarse inmediatamente a las redes sociales, porque entonces eso se traduce en un montón de prevenciones, porque somos tendencias distintas.

- ¿Y será fácil que se hagan partido político?

Mi posición es que nosotros tenemos que ir hacia la fusión del Pacto Histórico en un solo partido, compartimos ideales, representamos el mismo modelo de país, luchamos por un modelo de país similar, salvo algunos matices que no son más que eso, matices; entonces, por supuesto, dentro del acuerdo nacional del Pacto Histórico tiene que ser un gran bloque y eso solamente se puede lograr si vamos unidos, si nos funcionamos y empezamos a pensarnos como una sola fuerza política.

- ¿Y cómo ve al Pacto Histórico en las elecciones de octubre del próximo año?

Es muy importante y es la democracia interna para las listas cerradas que deberían acompañar nuestras aspiraciones, alcaldías, gobernaciones, asambleas, es decir, tenemos que escoger a los mejores candidatos, no podemos aceptar que caigan en paracaídas sectores que han estado comprometidos con la corrupción o que han facilitado la corrupción en nuestro país, que han estado rodeando estos clanes o sectores políticos que han favorecido el despojo de tierras, la guerra.

- Algunos sectores al interior del Pacto Histórico la proponen como candidata a la Alcaldía de Bogotá. ¿Le suena?

Yo creo en un proyecto político colectivo. Yo creo en que tenemos que fortalecer el Pacto Histórico como bloque político, como partido y más allá del Pacto, incluido el Partido Verde. Si yo soy la persona que puedo representar y materializar la unidad que requiere la ciudad de Bogotá, si ese llega a ser el norte, pues por supuesto yo podría pensarlo, pero por ahora yo soy y fui electa para ser Senadora de la República, hoy estoy no solamente sacando adelante un compromiso personal y colectivo con los millones de personas que me eligieron, sino también con la paz que fue la tarea que emprendió mi padre hace 32 años; así que en mis prioridades personales por supuesto está continuar con mi labor como congresista, pero como te digo, hago parte de un proyecto colectivo y si yo soy y si yo puedo representar la unidad y puedo materializar la unidad entre las distintas fuerzas políticas progresistas, si así me fuera mandatado y solicitado, pues por supuesto podría considerarlo, pero por ahora mi prioridad, número uno es hacer un gran Senado.

- ¿Cómo ve el desarrollo del proceso de paz con el ELN, del cual es negociadora?

Creo que la paz es una construcción, no es una imposición, no es una ley, tiene que ser el resultado de una conversación y, sobre todo, después de un conflicto armado de tantos años, así que espero que en 2023 sea el año definitivo, queremos que este proceso de paz avance rápidamente, queremos implementarlo en el mismo gobierno de Gustavo Petro, creo que sería la forma, de alguna manera, de darle una mayor viabilidad y no en medio de una contienda electoral a la Presidencia que va a ser compleja para 2025-2026.

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Publicado por: Colprensa

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