Mientras la Alcaldía de Bucaramanga afirma que no tiene registro del material de alumbrado que recibió al iniciar el cuatrienio, concejales de la oposición indicaron que hay pruebas de que sí se sustrajo material de las bodegas del Municipio.

Para el concejal Carlos Felipe Parra es claro. Sí hay pruebas de que se sustrajo material de alumbrado público de las bodegas del Municipio. Además, elementos inservibles de hierro y aluminio habrían terminado en una o varias chatarrerías del Centro de Bucaramanga.
Para el corporado, esta es la principal conclusión del debate de control político que convocó la oposición para el día de ayer, que tuvo como tema central la presunta pérdida de luminarias y elementos como postes y cables de las bodegas La Hormiga y Villas de San Ignacio. Le puede interesar: Video: Chatarra del alumbrado público habría terminado en negocio del Centro de Bucaramanga
Durante la sesión, los concejales citantes, Carlos Parra y Camilo Machado (Alianza Verde), mostraron imágenes satelitales y de trabajo de campo, en donde se le hizo seguimiento a los hallazgos del informe de auditoría de la Contraloría de Bucaramanga, que fue publicado en noviembre del año pasado.

Los vehículos usados para supuestamente sustraer la chatarra del alumbrado
En el informe se hizo referencia de forma particular a dos vehículos de placas STA-185 y KKY-852, los cuales habrían sido usados para retirar material dado de baja.
Así se puede constar de las bitácoras del servicio de vigilancia que había en esas bodegas, en donde también se identifican los nombres de la persona que retiró el material (Carlos Julio Fajardo) y el contratista que supuestamente lo autorizó (Edgardo Rodríguez Herrera). Lea también: Este es el escándalo que salpica a la Alcaldía de Bucaramanga por la pérdida de 32 mil luminarias
Parra explicó que tanto la persona que retiró la chatarra como los vehículos están relacionados o prestan servicios a una chatarrería que está cerca del Mercado de las Pulgas. Esta misma empresa habría radicado en 2022 una carta ofreciéndose para comprarle al municipio estos materiales, pero la administración de Juan Carlos Cárdenas Rey no usó estos servicios.

Imágenes satelitales de las bodegas del alumbrado público
Además, se pudo comprobar, a través de imágenes satelitales, que las bodegas La Hormiga y Villas de San Ignacio, donde se almacenaban las luminarias y postes dados de baja, estaban ocupadas con material antes del 12 de febrero de 2024, pero en otra imagen satelital posterior ya no se observan dichos inservibles. En otras palabras, según Parra y Machado, entre febrero y octubre desapareció el material.
Cabe recordar que la Contraloría de Bucaramanga, en su informe de auditoría realizado el año pasado, advirtió sobre posibles hallazgos fiscales por más de $23 mil millones. También habría dudas sobre los sistemas de gestión para registrar los inservibles dados de baja y el presunto incumplimiento de lo establecido por la ley para la disposición de estos materiales.
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Parra insiste en que hay indicios de que las órdenes para retirar el material vienen de un asesor y el cuñado del alcalde, pero esto ha sido negado por la administración local.

Alcaldía responde a denuncias por la chatarra del alumbrado
Durante el debate, la secretaria de Infraestructura, María del Rosario Torres, explicó que parte del problema es que en el pasado no había un correcto control a los inventarios del alumbrado público.
De forma puntual, aseguró que la actual administración local no recibió durante el empalme un informe detallado del material del alumbrado público que había en las bodegas.
“Es algo en lo que estamos mejorando de la mano de la Contraloría”, dijo la funcionaria, quien agregó que la meta es que ahora haya un registro con código de todas las luminarias nuevas y las que se están dando de baja.
En su respuesta al cuestionario de los citantes, la Alcaldía aseguró: “Se aclara que cualquier diferencia en cantidad o registros de inventario corresponden a situaciones heredadas de periodos anteriores, las cuales han sido debidamente puestas en conocimiento por esta administración ante las instituciones correspondientes”.
Para Parra, no obstante, la Alcaldía no puede decir que desconocía completamente la existencia del material, pues en los informes de interventoría de los contratos de reposición habría datos (con códigos) de las luminarias que se instalaron y las que fueron dadas de baja.















