Oscuridad peligrosa: ciudadanos exigen soluciones urgentes al Municipio.

La oscuridad se ha convertido en una amenaza para conductores, ciudadanos y peatones en distintos puntos de Bucaramanga. De hecho, la comunidad planteó una denuncia pública por los constantes daños en el alumbrado, que mantienen a varias vías estratégicas en penumbra y aumentan el riesgo de accidentes e inseguridad.
Los reclamos apuntan a sectores clave de movilidad donde, según los afectados, transitar de noche se ha vuelto una ruleta rusa.
#Bucaramanga LA CIUDAD, A OSCURAS: Daños y robos de luminarias agravan la crisis de alumbrado público en Bucaramanga. Varios de nuestros seguidores nos han enviado videos que dan cuenta del mal estado de estas redes. Una de esas zonas oscuras es la prolongación de la calle 45.… pic.twitter.com/1IpomoEd6S
— Vanguardia (@vanguardiacom) February 23, 2026
Uno de los puntos más críticos es la prolongación de la calle 45, corredor obligado para quienes se desplazan entre occidente y oriente y viceversa. Allí, varios tramos permanecen completamente a oscuras.
“Es prácticamente manejar a ciegas. Uno no distingue si hay un hueco, un peatón o una motocicleta sin luces. Ya he visto carros frenar en seco porque no se ve nada”, denunció Jhon Monsalve, conductor habitual de la zona.
La falta de iluminación no solo incrementa el riesgo de choques, sino que también facilita atracos en plena vía, toda vez que en ese trayecto vial existen varios retornos viales que, dicho sea de paso, están abandonados.
La situación se repite en la vía de acceso a la Puerta del Sol, uno de los pasos más transitados en horas nocturnas. Conductores aseguran que varios postes llevan semanas apagados o con luminarias intermitentes.
“Cuando uno entra o sale, hay vías intermitentes: unas están apagadas y otras casi no alumbran. Eso da miedo, porque cualquier persona puede salir de la nada. Además, si un vehículo se varía, nadie lo ve a tiempo”, expresó Ana Rodríguez, quien utiliza el viaducto a diario para llegar a su trabajo. El temor, dicen, no es infundado: en redes sociales circulan reportes de intentos de hurto aprovechando la falta de luz.
Vía al Norte
Otro punto señalado es la salida a Ciudad Norte, donde la visibilidad se reduce drásticamente en horas de la noche. “Esa vía es rápida y oscura. Si un carro se detiene o hay un ciclista, es muy difícil reaccionar. Hace poco casi atropello a un motociclista que iba sin chaleco reflectivo, simplemente porque no lo vi”, relató Jorge Hernández, transportador informal. La comunidad advierte que la combinación de alta velocidad y escasa iluminación puede terminar en una tragedia.
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En el sector del Parque de los Periodistas el panorama no es distinto. Las farolas que bordean ese espacio público permanecen apagadas o con daños visibles, generando un ambiente de abandono. El tema se complica si se tiene en cuenta que al frente, también en el Parque de las Tres B, el panorama es igual.
Residentes y comerciantes aseguran que, al caer la noche, el parque se convierte en un punto vulnerable. “La oscuridad espanta a las familias y atrae a quienes quieren hacer cosas indebidas. Hemos tenido más robos y consumo de sustancias en las sombras”, afirmó Marta Rincón, comerciante del sector.
La zona, además, está invadida de habitantes en situación de calle. Incluso por estos lados hay una estación de Metrolínea abandonada, que está convertida en guardia de delincuentes, según denuncia la comunidad.
Vecinos coinciden en que la falta de mantenimiento oportuno del alumbrado agrava la percepción de inseguridad. Señalan que, aunque han realizado reportes formales, la respuesta tarda semanas.
Mientras tanto, los ciudadanos deben transitar por corredores estratégicos con iluminación deficiente, exponiéndose a accidentes y hechos delictivos. “Pedimos algo básico: luz para poder movernos con tranquilidad”, insistió un residente de la zona norte.
La ausencia de luz no solo dificulta la reacción de los conductores, sino que también crea escenarios propicios para el hurto y el vandalismo. En sectores donde el flujo vehicular es constante, la oscuridad representa un factor de riesgo que no puede minimizarse.
¿Qué dice la Alcaldía?
El Municipio aseguró que está atendiendo las quejas ciudadanas y que cuadrillas técnicas trabajan en la reposición de luminarias dañadas.
De igual forma, denunció la existencia de una banda dedicada al robo de farolas y cableado eléctrico, situación que -según la administración- ha afectado gravemente la infraestructura del alumbrado público y ha retrasado la solución definitiva en varios puntos críticos de la ciudad.
















