Elecciones
Domingo 25 de mayo de 2014 - 09:31 PM

Zuluaga y Santos a segunda vuelta

El país espera que en la campaña por la segunda vuelta se oigan finalmente las ideas y se elimine la pugnacidad que caracterizó y oscureció el panorama electoral. Los candidatos han prometido que así será.

Zuluaga y Santos a segunda vuelta (Foto: Colprensa/ VANGUARDIA LIBERAL)
Zuluaga y Santos a segunda vuelta (Foto: Colprensa/ VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: CARLOS G. MARTÍNEZ GÓMEZ

La polarización y pugnacidad que se vivió en la campaña electoral para la primera vuelta que culminó ayer, dejó dos resultados esperados: los candidatos que encabezaron los  escrutinios se distanciaron solo un poco por encima del margen de error de las encuestas, y el abstencionismo, ya copioso en Colombia, subió a niveles casi escandalosos.

De todos modos, el perdedor de la jornada es el presidente Juan Manuel Santos, cuyo resultado electoral es muy deficiente, tanto si se le compara con el 46,56% que obtuvo hace cuatro años, como si se considera el 47% que obtuvo su alianza en la pasada elección de Congreso.

De esas cifras, Santos cayó al 25,6% de ayer, lo que es prácticamente la mitad de su capital electoral recientemente contabilizado, que pudo haberse perdido en virtud del deplorable tono que tomó la campaña. Los ataques insistentes y cada vez más desestabilizadores, particularmente del ex presidente Álvaro Uribe, llevaron a Santos a responderlos para defenderse y cayó en un terreno en el que solo podía perder, pues bloquearon así su mensaje del balance de su gobierno y el de la esperanza de la paz.

Fue precisamente ese ambiente permanentemente enrarecido y tenso el que, con toda seguridad, produjo una de las más altas cifras de abstención en elecciones presidenciales, puesto que este grupo llegó al 60%, lo que deja al país frente al indeseable hecho de que, al menos hasta ahora, prácticamente es poco más de una tercera parte de los ciudadanos habilitados para votar los que están tomando las decisiones políticas en Colombia.

En el otro lado del panorama electoral, obviamente uno de los grandes ganadores es Óscar Iván Zuluaga, quien sin votación propia y solamente con el caudal de Álvaro Uribe Vélez, logró ganar una primera vuelta presidencial. La campaña del Centro Democrático llega a la segunda vuelta en medio de una gran paradoja: tiene la ventaja de poder mostrarse como ganadora de la primera vuelta, pero sabe que está inmersa en un serio problema de índole judicial que incluso pueden dejar la sensación de ilegitimidad de la candidatura de Zuluaga.

De todos modos, el simple hecho de poder mostrarse en el primer lugar, a pesar del margen estrecho, le da al uribismo una mejor posición frente a lo que será lo que defina la inclinación de la balanza en la segunda vuelta: las alianzas con los demás partidos, para ellos, especialmente el Partido Conservador, que se supone doctrinariamente más próximo a las tesis del ex presidente.

Mujeres ganadoras

Pero, fuera de la disputa de la presidencia entre Zuluaga y Santos, que es lo que continuará, quedan los interesantes resultados obtenidos por Marta Lucía Ramírez y Clara López Obregón, cada una en el límite de los dos millones de votos, lo que las deja como ganadoras también en la jornada.

Que entre las dos dirigentes políticas sumaran prácticamente cuatro millones de sufragios en partes iguales, a pesar de las fuerzas descomunales que se movieron alrededor de los dos candidatos vencedores, deja una sensación muy positiva sobre su desempeño.

Liderando partidos opuestos entre sí, el conservador y el Polo Democrático, Ramírez y López demostraron que tienen derecho y razones para hablar fuerte y exigir respeto sobre sus ideas y propuestas. Sobre todo si por ejemplo, se toma como referencia el hecho de que en la primera vuelta de 2010, Gustavo Petro como candidato del Polo Democrático solo llegó a un millón 329 mil votos y Noemí Sanín como candidata conservadora única-mente alcanzó 892 mil.

El gran derrotado

No puede decirse lo mismo de Enrique Peñalosa, quien comenzó la campaña como la posible tercería frente a las candidaturas Santos y Zuluaga y terminó en el último lugar a una distancia de prácticamente la mitad de la votación de quien ocupó el puesto inmediatamente superior al suyo.

Una vez más Peñalosa fracasó en su intento de llevar al elector raso un discurso demasiado académico, etéreo y que subestima la coyuntura que es sobre la que mayoritariamente el colombiano promedio espera respuestas.

La segunda vuelta

Le queda a Óscar Iván Zuluaga y a Juan Manuel Santos la responsabilidad de darles ahora sí a los colombianos una campaña decente, en la que se respete al elector, se dejen de lado las pasiones y se concentren en las ideas y las propuestas.

Quedan tres semanas en las que Santos debe revertir la situación que quedó planteada y capitalizar a su favor el deseo de paz de la mayoría de los colombianos.

Zuluaga, por su parte, debería desmarcarse de Uribe, dejarse conocer en realidad y tratar de explicar con mayor detalle sus objeciones sobre los diálogos y su propuesta de paz condicionada con la que parece haber consolidado el voto uribista.

Publicado por: CARLOS G. MARTÍNEZ GÓMEZ

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