Julián Gómez Reyes, director creativo de Careloko Producciones, convirtió las historias de misterio de su infancia en Charalá en una serie animada. Ese recuerdo familiar, marcado por la tradición oral y la riqueza natural, hoy lo tiene como finalista de los Premios Quirino, el galardón más importante de la animación iberoamericana.

En una finca llamada La Palma, en la zona rural de Charalá, dos niñas encontraron unas monedas de oro. No sabían cuánto tiempo llevaban allí ni cómo habían llegado a ese lugar, pero decidieron desenterrarlas. Brillaban como un tesoro entre la tierra viva de las montañas santandereanas. Las recogieron sin imaginar que eso marcaría el inicio de un recuerdo que guardarían durante décadas.
Esa misma noche, el cielo parecía caerse a pedazos en forma de tormenta. La lluvia golpeaba el techo de la casa y el viento sacudía los árboles alrededor de la finca.
Entre truenos y relámpagos, comenzaron a sentir algo extraño en la casa. Como si algo rondara afuera. Como si una presencia invisible caminara cerca de las ventanas mientras la tormenta tomaba fuerza.

El miedo fue creciendo hasta que pensaron que no debían haber tomado aquellas monedas, así que decidieron devolverlas. Las lanzaron de nuevo mientras pronunciaban una frase que quedó grabada en la memoria familiar: “De parte de Dios, de parte del diablo, quién está ahí”. En ese instante la tormenta se detuvo.
Al día siguiente buscaron las monedas en el mismo lugar donde las habían lanzado, pero desaparecieron. Durante años esa historia se ha mantenido viva en las conversaciones de la familia de Julián Gómez Reyes. Sin saber que décadas después, ese relato terminaría viajando de generación en generación, hasta convertirse en uno de los capítulos de Hay Algo Detrás de Ti, una serie animada finalista de los Premios Quirino, el galardón más importante de la animación iberoamericana.
Detrás de esa serie está Julián, un charaleño que pasó gran parte de su infancia rodeado de la riqueza natural y la tradición oral de su municipio. Con los años su camino lo llevó a Bogotá, donde estudió en la Universidad Nacional y empezó a construir una carrera en el mundo audiovisual.
Desde hace varios años dirige Careloko Producciones, una empresa dedicada a crear series y proyectos audiovisuales para público infantil y juvenil. Desde allí ha desarrollado producciones para distintos canales de televisión y ha participado en convocatorias del Ministerio TIC, que han permitido financiar varios de sus proyectos animados.
“Recibir la nominación a los premios Quirino fue súper emocionante. Estábamos acá en la casa con mi esposa, Katherine Durán, cuando llegó un correo electrónico diciendo que ya éramos nominados oficiales. Fue increíble darnos cuenta de que éramos una de las cuatro mejores series animadas de Iberoamérica”, cuenta y agrega que el premio se entregará el próximo 17 de abril en Tenerife, en las Islas Canarias y esperan traerlo a casa.
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Morgana y sus historias mágicas
Hay Algo Detrás de Ti es una serie donde cada episodio cuenta una historia de misterio protagonizada por niños y niñas de diferentes lugares del mundo. La narradora es Morgana, una gata negra que vive en una casa extraña y que se encarga de atrapar a sus espectadores con curiosidad y suspenso.

“Queríamos que fuera entretenida, que no se sintiera como un contenido tedioso o como algo educativo pero aburrido, sino que, por el contrario, fuera emocionante de ver. También buscábamos que no fuera condescendiente con los niños. Tratamos de hacer un terror o un misterio pensado realmente para ellos: que no fuera muy violento ni tuviera escenas demasiado perturbadoras, pero que aun así los asustara un poco y tuviera elementos gráficos y estéticos propios del género. La estética también creemos que influyó bastante. La directora de arte fue Vanessa Tremain, quien hizo un trabajo increíble en la ilustración de los personajes y los escenarios”, explica Julián Gómez.
La idea de la serie, que ya ganó dos menciones de honor en Perú, nació durante unas vacaciones en Bucaramanga, cuando la familia estaba reunida en el apartamento de sus padres. La conversación comenzó a girar alrededor de historias de misterio que habían ocurrido en la familia, recuerdos de la infancia o anécdotas que parecían tener algo inexplicable.

“Cuando empezamos a contar esas historias los niños se acercaron y se quedaron súper conectados con la conversación”, recuerda Julián que incluso comenzaron a contar experiencias propias, cosas extrañas que creían haber visto o momentos que los habían llenado de miedo.
“Ahí nos dimos cuenta de que este tema era muy interesante y que conectaba casi de inmediato con los niños”, explica.
Hay varias historias en la serie, pero la de las monedas de oro tiene raíces profundas en Santander. El paisaje y los caminos de montaña que aparecen en la historia nacen de esos recuerdos familiares.

“Mi esposa tenía una gatica negra que también se llama Morgana, entonces empezamos a articular todo. Y la historia es precisamente la que mi mamá les contó a los niños esa noche, esa Navidad en Bucaramanga, y es que mi mamá creció rodeada de tradición oral”, agrega.
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El encanto de Santander da vida a las historias
Aunque Julián dejó Charalá cuando era niño, el municipio sigue apareciendo en muchos aspectos de su trabajo creativo. Sus recuerdos están llenos de naturaleza, animales y vida en el campo
“Tengo recuerdos muy bonitos de Charalá, de la conexión con los animales, con la naturaleza, de los pozos y los ríos”, cuenta.
Recuerda las visitas a fincas de la familia, los paseos por lugares como Pozo Gallo, y esa sensación de libertad que marcó su infancia.
“Charalá es donde más he conocido y he estado en contacto con los animales y siempre creo cosas relacionadas con animales, con mi relación con ellos, con el cariño que les tengo, con el amor que le tengo a la fauna doméstica y a la fauna eh silvestre, allá eso está muy presente”, dice.
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Además de la nominación a los Premios Quirino, otra de sus producciones también está compitiendo en un escenario internacional. Se trata de Ciudad Animal, una serie creada para el canal Eureka de Canal Capital que explora la vida de los animales en Bogotá.

La producción es finalista en el Prix Jeunesse International de Múnich, considerado el festival de televisión infantil más importante del mundo.
“Nos llena de orgullo saber que somos pues de los pocos que estamos allí compitiendo entre lo mejor de la televisión infantil mundial”, dice Julián.
Para él, estos reconocimientos tienen un valor especial porque muchas de las historias que crea nacen de recuerdos y experiencias ligadas a su tierra. “Santander siempre tiene un lugar muy especial en mi corazón y en todo lo que creo”, afirma.
Por eso no descarta que en el futuro pueda trabajar directamente con proyectos en la región.

















