La programación busca preservar la memoria de los héroes charaleños y resaltar el papel de la población civil en una batalla considerada clave para el desenlace de la campaña libertadora.

Desde tempranas horas de este martes 4 de agosto, el municipio de Charalá, en Santander, se alista para vivir una jornada llena de actos protocolarios, homenajes y símbolos patrios.
A partir de las 7:30 de la mañana, el Puente Principal del Pienta se convertirá en el epicentro de una ceremonia que reunirá a autoridades locales, delegaciones militares y a la comunidad en general, en el marco de una fecha que, para los charaleños, representa mucho más que una simple celebración en el calendario regional. Además: Caminata en Barichara recorrerá caminos ancestrales
Un homenaje que empezó desde el fin de semana
La jornada de este martes no es un hecho aislado. Los actos conmemorativos arrancaron el lunes con la llamada “Gran Tarde Cultural”, un encuentro artístico bautizado “Voces y Ritmos por la Memoria”, que se realizó a las 4 de la tarde en el Polideportivo Luis Carlos Galán Sarmiento, donde las instituciones educativas del municipio rindieron homenaje mediante presentaciones culturales.
Ese primer acto sirvió como antesala para la ceremonia central de este martes, que incluye la ofrenda floral “Huellas de Honor”, en memoria de los mártires caídos; la entrega de la “Condecoración José Acevedo y Gómez”, como reconocimiento al valor patriótico; y el desfile conmemorativo “Ruta del Honor y la Libertad”, que partirá desde el mismo puente hacia distintos puntos del municipio. Lea también: Proyecto de placa huella mejorará la movilidad de los habitantes rurales de Barichara

Lo que se conmemora este martes son los 207 años de la Batalla del Pienta, un enfrentamiento ocurrido el 4 de agosto de 1819 en las inmediaciones del río que lleva el mismo nombre, sobre un puente donde se cree que se libró la confrontación entre el bando realista, comandado por Lucas González, y el bando patriota, al mando de Antonio Morales.
En ese combate tuvo un papel protagónico la población civil, junto con las guerrillas de la región, entre ellas la guerrilla de Coromoro, organizada por Antonia Santos Plata. Además: Barichara busca organizar el transporte turístico para chivas y motocarros
Curiosamente, los soldados patriotas con mayor experiencia, entre ellos Fernando Santos Plata, hermano de Antonia, no participaron en esta batalla porque se encontraban en Santafé apoyando los sucesos que, días después, el 7 de agosto, sellarían la independencia.
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Una historia marcada por el olvido y la resistencia
El combate, que varios investigadores prefieren llamar masacre, dejó un número de muertos que aún genera debate entre historiadores, aunque el libro de defunciones de la parroquia de Charalá conserva parte de ese registro.
Pobladores de municipios cercanos como Coromoro, Ocamonte, Cincelada, Riachuelo y Encino también se sumaron a la lucha. Pese a la magnitud de la pérdida, el sacrificio no fue en vano, ya que el enfrentamiento retrasó el avance de Lucas González, quien debía reforzar a José María Barreiro en Boyacá.
Ese retraso terminó siendo decisivo, pues, cuando finalmente intentó llegar, las tropas patriotas ya habían vencido en el puente de Boyacá, obligándolo a huir. Además: Caminos ancestrales de Santander: así puede recorrer el camino Cabrera-Barichara este fin de semana
Para muchos historiadores, la Batalla del Pienta simboliza la brecha entre la historia oficial, narrada desde el centro del país, y los relatos fundacionales de comunidades como Charalá, que durante años reclamaron un mayor reconocimiento.
Esa deuda simbólica se saldó parcialmente en 2016, cuando la Asamblea Departamental de Santander, mediante la Ordenanza N° 028, institucionalizó la conmemoración como fiesta regional, aunque la disposición sigue siendo poco conocida entre muchos santandereanos.
Actualmente, el episodio ha sido objeto de investigaciones académicas y de un creciente número de producciones audiovisuales, teatrales y literarias que buscan mantener viva la memoria de quienes lucharon por la libertad en ese rincón de Santander.

















