La aclaración la hizo Omar Lengerke Pérez, rector de las UTS, previó al primer encuentro de acercamiento con la junta directiva de Fenalco sur de Santander, en donde uno de los temas clave sería buscar opciones para garantizar la apertura de los programas educativos en las regiones.

Publicado por: Jorge Rios
El regreso de la formación presencial de las Unidades Tecnológicas de Santander a las provincias Comunera o Guanentá solo se hará realidad si la institución tiene un lote en donde pueda edificar la sede propia.
La aclaración la hizo Omar Lengerke Pérez, rector de la institución educativa, previó al primer encuentro de acercamiento con la junta directiva de Fenalco sur de Santander, en donde uno de los temas clave sería buscar opciones para garantizar en el futuro la apertura de los programas educativos en las regiones.
Tras la experiencia que terminó hace cerca de 10 años en San Gil, en donde las UTS brindaron la formación presencial utilizando las aulas de colegios locales, Lengerke expresó que esta no es una posibilidad en la actualidad, debido a las directrices institucionales.
El rector explicó que hay varias razones para el no rotundo. Una de ellas es que las unidades tienen una acreditación de alta calidad y eso implica precisamente tener sus propias instalaciones, laboratorios y espacios especializados; así mismo, por las experiencias, se aprendió que solo con una sede propia se puede “consolidar un proyecto educativo” y eso es lo que buscan las UTS en las regiones.

Lengerke recordó que estos proyectos que no se han logrado concretar en municipios como San Gil y Socorro, sí se dieron y se van consolidando en Barrancabermeja, Vélez y Piedecuesta, en donde se han realizado inversiones muy altas luego de que las autoridades municipales cedieron los terrenos para la construcción de las sedes.
“Tener educación superior en cada municipio es totalmente viable, en lo que hemos fallado es en tener visión en nuestros municipios. En Vélez estamos invirtiendo $23.000 millones. Quién no quiere esas inversiones, entonces lo que necesitamos es que exista una visión clara del tema político, porque se trata de una institución totalmente pública”, afirmó el representante las UTS, recordando que tener un terreno es el primer paso para gestionar todo el proyecto educativo.
El rector dijo que el análisis realizado de todo lo que ha sucedido e imposibilitado que las UTS tengan una sede en San Gil y Socorro es la “falta de voluntad”. Explicó que la institución no tiene recursos para comprar un terreno y por ello en Barrancabermeja la Alcaldía les cedió un terreno, mientras que en Vélez la sede educativa se hizo donde quedaba un orfanato y en Piedecuesta se habilitó un espacio en el parque tecnológico Guatiguará.
El Socorro, la opción que no fue

La última alternativa que estuvo a punto de generar la llegada de las UTS a las provincias Guanentá y Comunera fue en agosto de 2022, cuando la administración municipal de El Socorro presentó el proyecto de acuerdo 012, buscando que el Concejo Municipal le autorizara a la entonces alcaldesa, Claudia Porras, hacer todos los trámites para ceder las antiguas antiguas instalaciones del hotel Tamacara para uso educativo.
Aunque el proyecto fue aprobado, los señalamientos y quejas ciudadanas, así como la suspensión provisional por un juzgado por los posibles fallos del proyecto de acuerdo, hicieron que las UTS desistieran de la idea. Hoy el viejo hotel espera una inversión de $5.000 millones para transformarse en un centro comercial.
















