Santander
Domingo 22 de marzo de 2026 - 10:38 AM

Topocoro: el “mar dulce” que impulsa el turismo en Santander

El embalse Topocoro se posiciona como destino turístico clave en Colombia. Naturaleza, deportes acuáticos, aviturismo y gastronomía en un solo lugar.

Tomada de Internet/Vanguardia
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Con el verde intenso de las montañas que lo rodean y un espejo de agua que parece no tener fin, el embalse Topocoro se abre paso como uno de los escenarios turísticos más prometedores de Santander.

En medio de la Serranía de los Yariguíes, entre seis municipios que comparten su orilla, Girón, Betulia, Zapatoca, Los Santos, Lebrija y San Vicente de Chucurí; este territorio se ha consolidado como un referente turístico que integra naturaleza, cultura, aventura, gastronomía y deportes alrededor del agua.

Este “remanso de paz”, significado que le dieron los Guanes al nombre que lleva este embalse, es una apuesta para aprovechar el potencial del territorio.

Las cerca de 7.000 hectáreas y su capacidad para almacenar 4.800 millones de metros cúbicos de agua le han otorgado el título de “mar dulce” de Santander. Esto lo convierte además en un destino que dialoga con las tendencias del turismo.

Cotelco Santander/Vanguardia
Cotelco Santander/Vanguardia

El turismo en Colombia, históricamente, ha inclinado la balanza hacía el segmento de sol y playa, el cual concentra el 31 % de los paquetes más vendidos. Seguido por naturaleza y aventura (18,4 %) y cultura (16,9 %), según la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo, Anato.

Por lo que no resulta descabellado pensar que este “mar dulce”, en el que operadores turísticos ofrecen recorridos en lancha, pontón y barcos, motos acuáticas y deportes extremos como ‘wakeboarding’ (o esquí acuático sobre tabla); se convierta en una alternativa para los viajeros.

El crecimiento de Topocoro se da en un contexto favorable para el turismo en el departamento. En 2025, Santander recibió 38.458 turistas internacionales, un 5,5 % más que el año anterior. Estados Unidos lideró las llegadas, seguido por Venezuela, México, Panamá y España.

El turismo vacacional representa el 79,1 % de los viajes, lo que confirma el interés por destinos de descanso y naturaleza.

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Juan Pablo Borrero/Vanguardia
Juan Pablo Borrero/Vanguardia

El departamento se ubicó entre los 10 más visitados por viajeros internacionales en Colombia y mantiene una tendencia de crecimiento que abre oportunidades para nuevos destinos.

“El embalse de Topocoro ya es una realidad del turismo. Queremos que los empresarios del turismo y emprendedores que están llegando al sector podamos formar una unión, que nos visiten y multipliquen la experiencia de conocer el mar dulce de Santander”, comenta Luis Enrique León, presidente de la asociación de empresarios de turismo de Topocoro.

Suministrada/Vanguardia
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Naturaleza, agua y aventura

El embalse concentra buena parte de la oferta turística en experiencias al aire libre.

Desde el sector de El Tablazo, sobre la vía que conduce de Bucaramanga a San Vicente de Chucurí, parten recorridos en lancha que permiten descubrir distintos puntos del embalse. Uno de ellos conduce hasta la cascada Los Deseos, un espacio natural para compartir en familia.

También es posible navegar hasta el muro de la represa de Hidrosogamoso. El recorrido, que dura cerca de 40 minutos, incluye una parada en una plataforma ubicada en el centro del embalse, desde donde se aprecia la magnitud del paisaje.

Los operadores turísticos ofrecen alquiler de equipos, recorridos guiados y servicios complementarios para quienes buscan experiencias de aventura.

“El potencial se da en la diversidad de experiencias que puedes realizar, llámese gastronómicas, de aventura, naturaleza, descanso, aviturismo, senderismo, paisaje, diferentes pisos térmicos, deportes acuáticos. Hay muchos turistas extranjeros que nos visitan por la magnitud de la zona y la variedad en sus experiencias”, Manuel Armando Gómez Ríos, miembro de la red de apoyo de en seguridad y convivencia del embalse del Topocoro.

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Suministrada Fernando Cáceres/Vanguardia
Suministrada Fernando Cáceres/Vanguardia

Aviturismo, una apuesta por la naturaleza

En Betulia, considerado un santuario de biodiversidad, el aviturismo es la joya de la corona. En este territorio se han registrado más de 400 especies de aves, lo que representa el 44 % de las aves del departamento, aproximadamente.

Comunidades locales lideran el proyecto de Aviturismo Comunitario Topocoro, con el apoyo de Isagen y Biótica Consultores. Es una iniciativa que busca consolidar rutas de observación y fortalecer la conservación del territorio.

El proceso ha abierto espacios de avistamiento en diferentes zonas: el corregimiento La Playa, a orillas del río Sogamoso; la Finca Cinco Estrellas, en la zona de preservación del embalse en donde además hay 15 pozos naturales; y distintos puntos en la Serranía de la Paz, conocida como la “bomba biológica de Santander”, con rutas como La Joya Escondida y El Encanto de las Flores y las Aves, en Betulia, además de reservas en Zapatoca.

Suministrada Fernando Cáceres/Vanguardia
Suministrada Fernando Cáceres/Vanguardia

El objetivo es capacitar a las comunidades, con el acompañamiento de biólogos y organizaciones, para crear senderos y guiar recorridos en la naturaleza.

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Suministrada/Vanguardia
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Sabores que cuentan el territorio

La cocina es parte esencial de una experiencia turística. El bocachico frito sudado, la mojarra frita, las cazuelas de bagre y otros platos típicos santandereanos guardan todo el sabor que no pueden dejar de probar los turistas.

“El verdadero sabor de Topocoro es el bocachico. Es la representación del Magdalena Medio santandereano, de todo el sector de Topocoro. El bocachico frito sudado se ha convertido en el plato insignia del sector”, señaló Enrique León, propietario del restaurante El Sabor de Topocoro.

Suministrada/Vanguardia
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Turismo comunitario

El crecimiento de Topocoro también pasa por las iniciativas comunitarias que han encontrado en el turismo una oportunidad de desarrollo.

En el kilómetro 19 entre Lisboa y San Vicente de Chucurí, la aldea de Mujeres con Alma y Sombrero reúne a seis emprendedoras que transforman productos como cacao, café, cítricos y artesanías en experiencias para los visitantes.

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“Somos un grupo de mujeres que demuestra nuestra berraquera, que quiere aportar su granito de arena para construir un futuro más viable. Le apostamos al campo, a esas pequeñas cosas que transformamos. Es un espacio maravilloso que estamos creando, para que ustedes vengan y conozcan un poquito de lo que hacemos. Pero también para que articulemos toda esa riqueza de la región: cultural, artística, económica, social, histórica y, por supuesto, turística”, señala Andrea Zárate, representante legal de la asociación.

Suministrada/Vanguardia
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A este se suman proyectos como la Finca Las Alegrías, que apuesta por el turismo sostenible, el uso responsable de recursos y la integración con productores locales.

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“Hemos querido brindar un espacio familiar donde procuramos desde la ruralidad mantener las sanas costumbres y nuestra hermosa historia contemplando la belleza de nuestros atardeceres. Este paraíso, lleno de historia y biodiversidad ha sido por muchos años el hogar de esta familia, lleva más de 100 años siendo testigo de los cambios que ha vivido la región. Así decidimos emprender en el turismo sostenible, buscando que otros pudieran encontrar en este lugar el mismo refugio y tranquilidad que nosotros”, explica Manuel Armando Gómez Ríos, propietario de la finca.

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