El primer ciclo de vacunación de 2026 llegó a cerca de 42.000 predios ganaderos en Santander. Fedegán destacó el compromiso de los productores, aunque advirtió que las zonas rurales aún enfrentan retos por vías en mal estado, lluvias y dificultades de acceso.
Publicado por: Jorge Rios
Con una cobertura cercana al 99 % en predios y bovinos vacunados contra la fiebre aftosa, Santander cerró con resultados positivos el primer ciclo de vacunación de 2026, una estrategia sanitaria clave para conservar el estatus del país frente a esta enfermedad y fortalecer la competitividad de la ganadería colombiana en los mercados nacionales e internacionales.
La jornada, que se desarrolló entre el 4 de mayo y el 23 de junio, también incluyó la vacunación contra la brucelosis bovina en la población animal definida por la norma sanitaria, de acuerdo con las condiciones establecidas por el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA.
En Santander, el ciclo llegó a cerca de 42.000 predios ganaderos, según el balance regional de Fedegán–Fondo Nacional del Ganado. Para la organización gremial, los resultados evidencian un mayor compromiso de los productores con la protección sanitaria de sus hatos.
Clara Mercedes Torres Herrera, coordinadora regional de Fedegán para los Santanderes, explicó que estos resultados son fruto del trabajo conjunto entre los vacunadores, los gremios regionales, el ICA y los propios ganaderos, quienes, según dijo, tienen cada vez mayor conciencia sobre la importancia de cumplir con esta obligación sanitaria.
En la provincia de Guanentá, por ejemplo, Fedegán tiene censadas cerca de 123.000 cabezas de ganado en sus 18 municipios, donde el indicador de vacunación alcanzó el 99,5 %, de acuerdo con el reporte entregado por la organización gremial.
La dirigente recordó que mantener altas coberturas de vacunación es determinante para evitar la aparición de enfermedades que afectarían la producción pecuaria y podrían poner en riesgo los mercados abiertos para el sector colombiano.

Los desafíos siguen en las zonas rurales
Aunque el balance fue favorable, cada ciclo de vacunación continúa enfrentando dificultades logísticas, especialmente en un departamento con una geografía compleja como Santander.
Llegar a fincas ubicadas en zonas de difícil acceso, recorrer largas distancias a pie, enfrentar el mal estado de las vías rurales, las crecientes de quebradas durante la temporada de lluvias y algunos problemas de orden público hacen parte de los retos que deben superar los equipos de vacunación.
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A ello se suma la necesidad de contar con personal capacitado y conocedor del territorio, así como de insistir ante algunos productores que todavía aplazan la vacunación, lo que obliga a realizar nuevas visitas para alcanzar las metas propuestas.
En el sur del departamento, la provincia de Vélez continúa siendo una de las zonas que demanda mayores esfuerzos debido a su topografía y a la dispersión de las explotaciones ganaderas. Según Fedegán, allí también persiste la necesidad de fortalecer la cultura sanitaria entre algunos productores.

Más allá de la vacunación
Desde Fedegán señalaron que el trabajo con los ganaderos no se limita a los dos ciclos de vacunación que se realizan cada año. Durante los meses restantes, la organización desarrolla capacitaciones enfocadas en sostenibilidad, manejo de pasturas, genética, productividad y conservación ambiental.
Como parte de estas acciones, recientemente se adelantó la entrega de árboles en municipios como Charalá, San Gil y Socorro, gracias a alianzas con entidades ambientales y con la Gobernación de Santander, con el propósito de promover sistemas ganaderos más sostenibles y contribuir a la recuperación ambiental.
La coordinadora regional destacó, además, la importancia de fortalecer las asociaciones y los comités ganaderos municipales, al considerar que estas organizaciones permiten identificar las necesidades de cada territorio y facilitar la llegada de programas de capacitación y asistencia técnica.
Para el gremio, conservar el alto nivel de vacunación y seguir promoviendo buenas prácticas productivas será determinante para que la ganadería santandereana continúe fortaleciendo su competitividad y responda a las exigencias sanitarias, productivas y ambientales de los mercados.
















