El Hospital Regional del Magdalena Medio permanece bajo intervención de la Superintendencia Nacional de Salud. La Secretaría de Salud de Santander pidió revisar su situación financiera.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
Después de más de dos años de intervención por parte de la Superintendencia Nacional de Salud, la situación financiera del Hospital Regional del Magdalena Medio genera una nueva alerta. El secretario de Salud de Santander, Edwin Antonio Prada Ramírez, advirtió sobre el crecimiento de los pasivos y el nivel de ejecución del presupuesto de la institución durante 2026.
Prada explicó que el hospital tiene para esta vigencia un presupuesto de alrededor de $35.000 millones y que, según la información conocida por la Secretaría, estos recursos ya fueron comprometidos en lo que va del año. La institución solicitó una adición presupuestal, pero el funcionario cuestionó que se plantee ese incremento sin contar con el recaudo y los recursos necesarios.
“Ellos, del presupuesto que tienen para la vigencia 2026, que son alrededor de $35.000 millones, este presupuesto ya se comprometió en lo que va de este año. Han hecho una solicitud para adicionar presupuesto al mismo sin tener el recaudo y los recursos”, señaló.

La alerta también está relacionada con los pasivos. El secretario aseguró que, al momento de la intervención, el hospital tenía alrededor de $9.000 millones en obligaciones y que actualmente estas se acercan a los $20.000 millones. Además, recordó que el año anterior recibió un apalancamiento de $5.000 millones por parte del Ministerio de Salud.
“Es un hospital que se recibe para sacarlo de una dificultad financiera y al día de hoy vemos que ha empeorado esta dificultad del hospital en cuanto a los números”, afirmó Prada.
Para la Secretaría de Salud, el panorama amerita una revisión urgente por parte de la Superintendencia Nacional de Salud. Prada indicó que ya fueron enviados oficios a la ministra de Salud y a la Superintendencia para poner en conocimiento la situación financiera del centro asistencial.
La preocupación está relacionada con los recursos necesarios para garantizar la atención de los pacientes de Barrancabermeja, la provincia de Yariguíes y las demás zonas que utilizan los servicios del Hospital Regional del Magdalena Medio.
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“Lo que vemos es que en cuanto a los pasivos ha empeorado la situación del hospital y la alerta porque posiblemente no tiene los recursos para adicionarle al presupuesto y poder garantizar la prestación de los servicios de salud a la población de Barrancabermeja, de la provincia de Yariguíes y las demás áreas que van a este hospital”, manifestó.
El panorama que encontró el nuevo interventor
Andrés Manosalva asumió como agente interventor del Hospital Regional del Magdalena Medio en junio de este año. Durante el proceso de empalme, aseguró que encontró dificultades no solamente en las finanzas, sino también en la prestación de los servicios y en el área jurídica.
“En mi experiencia de recibir instituciones nunca había recibido una institución tan desordenada como la recibí por parte del Hospital Regional en materia de prestación de servicios, en materia jurídica y en materia financiera, que es lo que hoy nos tiene acá”, aseguró.
Manosalva coincidió con la preocupación expresada desde el departamento, aunque cuestionó una de las cifras entregadas sobre los pasivos. Explicó que, según un informe de revisoría fiscal, en junio de 2024 el hospital tenía pasivos por $13.717 millones. Al recibir la institución, con corte al 30 de junio de 2026, encontró obligaciones por $19.800 millones.

Según explicó, esos pasivos corresponden a demandas contra el hospital y deudas anteriores con proveedores y personal. A esto se suma el desfase entre el costo de operación y el recaudo. El funcionamiento mensual de la institución cuesta en promedio $4.350 millones, mientras que el recaudo real mencionado por el interventor era de $2.200 millones.
Otro de los aspectos que encontró al asumir fue la ejecución presupuestal. Manosalva señaló que el presupuesto aprobado para los 12 meses ya había sido utilizado en un 72 % cuando llegó.
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“Me dejaron el 28 % para operar siete meses del año y ese 28 % es insuficiente según la proyección que se realizó durante el año pasado. Claramente, tengo que ir ante el área financiera de la Secretaría de Salud del Departamento de Santander para pedir una adición presupuestal que permita garantizar la operación hasta el 31 de diciembre”, explicó.
El interventor señaló que una de las prioridades de su gestión es recuperar la cartera. Según informó, al hospital le adeudan $38.000 millones, de los cuales $24.000 millones corresponden a cartera con más de 120 días. También encontró procesos de facturación y respuesta a glosas que, según dijo, estaban pendientes.

Manosalva reportó además un incremento en la facturación, la cual pasó de $3.720 millones en mayo a $4.774 millones en junio, $4.221 millones en julio y $5.355 millones en el último corte reportado. Su apuesta es aumentar el recaudo para sostener la operación y reducir los pasivos.
El agente interventor reconoció que lleva cerca de tres meses al frente del hospital y que los resultados de las medidas adoptadas deberán verse en los próximos meses. Su propósito, según explicó, es organizar la institución financiera y asistencialmente para que pueda regresar al departamento de Santander.











