Tal vez Enaudis Castro, una madre cabeza de familia, nunca pensó cocinar junto a su comunidad sobre las tumbas de quienes fueron enterrados en el Cementerio de Cantagallo. Sin embargo, la escena de decenas de personas utilizando las tumbas como pequeños albergues, quizá jamás se borre de la mente de quienes viven el invierno en ese municipio.

Publicado por: Jean Javier García M.
Y es que en Cantagallo las cosas no cambian desde hace más de 15 días, cuando colapsaron los jarillones de esa localidad, pues según cuentan los habitantes del sector, las ayudas son pocas y la necesidades muchas.
"A mí se me dañaron muchas cosas, tenía un comedor, se me dañó la estufa (...) Dormimos en una tarima (tumba del cementerio) y estamos muy incómodos porque ya los pies los tenemos con infección, tenemos fiebre dolor de cabeza, hay muchos niños con diarrea y vómito ¡Esto en Cantagallo no se había visto!", dijo Enaudis, quien tenía un los restos de una pata de res, regalo que le dieron conocidos para el almuerzo de una veintena de personas ayer al mediodía.
Y es que la situación es tan tensa en Cantagallo que el miedo es pasar hambre y perder lo que les queda, además de las serpientes y otros animales peligrosos que se esconden en las dañinas aguas.
"Cocinamos arriba de las bóvedas, es incómodo porque ellos también necesitan respeto, la verdad es que el agua fastidia y da cosa porque toca pisar lápidas, no hay tierra en Cantagallo, ni ayudas y mucho menos el Gobierno Departamental o Nacional", decían los damnificados.
Deninson Gil, quien ahora presta el servicio de canoa en el pueblo, ayer oraba sumergido en las profundas aguas que invadieron la Iglesia de la localidad, pidiendo a Dios que las aguas bajen para que acabar con el sufrimiento que se vive en las calles y avenidas de Cantagallo.
"Vivimos en San Martín, Tienda el Divino Niño, nos fuimos para el hospital para ver si estábamos mejor y nos fue peor, hasta el momento esperando a ver lo que Dios quiera. A mis cuatro hijos los mandé para San Pablo, el invierno nos quitó todo, el trabajo, mi tienda se acabó, quedaron los aparatos ahogados", dijo la familia Gil.
La seguridad
En Cantagallo, la planta de energía está anegada, el servicio de acueducto no existe y unos pocos policías intentan salvaguardar los sitios hasta donde pueden llegar.
"Colaboramos a las familias afectadas con alimentación y se les presta seguridad las 24 horas sin importar las condiciones. Hasta el momento no hay capturas, pero sí tenemos personas individualizadas. Las quejas de la comunidad han sido hacia la Administración, según la comunidad no han recibido las ayudas suficientes, ni tampoco de otros entes, tenemos personas enfermas", dijo casi con el agua hasta el cuello el subteniente, César Calderón, comandante Policía Cantagallo.
Por instantes el silencio asusta en el pueblo, pues ya ni los animales se escuchan en las calles. Los techos son el único albergue, y quienes están en el agua tratan de estar en tierra firme.
"Estamos atendiendo todo lo que llegue, por ahora las enfermedades con mayor frecuencia son: dermatitis, dermatomicosis, infecciones respiratorias agudas y diarrea. La mayoría son niños los que han llegado con gripas y estas enfermedades", explicó Sixta Jaraba Posada, médico general del Centro de Salud Municipal.
El Puerto continúa inundado
Aumentó el número de damnificados y afectados con respecto a la ola invernal de 2010. La cifra ya llega a las 1.972 familias damnificadas y 8.012 familias afectadas.
"Ya tenemos habilitados albergues como el Parque Recreacional, la antigua Edasaba y estamos adecuando el antiguo Centro de Desarrollo Comunitario de Barrancabermeja, CDB", indicó Carlos Julio Contreras, coordinador del Clopad.
Entre tanto, la Secretaría de Salud adelantaba ayer brigadas en las zonas afectadas y los líderes comunales de las zonas afectadas anunciaron protestas.
"Vamos a marchar el jueves (hoy) e invitamos a todos las personas afectadas por el invierno, para que el Gobierno Local y entidades como Cormagdalena nos den soluciones de fondo al problema de las inundaciones en la ciudad", afirmó Luis Eduardo Velásquez, presidente de Asojuntas de la comuna Uno.
Panorama regional
Sonia Suárez S.
San Pablo: Según el último reporte del Comité Local de Emergencias, cerca de 500 familias han resultado damnificadas durante la presente ola invernal. Sin embargo, aún no se ha emitido el censo oficial. Mientras tanto, algunos afectados subsisten con el subsidio de arriendo dado por la Gobernación de Bolívar y ya se activaron las ollas comunitarias. Hasta el momento, siete barrios y seis veredas presentan inundaciones.
Yondó: La comunidad y autoridades municipales siguen trabajando en el reforzamiento del dique en el sector de Cuatro Esquinas, pues una vez el río supere la muralla se inundaría todo el casco urbano del Municipio. Hasta el momento, el Comité Local de Emergencia reporta más de 700 familias damnificadas en el área rural. Sin embargo, el Dapar (Departamento administrativo para la prevención y atención de desastres del departamento de Antioquia), entregó ayudas ayer.
Cimitarra: En el corregimiento de Puerto Araujo, uno de los más afectados, las autoridades anunciaron que debido a la disminución en el nivel de las aguas del río Carare la alerta es ahora amarilla. Ahora sólo queda el barro pero el calendario escolar se reactivó y los damnificados, que alcanzaron una cifra de 585 personas, empiezan a retornar a sus viviendas.
Simití: De acuerdo con reportes entregados por la Defensa Civil, los afectados en este municipio ya alcanzan las 2.425 personas, todas en la zona rural de la localidad. Sin embargo, ninguna se ha desplazado al casco urbano sino que permanecen en las partes altas de sus veredas. Los organismos de socorro trabajan en la entrega de ayudas y cauchos.
Habla el Alcalde
Ayer el Alcalde de Cantagallo Ramiro Escobar habló con Vanguardia Liberal sobre la difícil situación del municipio, después de 15 días de inundaciones.
Vanguardia Liberal: ¿Cuál es la situación actual de Cantagallo?
Ramiro Escobar: "Hoy no hemos recibido las ayudas. Venimos manifestando el incidente que hay con Planeación Nacional en el tema de la liberación de los recursos, hay demasiado protocolo para la liberar esos dineros, nosotros estamos exigiendo que se de celeridad en el tema.
VL: La comunidad se queja por falta de prevención, ¿qué tiene que decir usted?
R.E: ¡Claro!, Nosotros, a raíz de las inundaciones de noviembre le solicitamos un radicado del 6 del diciembre al DNP (Departamento Nacional de Planeación) la autorización a nivel de perfil de proyecto, unos recursos para hacer la protección de riberas de los muros en concreto y la protección de los jarillones que sabemos que es la única forma de contrarrestar las aguas del río Magdalena, el río Cimitarra y los complejos del Municipio".
VL: ¿Cómo se presta la atención a los damnificados?
R.E: Hay albergues en San Pablo y San Lorenzo, hoy (ayer) organizamos un censo en Barrancabermeja para hacerle llegar mercados a las personas que fueron trasladadas allí. Ayer entregamos mercados en Puerto Wilches, San Pablo y Canaletal.
VL: ¿Cuál será su gestión para afrontar el problema?
R.E: "Vamos a dar celeridad al proyecto para poder iniciar la construcción, por ahora hemos dado 40 rollos de plástico, 32 mil costales, 1600 mercados, ollas comunitarias por 40 millones de pesos, y hemos sacrificado 15 reses".
















