El reto de lanzar una bola de aluminio con un movimiento parabólico con la única intención de tumbar tres palos a una distancia de 20 metros se convirtió en el hito de jugar bolo criollo, una de las disciplinas atléticas autóctonas que sólo se practica en Colombia.

Publicado por: Marcelo Almario Chávez
Tal epopeya deportiva también se tomó los barrios del Puerto Petrolero, durante el primer Torneo Relámpago, que se jugó en las canchas del barrio La Ceiba.
Fueron 17 parejas las que se enfrentaron por el honor y la supremacía del torneo que entregó una bolsa cercana a los $300 mil.
La destreza y la puntería para derribar los bolos, esta vez no confeccionados con finos pinos silvestres, sino de rústica madera, fue puesta de manifiesto en la pista por las familias barranqueñas más avezadas en la materia.
De esta manera Los Vesga, dúo conformado por padre e hijo, ambos con el mismo nombre, Gonzalo, lograron el título tras ganar seis juegos.
Y como escoltas del campeón Los Leal demostraron que el nivel del bolo criollo está por lo alto.
Esperaban mayor participación
A pesar del éxito alcanzado, los organizadores del evento advirtieron que se esperaba una mayor participación, sin embargo, las lluvias que acompañaron el fin de semana barranqueño alejaron de las canchas a varias delegaciones que viajarían desde otros municipios del Magdalena Medio. "Muchos jugadores pensaron que las canchas estarían muy embarradas. Esperábamos delegaciones de Yondó (Antioquia), Campo Gala y el corregimiento El Centro, entre otros", afirmó Misael Basabe, organizador.













