Barrancabermeja
Domingo 11 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

Tejedores de sueños, atarrayas y moda en Barrancabermeja

Un grupo de tejedores del corregimiento El Llanito, de la mano de diseñadores locales, crearán la colección ‘El Llanito está de moda’, un conjunto de prendas inspiradas en los saberes ancestrales de los tejedores de atarraya.

 / VANGUARDIA
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Lesly Cifuentes / VANGUARDIA
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Publicado por: Lesly Cifuentes

Cae la tarde en el corregimiento El Llanito, ‘pueblito de pescadores’ en Barrancabermeja; a orilla de la ciénaga que lleva el mismo nombre, la brisa golpea, acaricia e impulsa cada sutil movimiento de las manos desgastadas de un grupo de tejedores de atarraya.

El ruido casi silencioso que emite el cuerpo de agua, que por décadas ha sembrado en sus entrañas el fruto de más de dos mil familias que históricamente han vivido de la pesca, ambienta el casi sublime momento en que don Hipólito Robles, a pulso, teje una atarraya.

Tiene 76 años, sus padres construyeron a base de iraca la primera casa que hubo en el corregimiento El Llanito, está a pocos días de sumar un peldaño más, pero su memoria y vigor permanecen casi intactos; tanto así que recuerda muy bien sus primeros pasos en la pesca y el arte de tejer.

“Mi papá pescaba, al igual que mi mamá, había pescado en cantidad. La primera atarraya me la hizo pequeña cuando yo tenía como seis años. Él se ponía a tejer y yo me quedaba mirando, él me decía que mirara como metía la aguja, aprendí en ocho días y de ahí no paré ni de pescar ni de tejer. De eso he vivido siempre”, cuenta Hipólito.

Sus hábiles manos sostienen una aguja, con un pedazo de madera e hilo de nailon, mientras los ojos que siguen su labor se sumergen tratando de entender cómo cada movimiento va dando forma a la red, y la va dejando lista para ser lanzada al agua.

“Para esto se necesita tener buen ojo, práctica, esto tiene que ir uno contado, cuando termino la atarraya ella debe tener 500 mallas, si es así tengo que sacar 250 parejas, deben salir completas, si falta una, fallé. Debe ser exacto”.

Todo ocurre en un ambiente casi ritual, imperturbable, en donde la habilidad cobra fuerza. En la atarraya que teje actualmente ya ha gastado más de quince días y aún le faltan los toques finales.

“Esta la tengo negociada ya por 400 ‘barras’, tengo veinte días de estar dándole, pero yo no le dedico todo el tiempo, yo hago otras cosas, me buscan para arreglar pescado y así la paso”.

Don Hipólito sonríe, mientras acomoda la cachucha roja que lleva puesta, y de manera jocosa, dice que es un viejo útil, que aún sabe ganarse la vida, que anheló que su único hijo varón aprendiera su arte, pero nunca quiso.

- “Tuve tres hijos, dos hembras y un solo varón, y no aprendió a tejer, no quiso ser pescador porque no le gustó la pesca”.

Mientras habla, tratando de atrapar mi atención, una joven diseñadora lo espera. Acelero el paso para tratar de alejarme y dejar que siga con su rutina, pero antes, él acomoda su red, la abre y la ata de lado a lado y me pide que me lleve un recuerdo: una foto.

Del tejido de atarrayas a la moda

A otro lado, recostado sobre una hamaca, Diógenes Potes teje de todo un poco: chinchorros, blusas, mantas, ‘souvenires’, en fin, ¡lo que le pidan! y pueda inspirar prendas que harán parte de la colección ‘El Llanito está de moda’.

“Yo hago lo que sea y que el diseñador lo perfeccione, por ejemplo, uno me dijo: ‘yo quiero que me haga una manta y miro que invento de eso’ y yo lo hago, este es el adelanto más grande, relacionarnos con la tecnología y la moda”.

Para él, esta es la mejor forma de mantener viva la cultura y tradición de la comunidad Llanitera.

- “Esto representa para nosotros mantener nuestra cultura y que no se pierda la tradición, porque hoy en día ya uno no ve ni un pelao’ que venga a ver qué está haciendo uno o cómo se teje, así como en la época de nosotros”.

Aquí, no solo se tejen atarrayas, también se tejen sueños y moda, con la que se pretende mantener viva la tradición de la pesca artesanal, que por años le ha dado el sustento a cientos de familias y que pareciera quedarse en el olvido de las nuevas generaciones.

“Queremos articular todos los saberes de ellos con nuestros conocimientos en la moda y lo último en tendencia y poder crear prendas que gusten, pero que también vayan cargadas de nuestra cultura y esta bonita tradición de El Llanito; no queremos olvidar de dónde venimos, queremos resaltar para que todo el mundo conozca este hermoso territorio”, comenta Isabela Domínguez, empresaria de moda.

A esta iniciativa, impulsada por la Mesa de Turismo de El Llanito, se ha unido un grupo de cuatro empresarios de la moda local, que vieron una oportunidad de crear prendas de última tendencia, con ingredientes únicos y especiales: la cultura y tradición de esta comunidad de pescadores.

“Queremos revivir e incentivar el proceso de los tejedores y esa es la base de nuestras prendas, nosotros pensamos en pescadores pintados tirando la atarraya pero que la atarraya sea real, en 3D, y anexaremos un código QR con la información de quien tejió la atarraya y la historia de lo que hacen acá”, dijo Gerardo Vecino, representante de la empresa Qrarte.

La colección será exhibida en una pasarela el próximo 23 de octubre en el corregimiento El Llanito; “se hará un desfile de moda, donde van a hacer pasarela, chicas de la comunidad, donde mostremos la fusión del tejido de la atarraya con los diseños. Le apostamos no a una gran cantidad sino a pocas piezas que muestren que se puede conservar el tejido de la atarraya en torno a la moda”, explicó Yelisa Potes, líder de la mesa de turismo de El Llanito.

En ‘El Llanito está de moda’ se podrán hallar prendas como blusas, sombreros, faldas, salidas de baño, bolsos, cachuchas con estampados en 3D, toda una fusión entre moda y el tejido de atarraya.

Publicado por: Lesly Cifuentes

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