La Refinería de Barrancabermeja culminó la parada de la planta UOP II, el mantenimiento mayor más importante de los últimos 30 años, con una inversión de US$123 millones y más de 2.200 trabajadores vinculados.

Publicado por: Lesly Cifuentes
La refinería de Barrancabermeja finalizó la parada de la planta UOP II, una de las unidades más importantes en su proceso de producción de combustibles. La intervención fue catalogada como la más grande en la historia reciente de la refinería y permitió que la planta retomara operaciones luego de más de tres décadas sin un mantenimiento mayor.
“Esta parada de planta es un hecho histórico para la refinería porque representa la más grande que hemos ejecutado en nuestra historia”, afirmó Andrés Iván Cuéllar, gerente de mantenimiento de la refinería.
Según Ecopetrol, el propósito del proyecto fue garantizar la confiabilidad de los equipos y asegurar que el país cuente con combustibles en condiciones de estabilidad. “Era un mantenimiento mayor, después de 30 años, de una unidad de craqueo catalítico que tenía un objetivo específico: garantizar la confiabilidad y la integridad de los activos para poder suministrar combustibles al país”, explicó el directivo.
Uno de los aspectos destacados de la parada fue la incorporación de nuevas tecnologías, aplicadas por primera vez en un proyecto de esta magnitud dentro de la refinería. “Implementamos innovaciones que, por un lado, elevan la competencia de los ejecutores de la región, pero también protegen la salud de las personas que intervinieron en esta parada de planta”, puntualizó Cuéllar.
La actualización de la unidad permitirá que los equipos funcionen durante tres décadas adicionales en condiciones óptimas. “La modernización de esta unidad nos garantiza equipos con la capacidad de operar otros 30 años y, adicionalmente, nos pone a nivel de tecnología de punta en la actualización operativa”, agregó el gerente de mantenimiento.

Vinculación laboral
Según el reporte de la estatal, en el proyecto participaron más de 2.200 trabajadores en el momento de mayor actividad. El gerente de mantenimiento destacó que más del 95 % eran de Barrancabermeja y municipios cercanos. “Durante este proyecto intervinieron, en su pico más alto, 2.200 trabajadores, de los cuales más del 95 % son originarios de la ciudad”, precisó Cuéllar.
Los empleos generados permitieron dinamizar sectores como hotelería, transporte, alimentación y comercio. Para técnicos y operarios locales, además, fue una oportunidad de capacitación y de aplicar sus conocimientos en un proyecto de alta complejidad.
Los trabajos incluyeron la llegada de repuestos, maquinaria especializada y la aplicación de protocolos de seguridad industrial para mantener controlados los riesgos. El proyecto tuvo una inversión de US\$123 millones.















