Los funcionarios de la Alcaldía de Gámbita recorrieron esta semana el corregimiento y sus veredas para hacer un cálculo de las pérdidas y los daños.

Publicado por: Jorge Rios
Inundados pasaron la noche del miércoles los habitantes del corregimiento La Palma de Gámbita, quienes viven en la zozobra en medio de los ríos Ubasa y Chuqueque, que en el último mes se han desbordado con frecuencia, aunque es la primera vez que el agua pasa de los prados a las calles de esta pequeña jurisdicción.
Los funcionarios de la administración municipal recorrían en la mañana del jueves el corregimiento y sus veredas para hacer un cálculo de las pérdidas y los daños. “Cerca del 70 % de las viviendas se inundaron”, dijo Luis Pedraza Salazar, primera autoridad del municipio, con un estimado de 300 familias residentes en el corregimiento.
El mandatario, dos semanas atrás, manifestó ante esta redacción los riesgos que estaba teniendo esta comunidad por el desbordamiento del río Ubasa, que inundaba por completo la vía entre La Palma y Arcabuco, en el kilómetro 1, por donde pasan desde los niños que van para el colegio hasta las personas con su producción del campo.
El agua invadió cerca del 70 % las viviendas del corregimiento La Palma.
Ahora, la problemática es mayor, porque el agua llegó a las viviendas. María Téllez Rojas, habitante del municipio, dijo que en las últimas semanas el río Chuqueque se desborda día por medio. Esto, en la parte baja del corregimiento; el Ubasa está en la parte alta.
Aunque la fuerza del agua no generó pérdidas humanas ni destrozó viviendas, sí dañó enseres, pero lo más preocupante es el miedo a que el fenómeno se siga presentando por las lluvias en la parte alta de las corrientes.

Salazar recordó que el problema es más complejo porque esta es una zona dedicada a la producción de ganado, especialmente de lechería, y el agua invade los terrenos de pastoreo, daña el principal insumo que tienen los productores para alimentar a los animales y los bovinos están expuestos a que se los lleve la corriente, como ya se ha presentado en los últimos días. En esta zona se estima que hay 1.500 reses.
Hay que dragar los ríos de la región
Con declaratoria de emergencia para facilitar la llegada de ayuda, la única solución es dragar los ríos, pero para eso el municipio no cuenta con la maquinaria y de ahí el llamado de urgencia al departamento y a la Nación antes de que la situación escale y se presente una emergencia mayor.
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Eduard Sánchez Ariza, director de la Oficina de Gestión y Atención de Riesgos y Desastres de Santander, expresó que hace unas semanas estuvo en el municipio y conoce la situación; sin embargo, para el momento en que esta redacción lo consultó, no había sido notificado de la última emergencia.
El funcionario expresó que el departamento tiene 14 municipios con maquinaria amarilla de asistencia para atender las calamidades generadas por el invierno y calcula que, en ocho días, cuando estén terminando los trabajos, la llevarán a municipios como Gámbita, que también requieren atención.













