Ante los incumplimientos en el arreglo de la vía San Gil – Mogotes, los habitantes de zonas rurales bloquearon nuevamente la vía nacional entre San Gil y Bucaramanga. La protesta inició a las 9:00 a.m. y terminó a las 2:00 p.m., tras una negociación con las autoridades.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
“El que es caballero repite”, reza el adagio popular. Y ante los incumplimientos en el mantenimiento y arreglo de la vía San Gil – Mogotes, los habitantes de las zonas rurales decidieron salir a bloquear la vía nacional entre San Gil y Bucaramanga, como ya lo hicieron por el mismo motivo en 2023. La protesta inició sobre las 9:00 a.m. y terminó oficialmente a las 2:00 de la tarde tras una mesa de negociación con las autoridades.
Durante el diálogo, los voceros de las comunidades manifestaron la urgencia por atender el desbancamiento que se presenta desde hace dos años en el kilómetro 4.3, en donde hay paso a un solo carril con un riesgo de colapso inminente. La idea es terminar de reparar cuatro secciones de pavimento de 590 metros que fueron retirados en 2022 por un contratista del Instituto Nacional de Vías, Invias, y mejorar los cerca de 34 kilómetros de malla vial entre las dos poblaciones. Lea también: Se levantó el paro y fue habilitado el paso en la vía entre San Gil y Bucaramanga
Las quejas estaban dirigidas a la Gobernación de Santander, el Invias y el Consorcio Conexiones Viales Santander, empresa contratista responsable del proyecto de pavimentación por $88.000 millones de la vía Onsamo (Mogotes, San Joaquín, Onzaga) contratado a finales de 2022 y al que se le agregó el mantenimiento hasta San Gil.

Soluciones inmediatas
Para atender el requerimiento sobre la caída de la vía se acordó que lo primero que se realizará serán unas obras de mitigación.
Durante la reunión y, según quedó en el acta de acuerdo, Germán Mauricio Rueda, director de obra del consorcio Conexiones Viales, se comprometió a hacer una evaluación de la afectación el próximo martes 30 de julio y dos días después presentar la propuesta de intervención de mitigación inmediata, documento que será entregado a la interventoría para su aprobación. Los trabajos iniciarán el 8 de agosto. Le sugerimos: Mintic entregó más de 500 computadores en San Gil a estudiantes
El arreglo total del talud tiene un plazo de inicio de máximo dos meses. Al respecto, Alberto Gómez, vocero del consorcio interventor Vías Conexión AC, dijo en el encuentro que los estudios y diseños de estas obras fueron entregadas el pasado 24 de julio a la empresa contratista, que tendrá 30 días para analizarlo y presentar los ajustes correspondientes.
Fabio Ríos, profesional de la Secretaría de Infraestructura de Santander y responsable de la vigilancia al contrato, explicó que las obras de mitigación se realizarán con el mismo contrato existente de $88.000 millones, del rubro de actividades previstas.

En cuanto a la financiación de la obra que reparará de forma total la inestabilidad existente, se estima que tiene un valor cercano a los $1.600 millones. Sobre esto, Ríos aseveró que ya le pidió al Invias aprobar el uso de esta misma cantidad de recursos que están dentro de los saldos del contrato de la vía a Onsamo.
Asimismo, interventoría y empresa contratista confirmaron que el 15 de agosto iniciará la finalización de las secciones de pavimento que fueron levantadas hace un par de años. Los trabajos consisten en la construcción de las cunetas, desagües y alcantarillas en estos tramos a ambos lados de la vía, es decir, más de 1.000 metros lineales.













