Veedores y autoridades tienen diferentes concepciones de lo que puede ser una solución para el agua de Villanueva y Barichara, pero la decisión final está en manos de la Esant y el Ministerio de Vivienda.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
El 2025 no fue el mejor para avanzar en una solución definitiva que les permita a los habitantes de Barichara y Villanueva contar con un nuevo acueducto que garantice el suministro de agua, para no sufrir de los acostumbrados racionamientos y cortes del servicio, especialmente durante las temporadas de verano.
Dos hechos marcaron el año. Uno fue que en diciembre se cayó la opción propuesta por la Empresa de Servicios Públicos de Santander, Esant, de adelantar los estudios y diseños para la construcción de un acueducto que se surtiera desde el río Guare en Mogotes, siendo esta la tercera alternativa de los últimos años. En el proceso también se han evaluado, propuesto y preaprobado el suministro desde San Gil o Galán.
El otro hecho destacado fueron las denuncias por los cobros y la contaminación del agua en el acueducto comunitario Acuascoop. Este es el que entrega el líquido a las familias de las zonas veredales de Barichara y Villanueva.

Aunque las expectativas para el 2026 no son los más altas, teniendo en cuenta los problemas de financiamiento que enfrenta el Gobierno Nacional, el ser un año electoral y la falta de claridad y aceptación sobre los procesos adelantados desde el departamento; voceros de la región confían en que se pueda dar un avance en este tema tan importante para el desarrollo del llamado ‘Pueblo más lindo de Colombia’.

Propuestas y soluciones para el agua en Barichara
Consultados sobre esta problemática, veedores y autoridades tienen diferentes concepciones de lo que puede ser una solución final, entendiendo que, aunque se tiene en cuenta la voz de los habitantes de la región, al final son decisiones que se toman a nivel departamental desde la Esant y desde el orden nacional a través del Ministerio de Vivienda.
En este sentido, para el alcalde de Barichara, Milton Chaparro, la alternativa más viable debe ser un trabajo articulado con el municipio vecino de Galán, teniendo en cuenta que las fuentes de agua más cercanas están su jurisdicción. La clave está en que la comunidad galanera permita la ejecución de la iniciativa, que tuvo aprobación de prefactibilidad a finales de 2022.
“Necesitamos trabajar como pueblos hermanos por el desarrollo de los dos municipios, de forma mancomunada, que se entienda que no se trata de que se les va a quitar el agua” afirmó el mandatario.

Fortalecer represa El Común, la propuesta de parte de la comunidad en Barichara
Por su parte, Juan Carlos Rey, veedor ambiental y representante de la veeduría, dijo que en el caso del acueducto, la mejor opción es ampliar la capacidad de la represa El Común (que surte los acueductos de Barichara, Villanueva y Cabrera) y proteger la quebrada La Laja, que viene desde Aratoca y desde donde llega el agua para la represa.
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Según el veedor, los estudios realizados, los cuales están en manos de la empresa de servicios santandereana, evidencian que con un metro cúbico de ampliación sería suficiente para ampliar en 173.000 metros cúbicos la capacidad de almacenamiento.
Esa acción debe ir acompañada de la declaratoria de protección ambiental de la quebrada La Laja, para que se tomen acciones concretas que eviten la contaminación de este cuerpo hídrico.

Consciente de lo difícil que resulta jalonar una gran inversión para el municipio en la coyuntura actual, Gloria Almeyda, miembro de la Veeduría del Agua, está alineada con la propuesta del fortalecimiento de la represa El Común y Acuascoop, una tarea que le corresponde a varias alcaldías (Barichara, Villanueva y Cabrera), la Pastoral Social, Sepas y otras organizaciones.
La vocera también llamó la atención sobre temas cruciales como la actualización del EOT y poner freno a los licenciamientos, asuntos que fueron tratados en Barichara en 2025 en espacios como Foro por el EOT y en visitas de la Procuraduría Agropecuaria y Ambiental.
Ya frente al agua sin tratar que llega desde Acuascoop a cerca de 1.700 familias residentes en 19 veredas de Barichara y Villanueva, Rey insistió en que la única opción es la construcción de una planta de tratamiento de agua potable que necesitaría una inversión cercana a los $1.400 millones.















