Tras el paro que duró más de una semana en mayo de 2025, la comunidad educativa sigue a la espera de que se cumpla con los trabajos que se prometieron para levantar la protesta que adelantaron padres de familia y estudiantes.

Publicado por: Jorge Rios
La infraestructura de la Escuela Normal Superior de Charalá sigue a la espera de inversiones que permitan solucionar los daños estructurales ocasionados por el vendaval del 9 de octubre de 2023.
Tras el paro que se prolongó por más de una semana entre finales de abril e inicios de mayo de 2025, la comunidad educativa continúa a la espera del cumplimiento de los compromisos asumidos para levantar la protesta de padres de familia y estudiantes.
Jorge Vega, alcalde de Charalá, explicó que la administración municipal ya elaboró el proyecto de intervención y lo presentó ante la Gobernación de Santander. Vega indicó que las obras de remodelación deberían ser aprobadas y contratadas este año, según las conversaciones que se vienen teniendo y la importancia de las mismas para la comunidad educativa.
La inversión planteada en el proyecto es de $2.000 millones, los cuales se usarían en la recuperación estructural de la Escuela Normal Superior y de un salón del Colegio José Antonio Galán que también sufre deterioro estructural a causa de las olas invernales y el paso del tiempo.

Según el mandatario, los estudios y diseños fueron devueltos y la Alcaldía espera anexar los estudios eléctricos e hidráulicos que faltan para completar los requisitos exigidos por las autoridades departamentales.
Vega indicó que las obras de remodelación deberían ser aprobadas y contratadas, de acuerdo con las conversaciones adelantadas y la urgencia de la intervención para la comunidad educativa.
La inversión proyectada asciende a $2.000 millones, recursos que se destinarían a la recuperación estructural de la Escuela Normal Superior y de un salón del Colegio José Antonio Galán, que también presenta deterioro.

¿Cómo está la Escuela Normal?
El 9 de octubre de 2023, un fuerte vendaval azotó a Charalá y dejó graves daños en diferentes edificaciones públicas y privadas. Entre las afectaciones estuvieron árboles caídos, daños en la infraestructura eléctrica y el levantamiento de gran parte de la cubierta de la Escuela Normal Superior.
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Como consecuencia, las directivas de la institución se vieron obligadas a suspender el uso del laboratorio de química, el laboratorio de física, el aula de inglés y varios pasillos internos ubicados en el tercer piso de la sede principal.
Ligia Vargas Parra, rectora encargada y docente de la institución, expresó que trabajar en esas condiciones es muy difícil, pues una parte del tercer piso quedó sin cielo raso ni cubiertas, lo que deja esos espacios prácticamente a la intemperie.
A esto se suma el riesgo para estudiantes y docentes, quienes deben transitar por pasillos donde algunas secciones del techo siguen desprendiéndose, pese a que ese paso resulta necesario para movilizarse entre distintos espacios del plantel.
El cierre de los salones inutilizables ha obligado a docentes y directivos a reorganizar la distribución de aulas e incluso a dividir algunos espacios, con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio educativo en medio de la emergencia.
De los 756 estudiantes que, según la institución, tiene la Escuela Normal Superior de Charalá, cerca de 350 pertenecen a secundaria y reciben clases en la sede principal, que es la más afectada.

















