El corregimiento de Riachuelo, en Charalá, empieza a ver avances concretos en su proceso de reparación colectiva con la adecuación de su parque principal, una obra gestionada ante la Unidad para las Víctimas y esperada por la comunidad desde 2016.

Publicado por: Jorge Rios
Durante casi una década, para muchos habitantes del corregimiento de Riachuelo, en Charalá, Santander, la reparación colectiva reconocida por el Estado parecía quedarse en documentos, reuniones y promesas. Hoy, esa percepción empieza a cambiar con el inicio de una de las obras más esperadas por la comunidad: la adecuación del parque principal.
Las obras comenzaron la semana pasada y hacen parte de las acciones contempladas dentro del proceso de reparación colectiva de este corregimiento, afectado por el conflicto armado y por la presencia de estructuras paramilitares.
La intervención fue gestionada ante la Unidad para las Víctimas mediante un convenio con la Alcaldía de Charalá. De acuerdo con la administración municipal, el proyecto contempla una inversión cercana a los $2.000 millones, de los cuales el municipio aporta alrededor de $300 millones destinados a la obra y a la interventoría.
La obra tendrá una duración de seis meses y beneficia a cerca de 250 familias del corregimiento.
El alcalde Jorge Vega explicó que el parque principal de Riachuelo no había recibido una intervención de esta magnitud, pese a que esta solicitud fue incluida desde 2016 dentro de las acciones priorizadas por la comunidad en el marco de la reparación colectiva.
El proyecto contempla la transformación de cerca de 3.420 metros cuadrados, con una nueva plazoleta, parque biosaludable, zonas verdes, senderos cubiertos, juegos infantiles, una tarima cubierta para actividades culturales, módulos comerciales, jardines, arborización e iluminación LED. La apuesta es convertir este espacio en un lugar para el deporte, la integración, la cultura y el encuentro comunitario.
Una deuda histórica con la comunidad
Riachuelo, ubicado en una de las zonas rurales más extensas de Charalá, fue uno de los sectores del municipio golpeados por el conflicto armado. Muchas familias fueron desplazadas, otras perdieron seres queridos y varias comunidades quedaron marcadas por la violencia ejercida por grupos armados ilegales.

Estas afectaciones llevaron a que sus habitantes fueran reconocidos como sujeto de reparación colectiva y a que, desde 2016, se avanzara en la formulación de un proceso orientado a reconstruir el tejido social, fortalecer la vida comunitaria y promover inversiones sociales y de infraestructura.
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Sin embargo, el camino no ha sido sencillo. Aunque en años anteriores se adelantaron gestiones y se suscribieron compromisos, varias de las obras esperadas por la comunidad no se habían materializado, lo que alimentó el escepticismo entre los habitantes.
“La gente todavía no cree. Después de tantos años de espera es normal que exista incredulidad, pero esperamos que, a medida que avance la obra, también vuelva la confianza”, señaló el mandatario local.
Para la administración municipal, la adecuación del parque principal representa un avance significativo dentro del cumplimiento de las medidas de reparación, no solo por el valor de la inversión, sino por el impacto simbólico y social que tendrá este espacio para la comunidad.
Más proyectos para avanzar en la reparación
La intervención del parque no será la única obra prevista para Riachuelo. Durante la actual vigencia también se han gestionado recursos para mejorar los sistemas de acueducto que abastecen a las veredas del corregimiento, una necesidad prioritaria para las familias de la zona rural.

A ello se suma la solicitud presentada ante la Gobernación de Santander para elaborar los estudios y diseños del futuro Centro de Desarrollo Comunitario y de la remodelación de la sede educativa. El propósito es contar con espacios adecuados para la atención comunitaria y mejorar las condiciones en las que actualmente reciben clases los estudiantes de primaria y bachillerato.
La administración municipal espera que, una vez culminen esos estudios y diseños, se puedan gestionar nuevos recursos ante el Gobierno nacional para ejecutar estas obras y seguir avanzando en el cumplimiento del proceso de reparación colectiva que durante años ha reclamado la comunidad de Riachuelo.
“La tarea nuestra una vez se terminen los estudios y diseños es ir nuevamente a Bogotá a conseguir los recursos”, dijo el mandatario.
Con el inicio de las obras en el parque principal, Riachuelo empieza a ver materializada una de las intervenciones más visibles de su proceso de reparación colectiva. Para sus habitantes, más que una obra de infraestructura, se trata de un espacio llamado a recuperar la confianza, fortalecer el encuentro comunitario y abrir una nueva etapa después de años de espera.
















