La falta de precipitaciones mantiene en máxima alerta cerca de siete veredas, la mayoría ubicadas en la parte alta del municipio, un sector que representa aproximadamente el 70 % de su territorio.

Publicado por: Jorge Rios
Casi dos meses completan los habitantes de Encino sin lluvias. Paradójicamente, este, que es uno de los municipios con mayor riqueza hídrica de la provincia Guanentá, fue declarado en alerta roja por el alto riesgo de incendios forestales, una de las primeras consecuencias que deja en la provincia Guanentá la llegada del fenómeno de El Niño.
La alerta fue anunciada por el director de la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres, Eduard Sánchez, y confirmada por el alcalde Norberto Díaz Tobar, quien explicó que la falta de precipitaciones mantiene en máxima alerta cerca de siete veredas, la mayoría ubicadas en la parte alta del municipio, un sector que representa aproximadamente el 70 % de su territorio.
Las lluvias abandonaron esas montañas hace casi dos meses. Desde entonces, el verde intenso que caracteriza el paisaje ha comenzado a transformarse en el amarillo propio de los veranos prolongados, aumentando el temor de que se repita una emergencia como la registrada en 2024, cuando un incendio forestal solo pudo ser controlado gracias a la llegada oportuna de las precipitaciones, casi como un milagro.

El llamado es a evitar cualquier conato de incendio en Encino
Ante el panorama generado por el fenómeno de El Niño, la administración municipal intensificó las campañas de prevención junto con la Policía Nacional, la emisora local y el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo.
El alcalde explicó que uno de los principales riesgos son las quemas para la preparación de cultivos, a las que se suman las colillas de cigarrillo arrojadas sobre los corredores viales rurales, donde la vegetación seca puede convertirse fácilmente en combustible.
Por su parte, el director de la Unidad para la Gestión del Riesgo de Santander insistió en evitar la quema de basuras, las quemas controladas y las fogatas durante paseos o actividades recreativas, al advertir que las altas temperaturas y las fuertes corrientes de aire favorecen la rápida propagación del fuego.
La preocupación aumenta porque Encino continúa sin contar con un cuerpo de bomberos. Aunque la administración ha intentado conformarlo y establecer convenios con municipios vecinos, las gestiones no han prosperado, por lo que una eventual emergencia dependería inicialmente del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo y del apoyo de la Gobernación de Santander.
Publicidad

El agua todavía alcanza, pero los afluentes ya muestran señales de bajos niveles
Aunque por ahora el municipio no enfrenta problemas de abastecimiento de agua potable, las primeras consecuencias del intenso verano ya comienzan a sentirse en algunas fuentes hídricas.
Norberto Díaz explicó que el río Negro ha reducido su caudal en más del 50 %, una situación que mantiene en alerta a las autoridades locales, pese a que la planta de tratamiento del casco urbano y los acueductos veredales continúan operando con normalidad.
Por ahora, el llamado de la administración es al uso responsable del agua y a reforzar las medidas de prevención mientras el fenómeno de El Niño continúa intensificándose y mantiene en vilo a buena parte del territorio encinero.














