La actividad buscó mostrarle a la comunidad las posibilidades que ofrece la masa madre como alternativa para la elaboración de alimentos y como parte de una estrategia de formación que el Sena viene desarrollando.

Publicado por: Jorge Rios
Una milhoja de 4,80 metros de largo por 1,20 metros de ancho se convirtió en una de las grandes protagonistas de la feria ‘Viva la Masa Madre’, realizada por el Centro Agroturístico del Sena en San Gil.
El particular producto fue elaborado durante dos días por aprendices del programa técnico de Pastelería, quienes utilizaron cerca de 120 planchas de milhoja, todas preparadas con masa madre.
La idea nació de los propios aprendices, quienes propusieron a su instructor elaborar un producto de gran tamaño para mostrar durante la feria.
“Ellos querían como hacer un producto, entonces me decían: ‘Profe, hagamos un producto grande’”, explicó Juan Andrés Medina Hernández, instructor del Sena, quien acompañó el proceso de elaboración.
El resultado fue una milhoja construida por capas, para cuya preparación los aprendices tuvieron que trabajar durante jornadas de mañana, tarde y noche, entre el horneado y la fermentación.
Después de su presentación, la milhoja fue dividida en porciones y entregada a aprendices y visitantes que se encontraban en el centro comercial El Puente.
Masa madre: más que una técnica de panificación
La actividad buscó mostrar a la comunidad las posibilidades que ofrece la masa madre como alternativa para la elaboración de alimentos y como parte de una estrategia de formación que el Sena viene desarrollando.
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Campo Elías Gutiérrez, coordinador de la Agencia Pública de Empleo del Sena, explicó que la feria fue el resultado de un proceso de formación adelantado con aprendices de cocina y panificación.
“Feria Masa Madre es el resultado final del ejercicio de formación profesional que viene adelantando el SENA a nivel nacional como una estrategia formativa para llegar a la comunidad y tener una mejor salud”, señaló.
Durante la jornada también se realizaron charlas y talleres sobre fermentación y temperatura, degustaciones de productos, recorridos por emprendimientos, presentaciones culturales y una ceremonia de certificación.
Medina destacó, además, la versatilidad de la masa madre, que no está limitada a preparaciones elaboradas exclusivamente con trigo. “Lo podemos hacer con maíz, con soya, con sorgo, con arroz; o sea, es muy versátil este producto”, explicó el instructor.












