Tras 23 años de trabajo al frente de Fundación Mujer y Futuro, luchando siempre por defender los derechos de las mujeres menos favorecidas, gestionando recursos para desarrollar iniciativas y asesorándolas en sus proyectos, Isabel Ortiz quiere ahora dedicarse un poco de tiempo para disfrutar sus hijos, sus nietas y su madre, con quien tiene un vínculo fuerte.

Publicado por: NANCY RODRÍGUEZ GUEVARA
Sincera, fraternal, solidaria, afectuosa, seria, responsable, amiga y hasta confidente. Son solo algunos de los apelativos que amigas y amigos cercanos y conocidos dan a esta mujer que hace más de 24 años decidió dedicar su tiempo, su esfuerzo y su vida a las mujeres y a la defensa de sus derechos. Esas mujeres abandonadas, atropelladas, violentadas, que buscaban un alivio a su diario vivir y lo encontraron en Isa –como la llamamos quienes tenemos la fortuna de conocerla-, una mujer que con su carisma logró darles esa gota de energía que necesitaban.
Isabel Ortiz Pérez es una santandereana de esas ‘verracas’, que a sus 58 años decidió reencontrarse consigo misma, después de haberse convertido en ancla de apoyo que en el sector Norte ha ayudado a encauzar la vida de miles de mujeres.
Así es Isabel, aparentemente dura e implacable, pero que al conocerla irradia paz, tranquilidad, ternura, amor; una madre intachable, una compañera de trabajo inmejorable y una amiga fiel.
Con ideas de izquierda
Quien conoce a Isa no logra imaginarse que fue expulsada del Colegio del Rosario de Lagos del Cacique, tan sólo seis meses antes de terminar su bachillerato.
“Nos echaron a Guiomar Acevedo Gómez y a mí porque nos encontraron leyendo a Rulfo y a Gabo. Ellas –las monjas- nos habían prohibido leerlos, supuestamente porque eran escritores de izquierda. A mí, después de haber estudiado toda la vida allí, me expulsaron junto con mi amiga por tener ideas revolucionarias. Nos recibieron en el Instituto Caldas y nos graduamos de bachillerato con solo seis meses de estudio ahí”.
Las ideas de Isa pueden ser tachadas de liberales y de izquierda, vistas desde la reivindicación de los derechos de igualdad, libertad, equidad, respeto y tolerancia, sobre todo para las mujeres.
Tras salir del Caldas, Isa realizó estudios de licenciatura en Psicología y Pedagogía en la U. Pedagógica Nacional, y de especialización en Sexualidad Humana y procesos afectivos en la UIS.
Lucha constante por las mujeres
“Mi concepción feminista se fundamenta en la convicción de que en la cultura occidental, lo patriarcal ha dominado la mente y el corazón de los seres humanos, haciendo daño y produciendo sufrimiento y violencia. En esta cultura patriarcal, las mujeres hemos sido consideradas inferiores, subalternas y hemos tenido en consecuencia menos oportunidades de todo orden, en especial simbólicas y económicas”. Así explica Isa la razón por la que ha entregado la mayor parte de su vida a esa lucha por la defensa de los derechos femeninos.
Y fue en ese estudio constante de las desigualdades, cuando en abril de 1989 nació la Fundación Mujer y Futuro, de la mano con sus amigas y colegas Doris Lamus, Patricia Luna, María del Rosario Romero y Cecilia Ortiz Nuñez. Todas ellas, junto a Isa, profesionales en distintas ramas que decidieron crear una organización feminista que aportara en nuevas miradas y permitiera la promoción y el desarrollo de las mujeres en la búsqueda de la equidad.
“Anterior a la creación de la fundación había trabajado en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar como asesora pedagógica. Allí conocí de cerca historias de niñas y de mujeres maltratadas que marcaron mi vida. Fueron épocas difíciles, pero también de grandes satisfacciones. Por este trabajo conocí a quien se convirtió en mi amiga entrañable, a la que quise y extraño mucho, Silvia Galvis. Ella me enseñó mucho y me invitó a escribir temas de mujeres. Desde 1989 soy columnista de Vanguardia Liberal”.
Hasta el momento han sido cerca de 450 columnas de opinión, en las que cada jueves Isa toca temas de desigualdad de género, derechos no reivindicados y problemas de la infancia, entre otros.
Ahora la familia y otros proyectos…
Tras 23 años al frente de Mujer y Futuro, muchos ratos de alegría y unas cuantas lágrimas de frustración por no poder dar solución a tantas problemáticas, Isa tomó la decisión de retirarse de la dirección y dedicarse más tiempo a sí misma.
Eso significa más tiempo al lado de su madre, Isabel Pérez Martínez, de sus hijos Adriana y Alejandro, y disfrutar a sus nietas Rafaela y Martina.
“No es que me haya cansado de los temas que aborda Mujer y Futuro, pero sí quiero dedicar un tiempo de mi vida a disfrutar otras cosas. Quiero tomar clases de pintura, quiero revisar todo lo que he escrito y ver si se puede crear un libro, tomar historias de la Fundación y verlas desde el punto de vista de la literatura. Quiero ver las cosas desde un punto de vista más relajado”.
Serán muchas las mujeres que extrañarán a Isa, la directora de Mujer y Futuro, pero ella no se irá, seguirá siendo socia activa, asesora y activista como lo ha sido por tantos años. Los amigos y amigas que por fortuna son muchos, ahora podrán disfrutarla más. Sus hijos y nietas tendrán a una mamá y abuela consentidora, dispuesta a disfrutar cada segundo a su lado.














