martes 04 de agosto de 2020 - 10:28 AM

Así ha vivido el bocadillo veleño la pandemia en Santander

Otro sector santandereano que ha enfrentado las consecuencias económicas del coronavirus es el bocadillo veleño. Los empresarios del dulce que es un infaltable en la gastronomía colombiana, han sido víctimas de recortes de personal y disminución en sus ventas.
Escuchar este artículo

La magia sucede al unirse con la panela o azúcar que, al ponerse en cocción, da como resultado un exquisito tesoro santandereano, distintivo de la región. El famoso bocadillo veleño, aquel que da energía a los deportistas y vigor a los pálidos.

Este producto se puede presentar de diferentes formas: cuadrados grandes, pequeños, de tamaño familiar, personal y hasta industrial. Se caracteriza por tener dos bandas delgadas hechas de guayaba blanca, y una banda gruesa en el centro, exquisita y vistosa, elaborada por guayaba roja.

Y no se puede dejar atrás su elegante disfraz, esta golosina se ‘viste’ con hojas de bijao que no solo actúa como conservador y embellecedor, sino cómo activador del deseo con su aroma y gusto característico.

Este dulce es tan importante a nivel nacional que se fundó la Federación de Empresarios de la Cadena Productiva del Bocadillo Veleño, FedeVeleños. Esta agremia a dos asociaciones de 40 empresarios de bocadillo. Además, dos asociaciones de transformadores de hoja de bijao, beneficiando a 50 familias, y cinco asociaciones de productores de guayaba, agrupando 200 familias en esta labor.

Imagen suministrada por Liver Guerrero Morales/ Vanguardia.
Imagen suministrada por Liver Guerrero Morales/ Vanguardia.

Lea también: Las hormigas culonas en Santander, una tradición que lucha para sobrevivir en la pandemia

Liver Guerrero Morales hace parte de esta federación, es el gerente y propietario de Bocadillos La Isabella. Su historia en esta tradición de la región inició en 1997. Su mayor sueño era poder dejar el nombre de Vélez en alto.

“Siendo jóvenes emprendedores y con la compañía de mi esposa Isabel García, coincidimos en el amor por nuestro producto regional como es el Bocadillo Veleño y el potencial de ventas que podríamos tener, ya que el aroma a guayaba en el sector hacía que el turista llegará directamente a nuestras vitrinas”, relata Guerrero Morales.

Desde ahí, su producto local se expandió a diferentes ciudades del país. En la actualidad tiene cinco puntos de ventas en Barbosa y un local principal en el sector industrial.

Él cuenta que sus productos “son vendidos a los consumidores directos en Barbosa y nunca habíamos tenido que salir a vender o buscar clientes o intermediarios pues gozamos de reconocimiento entre nuestros clientes, pero la cuarentena ya comenzó a perjudicar”.

Sus ventas bajaron en un 70% pues explica que “al ser Barbosa un lugar de paso para turistas y viajeros, ellos siempre desean llevar un dulce de regalo a sus amigos o familiares y en este momento por obvias razones no podremos contar con su visita”.

Guerrero Morales nunca había vivido una situación como la actual. Dice que “las ventas venían en ascenso y las perspectivas de crecimiento eran halagadoras, nunca pensamos que esto pudiera suceder”.

A raíz de la llegada del COVID-19, ha tenido que tomar medidas drásticas. “Lastimosamente me ha tocado despedir personal de nuestros colaboradores, así como cancelar pedidos a proveedores. Evaluar nuevas estrategias ante los bancos y suministradores de materia prima. A su vez, hemos tenido que refinanciar obligaciones crediticias”.

Asegura que estas son medidas a corto plazo, “ya que el daño a la economía de las empresas pequeñas o medianas y a los comercializadores de bocadillo, es enorme. Tan grande que afecta a toda la cadena productiva, llámese cultivadores de guayaba y transformadores de hoja de bijao y a los fabricantes de la cajita de madera”.

Imagen suministrada por Liver Guerrero Morales/ Vanguardia.
Imagen suministrada por Liver Guerrero Morales/ Vanguardia.

Otro ejemplo es la historia de Carlos Arturo Rivera González, gerente de la empresa productos El Puma. Inició su negocio en 1979, lleno de sueños y energía. Cuenta que comenzó “con solo dos fondos de cobre y una despulpadora. Una maquinaria pequeña que producía 20 bultos de bocadillo, únicamente con dos empleados, entre estos yo. Trabajamos duro, hacíamos todo”.

Las cosas fueron progresando, pasaron de eso a producir 100 bultos de bocadillo y a tener cuatro pailas de cobre. Ahora, 40 años después, la empresa está ubicada en la zona industrial Los Guayabos en Vélez, Santander.

Después de mucho esfuerzo este negocio es su más grande orgullo. Su trabajo ha llegado a todas las principales ciudades del país entre ellas Bogotá, Fusagasugá Villavicencio, Bucaramanga, Cartagena, Santa Marta, Barranquilla, Valledupar, Medellín y todo el Eje Cafetero. Eso sin contar con las exportaciones que realiza a Estados Unidos, Chile y España.

Realata que al ser el bocadillo una comida tan tradicional y de fácil acceso, al inicio las ventas no decayeron drásticamente, pero desde hace un mes las cosas han cambiado y la disminución ha traído consecuencias inevitables.

Imagen suministrada por Liver Guerrero Morales/ Vanguardia.
Imagen suministrada por Liver Guerrero Morales/ Vanguardia.

En la historia de estos dos hombres se refleja la dedicación incansable y abnegada a su trabajo. Y como la pandemia ha perjudicado a cada sector económico implantando una huella difícil de borrar.

Para Guerrero Morales, la disminución de ventas ha traído como consecuencia, el desempleo y la preocupación constante de lo que depara el futuro.

Por esta razón pide “que el sector financiero se ponga en nuestro pellejo y nos conceda una reestructuración en los créditos adquiridos, para que las cuotas disminuyan. Y que el gobierno diseñe planes reales que ayuden al pueblo”.

En este tiempo son diferentes sectores los afectados, entre ellos el gremio de los paraderos turísticos y familias productoras de las ramas que se dedica a lograr que este producto insignia pueda ser disfrutado. “Sin importar las soluciones que apliquemos ahora, son muchos los afectados y esta es una situación que nadie se imaginaba”, señala Guerrero Morales.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad