Región
Martes 13 de julio de 2021 - 09:00 AM

La bella historia de los artesanos que bordan el traje típico santandereano que cautivó a Disney

Cada traje es único e irrepetible, cada diseño es una historia diferente, pues cada uno nace de una inspiración particular. Dedicándole entre ocho y diez horas diarias, un traje completo se puede terminar en tres meses y su precio puede rondar los $3 millones.

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Publicado por: John Arias

Disney eligió el traje típico de Vélez como uno de los íconos de su película 'Encanto', producción inspirada en Colombia. Vanguardia le cuenta detalles de la elaboración de este atuendo que se ha lucido con orgullo de generación en generación en esta provincia.

Todos nos emocionamos cuando supimos que Mirabel, la nueva protagonista de Disney vestirá un traje típico de Vélez, pero poco se conoce de todo el proceso de elaboración de estas prendas especiales, que con mucho amor y dedicación tejen los habitantes de Vélez y municipios aledaños.

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Legado familiar

Lucy Aguilar es una de las más de 50 señoras dedicadas a este arte en Vélez, Santander. El primer recuerdo que tiene de estos vestidos la trasladan a sus ochos años de edad al municipio de Bolívar, donde su nona Rosalía Hernández vestía en ocasiones especiales esta prenda.

"Ella usaba las faldas oscuras con cintas. En ese tiempo no eran tan bien elaboradas como las de ahora. La falda las usaba en negro, verde oscuro, vinotinto fuerte... Las mujeres más adultas usaban un solo tono y blusón, mientras que las más jóvenes vestían diferentes colores y blusa", relata Lucy a sus 66 años.

La bordadora recuerda que estos trajes no los lucían todo el tiempo las campesinas, sino que estos vestidos eran reservados para ocasiones puntuales, por ejemplo, en las fiestas patronales de los municipios aledaños como Sucre, Jesús María, Guabatá y La Paz.

"Lo usaban también cuando hacían las romerías a Chiquinquirá, de hecho allá compraban el pañolón. Ellas bordaban su traje a mano con los pocos elementos y recursos que tenían. Se ponían las alpargatas y sombrero con una pluma de pavo real, gallineta o de loro", explica la mujer.

De esta forma, el traje se convirtió en una tradición para la región que mientras se fue heredando de generación en generación, se fue perfeccionando. Uno de los cambios es que antiguamente el traje era prensado, su pliegue era de unos tres centímetros, pero ahora es de medio centímetro.

Antiguamente, cada flor bordada se tenía que dibujar a mano o se calcaban de los libros para sacar el molde porque no había la tecnología que actualmente permite diseñar los patrones que se van a bordar.

Ahora le ponemos más lujo, más bordados. Hemos sacados faldas bordadas en diversos colores, las posibilidades son infinitas.

Cuando a Lucy se le despertó el interés por este arte, recuerda que su madre le explicaba que los diseños iniciales estaban enfocados en las flores de los campos. "La inspiración de ellas eran los jardines silvestres. Por eso también hacían tréboles y no las flores tan sofisticadas que vemos hoy en día".

Los primeros trajes con que vestían a Lucy eran hechos con una tela llamada otomana y una cinta llamada trencilla. "Era algo muy sencillo".

Elaboración

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El traje típico consta de diversas piezas como la falda, enagua, blusa o el típico blusón, el cual acostumbran a vestir las más señoras al considerarlo "más seriecito".

El trabajo que conlleva es dispendioso, por lo que en la elaboración de un solo traje pueden intervenir varias manos. Aunque hay algunos casos en que una solo persona realiza todo el proceso por su propia cuenta.

"Hay quienes se han especializado en solo hacer la camisa de hombre; otras solo se dedican a bordar; otros unen los paños de tela y le ponen las cintas y los hilos, que es lo único que lleva máquina; también están las tareas de frisado y decoración", detalla Aguilar.

La fabricación de un traje veleño requiere mucha consagración. Dedicándole entre ocho y diez horas diarias, se puede terminar un traje completo en tres meses. "Esto se requiere para hacer un traje de calidad. Ahora todos quieren tener el mejor traje, a la gente se le ha despertado ese anhelo de tener el más lindo, por eso se necesita todo ese trabajo".

La comercialización de uno de estos trajes puede alcanzar los $3 millones. Un precio justo, si se tiene en cuenta que todo el esfuerzo, el tiempo que conlleva y el precio de las materias primas.

Cada traje es único e irrepetible, cada unidad es una historia diferente, pues cada uno nace de una inspiración particular. Así como algunos son en homenaje a las flores, otros están relacionados con la guabina, la geografía o la gastronomía del pueblo.

Herencia

Los primeros trajes que elaboró Lucy fueron para sus hijas, hace aproximadamente 40 años. También ha hecho para su nieta que tiene 25 años de edad y los de sus sobrinas. "Antes no eran tan comerciales como ahora, uno hacía solo los de la casa".

La modista asegura que aprendió este oficio desde que estaba en el Colegio de la Presentación. "Teníamos siempre una clase de costura, una hora a la semana. Las hermanas nos enseñaron a bordar. A mí me gustó la máquina y aprendí a manejarla en pedazos de retazos y cada rato trato de perfeccionar el trabajo, hay que ofrecer calidad".

Por fortuna, esta tradición se mantiene vigente y varios jóvenes, como Diego Ariza, han expresado su interés por este arte. "El sardino tiene 16 años de edad y hace unos trajes hermosos. Por su cuenta le nació este amor y está muy involucrado en el cuento", relata Aguilar.

Una de las hijas de Lucy también espera continuar con este legado. "Sería muy bueno que los colegios enseñaran a los estudiantes al menos una hora de costura para que no se pierdan las tradiciones".

Por fortuna, en esta región sus costumbres permanecen muy arraigadas, pues muchos de los niños aman el tiple, bailan torbellino e inventan coplas para declamar. El bordado también se mantiene vigente, pues incluso hay reclusos en la cárcel del municipio que se entretienen con esta técnica.

Al conocer la noticia del homenaje que Disney hace a Santander con la elección de este traje para la película Encanto, Vélez se llenó de júbilo.

"Fue un emoción indescriptible. Todas las señoras que nos dedicamos a este oficio lo hacemos con todo el amor del mundo. Para nosotros es un orgullo salir a festival o a un desfile y ver a la gente vistiendo el traje con honor. Hasta a uno se le olvida que es pobre, este traje es como un éxtasis", describe.

Traje de gala

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Liz Mateus, gestora social de Vélez, explica que en su municipio el traje típico es el traje de gala. Es decir, el que se luce en las ocasiones más importantes y en los eventos artísticos y folclóricos.

"Todos sentimos un cariño especial por el traje. En mi familia mi mama nos ha inculcado ese amor y hemos heredado ese respeto de portar con elegancia estas prendas tan bonitas. Siempre que lo lucimos queremos tomarnos fotos".

De hecho, este atuendo fue el elegido por la actual alcaldesa, Angélica María Mateus Santamaría, al momento de posesionarse como mandataria. Ese día vistió este traje, con los colores de la bandera de Colombia.

Otros de los homenajes a este traje típico lo hizo el famoso diseñador y empresario Hernán Zajar, quien sacó a relucir una falda veleña blanca al abrir sus desfile ‘Tejiendo Hilos de Tradición'. Este suceso tuvo lugar en Festival de Jazz de Mompox, Bolívar, realizado en 2018.

Por estas razones, Liz Mateos considera que el traje veleño es lo más hermoso que pueden portar. "Todos los años la tradición es portarlo con las trenzas, el sombrero y las alpargatas. Año tras años las bordadoras se esmeran en sacar su mejor producción y mostrar su talento".

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Ni siquiera la pandemia de COVID-19 pudo detener a las bordadoras. En el marco del Festival de la Guabina y el Tiple, el año pasado, se hizo el primer desfile de trajes típicos de manera virtual, por la que las protagonistas desfilaron por una pasarela de 10 metros. En agosto próximo se realizará una nueva versión de este evento.

"Las bordadoras salieron del anonimato. La mayoría de las modelos que mostraron estos trajes fueron las mismas bordadoras y se pudo conocer a las mujeres que están detrás de toda esa labor. Trabajamos fuertemente para exaltar el trabajo de ellas", resaltó Mateus.

El traje aún permanece como una riqueza local, pues su producción no es tan industrializada para llegar al mercado nacional o el internacional. No obstante, su belleza ha sido reconocida por todos quienes han tenido la oportunidad de apreciar esta creación de las artesanas.

Traje típico femenino

- Blusa: De tela blanca de algodón o seda, bordada con hilo negro, alternándose con hilos de colores, se decora con mostacilla y canutillo, llevando su manga arriba o bajo delcodo.

- Blusón: Prenda confeccionada en raso grabado o satín de diferentes colores utilizando especialmente el rojo, rosado, verde y azul, adornado con encajes blancos y cintas de colores, llevando una pechera pespuntada de abrochar y adornada con artícela y otros elementos.

- Falda: Prenda que se confecciona utilizando tela como paño, lino, poliéster, algodón y seda, con colores como el negro, azul oscuro, verde y vino tinto entre otros, bordado con flores dentro de unos rombos y círculos que se hacen en la falda con pespuntes, haciendo homenaje a las flores que se producen en la región como dalias, girasoles y claveles, así mismo se utiliza una gran variedad de hilos de colores que le dan un sentido de iluminación.

- Accesorios: Se utilizan el pañolón, la gargantilla y el sombrero como accesorios

- Calzado: Se utilizan alpargatas elaboradas en fique y amarradas con cordones o cinta negra.

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Traje típico masculino

- Camisa: En la camisa original se utiliza tela de manta a rallas o de liencillo en algodón, con pechera en la parte delantera bordada con hilo negro, así mismo también se estampa con adornos con ramos, canastos, tiples e instrumentos y sitios típico de la región, esto bordados a mano.

- Pantalón: Manta hecho en paño, tela de gabardina, lienzo o dril de colores generalmente oscuros.

- Sombrero: Puede ser de caña, de jipa, de iraca o de otros materiales que se cultivan en la región.

- Ruana: Hecha en lana sin cardar, corno un atuendo principal del traje típico del hombre

- Accesorios: hacen parte de los accesorios del traje típico del hombre el pañuelo, el machete, el bordón y un calabazo terciado a la espalda.

- Calzado: Se utilizan alpargatas como calzado del hombre

Patrimonio

La importancia de la cultura veleña ha sido reconocida en el país. Por ejemplo, la Ley 1602 de 2012 declaró como patrimonio cultural inmaterial de la Nación el Folclore Veleño, el Festival Nacional de la Guabina y el Tiple de Vélez; el desfile de las Flores de Vélez y la Parranda Veleña.

En todas estas celebraciones sale a relucir el traje típico, que desde la época de la colonia han vestido los habitantes de la provincia de Vélez. Por esta razón, la Asamblea de Santander y la Gobernación declararon el traje típico veleño como "orgullo de los santandereanos" a través de la Ordenanza 015 de 2019.

Dicho documento resalta que desde la época colonial los "pobladores de la provincia de Vélez con orgullo lucían sus mejores trajes en las famosas romerías y en las fiestas reales realizadas como homenaje a Nuestra Señora de las Nieves, patrona de los veleños así mismo participaban de los santos sacramentos y especialmente de los actos de la Semana Santa, como quiera que en ese momento era el curato más importante de toda la región y que aún se conserva".

Nos ha dado una verdadera identidad ciudadana a través de la historia, por ser una obra artesanal bellísima de grandes dimensiones, conformada por un traje típico de la mujer de blusa, blusón, falda y accesorios donde se manifiesta la creatividad, el diseño y la dedicación de las bordadoras y modistas de la Provincia de Vélez; así mismo el traje del hombre está compuesto por camisa, pantalón, sombrero, ruana, pañuelo, alpargatas, un machete, un bordón y un calabazo

Publicado por: John Arias

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