La mayor sorpresa que Apple dio a los usuarios de los dispositivos de su línea iPod no fue la actualización de ninguno de sus ellos; después de todo quienes disfrutarán de esas nuevas versiones serán sobre todo aquellos que aún no han comprado uno.

Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ juvangu@gmail.com
El centro de atención fue Ping, la plataforma social que la empresa estrenó para su tienda de música en-línea iTunes, y que permitirá a sus 160 millones de usuarios alrededor del mundo conocer el gusto musical de sus amigos y seguir a sus artistas favoritos. Los 'spammers', sin embargo, hicieron pasar al sistema un difícil primer fin de semana.
Nuevos Shuffle, Nano y Touch
En lugar de hacerlo más pequeño, lo que parecía imposible, Apple decidió darle al iPod Shuffle una forma similar a la que tenía dos generaciones atrás ; los botones están de vuelta en el dispositivo de $50 dólares, que tiene una forma casi cuadrangular y capacidad de almacenamiento de 2 GB.
El nuevo Nano tiene una forma parecida a la del Shuffle, cuesta tres veces más, y tiene capacidad de almacenamiento de 8 o 16 Gigabytes. Pero es su pantalla táctil lo que probablemente convierte al dispositivo el más atractivo de los nuevos modelos.
El pequeño reproductor, que también sintoniza estaciones de radio, utiliza aplicaciones similares a las del iPhone y el iPod Touch, adaptadas al pequeño tamaño de su pantalla.
El iPod Touch, por su parte, tiene al fin cámaras trasera y delantera, y su pantalla táctil aprovecha la misma tecnología que usa el iPhone de última generación, llamada Retina Display, que multiplica por cuatro su calidad de imagen.
Como es adivinable, el Touch tiene también la posibilidad de hacer video-llamadas telefónicas cuando está conectado a Internet a través de una red inalámbrica Wi-Fi.
¿Tocará Ping un réquiem para MySpace?
Ping no es la primera red social para la música; portales de música como Last.fm llevan años conectando a melómanos con gustos similares y permitiendo a sus usuarios revisar el gusto musical de sus amigos al detalle.
Sin embargo, la plataforma social que Apple lanzó esta semana está disponible para al menos tres veces más usuarios: los 160 millones de personas que utilizan iTunes alrededor del mundo. Aunque antes que una fuerte competencia para Last.fm o Facebook, Ping podría convertirse en un rival para MySpace, una red social que ha perdido millones de usuarios pero ha conservado otro tanto gracias a que facilita a los artistas compartir su material.
La aspiración de la empresa de la manzana es que Ping no sólo logre conectar a sus usuarios con sus amigos sino también con sus artistas favoritos, lo que permitiría a la empresa aumentar la cantidad de canciones que vende a través de su plataforma en-línea.
Pero si potencial de Ping no ha sido subestimado por su competencia, tampoco lo ha sido por los criminales informáticos, que durante las primeras 24 horas de funcionamiento de la plataforma llenaron sus secciones de comentarios con vínculos a encuestas y estafas, algunas de las cuales prometían iPhones y iPads gratis.
Un intermediario entre la Red y el TV
Otro de los dispositivos presentados por Apple esta semana fue una nueva versión de Apple TV: una pequeña caja que puede conectarse a Internet y a un televisor, y que permite comprar capítulos de series por 99¢ centavos de dólar y películas por $4 dólares, en Estados Unidos.
Pero la plataforma, que rebajó su precio a $100 dólares, también podría resultar atractiva para los usuarios de otros países; el dispositivo permite ver videos de sitios como Netflix y YouTube, y navegar portales de imágenes como Flickr.
Otra función interesante del dispositivo permite reproducir en un televisor películas y canciones almacenadas en un ordenador o un iPad, de forma inalámbrica.
Además de manejarse con un control especial, el sistema puede controlarse con la pantalla táctil de un iPhone o iPod Touch, gracias a una aplicación especial.
Google finalmente descubrió cómo lucrarse con YouTube
Lo más interesante del sistema es que los grandes sellos musicales, y los grandes televisivos y cinematográficos podrían utilizarlo para lucrarse con lo que hasta el momento está catalogado como piratería.
El proceso en sí no es novedoso: los usuarios de YouTube continúan enviando videos de series famosas de televisión o escenas de películas taquilleras, algunos de los cuales llegan a ser vistos por miles o incluso millones de usuarios en la Red durante los días siguientes.
Como este material no pertenece a los usuarios del portal que envían los videos, YouTube se ve obligado a retirarlos videos o a deshabilitar su sonido, si este es el único que está protegido por derechos de autor. Y lo que resulta más desafortunado para Google, compañía que compró YouTube en 2006, es que estos videos tampoco pueden llevar publicidad.
Es en este punto donde el nuevo sistema, mucho más favorable para todos los implicados, empieza a funcionar: en lugar de retirar los videos o deshabilitar su sonido YouTube ha empezado a poner publicidad en ellos, y compartir las ganancias con los dueños reales del material: los sellos musicales o estudios de grabación que lo produjeron.
El mismo software que hasta el momento ha sido utilizado para identificar los videos que contienen material que infringe derechos de autor, idóneamente llamado Content ID, está siendo utilizado por la empresa para detectar automáticamente videos que pueden llevar publicidad y cuyas ganancias deben ir a un determinado sello musical o estudio de grabación. Así los estudios reciben las ganancias generadas por la publicidad de los contados videos con millones de reproducciones, sumada con la producida por los miles de videos que son vistos por unos pocos usuarios.
Google, que no reporta ganancias netas para YouTube, ha indicado que la empresa se encuentra más cerca que nunca de ser lucrativa.














