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Miércoles 08 de octubre de 2025 - 08:58 AM

El liderazgo transformador del intendente Hugo Gutiérrez en la Policía Nacional

Descubra la historia de Hugo Alfonso Gutiérrez Ayure, intendente de la Policía Nacional, quien apuesta por el liderazgo ético y la cercanía con la comunidad para transformar la labor policial en Colombia.

El liderazgo transformador del intendente Hugo Gutiérrez en la Policía Nacional. Foto suministrada/VANGUARDIA
El liderazgo transformador del intendente Hugo Gutiérrez en la Policía Nacional. Foto suministrada/VANGUARDIA

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

En las calles, los momentos de mayor tensión suelen definir a quienes portan un uniforme. Pero para Hugo Alfonso Gutiérrez Ayure, intendente de la Policía Nacional, instructor y docente UNDMO (Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden), esos instantes son solo parte de un recorrido mucho más extenso: el de aprender, enseñar y liderar desde la humanidad y la empatía. A lo largo de 18 años de servicio, Hugo ha visto cómo el liderazgo no solo se forja en el rigor del entrenamiento o en el cumplimiento de los procedimientos, sino también, y sobre todo, en la construcción de confianza y el compromiso diario con la comunidad.

“Creo que lo que más me ha impulsado en esta carrera es el mismo rol de policía, la responsabilidad que tenemos. El liderazgo es un pilar fundamental para el buen desempeño dentro de la Policía Nacional”, cuenta Hugo con la voz pausada de quien ha reflexionado sobre su propio camino. “No solo porque guía a los equipos en las tareas, sino porque impacta diariamente la relación con la comunidad. Esto nos obliga a construir confianza todos los días, a no perder de vista que la ciudadanía necesita sentirse segura y escuchada”.

Liderar desde el ejemplo

Formado en el Colegio Colombo Británico y en la Escuela de Policía Rafael Reyes, Gutiérrez recuerda que las verdaderas lecciones de la carrera suelen llegar en los momentos menos esperados: “Las alegrías más grandes de esta profesión han sido, sin duda, los reencuentros después de un procedimiento complicado. Cuando uno sale vivo de una situación de riesgo y puede abrazar a sus compañeros, ahí es cuando entiendes el valor de la vida y de lo que hacemos. Trabajamos a nivel nacional, a veces pasan años sin vernos, así que reencontrarte con colegas después de tanto tiempo, después de haber compartido situaciones extremas, es algo que te llena de energía”.

Las historias de peligro y los momentos críticos, lejos de restarle ganas, lo han motivado a seguir adelante. “La alegría más grande también es sentir el agradecimiento de la gente, que se acerquen a uno y le digan gracias por la labor que hacemos. Eso inspira y te llena. No importa lo difícil del día, ese reconocimiento es lo que te hace seguir”.

Hugo es un convencido de que el liderazgo en la policía trasciende la jerarquía: “Para mí, liderar no es solo dar órdenes, es inspirar, es escuchar y entender las necesidades de los demás con respeto y sensibilidad. Como policía, cada interacción es una oportunidad para generar confianza. Y eso no lo enseña un manual; lo aprendes viviendo, equivocándote, escuchando y, sobre todo, aprendiendo de quienes te rodean”.

Esa filosofía lo llevó a buscar siempre la formación continua. Actualmente cursa décimo semestre de Derecho, una meta que compagina con el trabajo y la docencia, convencido de que el conocimiento jurídico fortalece el liderazgo y la toma de decisiones: “Me motiva mucho poder estar a la vanguardia, conocer nuevas metodologías y herramientas que permitan optimizar la gestión y la toma de decisiones, especialmente en contextos complejos como los que enfrentamos cada día”.

La oportunidad de hacer parte del programa Lideremos significó un nuevo desafío: “Llegar a Lideremos y encontrarme con 30 personas totalmente diferentes a mí, de campos completamente distintos, fue uno de los retos más grandes. Yo era el único policía entre todas las cohortes, y eso me hizo salir de mi zona de confort. Al principio fue complejo, porque cada uno venía con contextos y vivencias distintas, pero a la vez fue una bendición: conocer personas tan maravillosas, aprender de sus historias y ver la vida desde otras perspectivas, te transforma”.

El intercambio con profesionales de otras áreas no solo enriqueció su mirada sobre el liderazgo, sino que reafirmó su convicción de que la diversidad es clave para transformar cualquier institución. “Más que un reto, fue una alegría inmensa compartir con estos seres humanos tan distintos pero tan comprometidos con hacer de su entorno un lugar mejor”.

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El proyecto presentado por Hugo en Lideremos tiene una meta clara: fortalecer el liderazgo en cada uno de los formados de la Policía Nacional. “Quiero que el liderazgo no se vea solo como la capacidad de coordinar acciones o de mandar, sino como la habilidad de inspirar confianza, de fomentar la colaboración y de promover ambientes donde el compromiso y la integridad sean los cimientos. En la policía, enfrentamos desafíos constantes: decisiones difíciles, situaciones de alta presión, y es ahí donde un buen liderazgo marca la diferencia, no solo para el equipo, sino para toda la comunidad”.

Para Gutiérrez, el impacto de un policía líder va más allá de lo institucional: “Un policía con liderazgo puede inspirar no solo a sus compañeros, sino a una comunidad entera. Cuando la gente ve que actuamos con integridad, con compromiso, cuando sienten que realmente los escuchamos, se empiezan a construir puentes de confianza”.

Mirando hacia adelante, Hugo tiene claro su propósito: “Mi reto es seguir fortaleciendo ese liderazgo en la policía, transformar la cultura institucional hacia una mayor cercanía y empatía con la ciudadanía. Porque el liderazgo auténtico no se mide solo en resultados operativos, sino en la huella que dejamos en las personas, en la capacidad de inspirar a otros a actuar con responsabilidad y ética”.

Para él, cada día es una nueva oportunidad para liderar desde el ejemplo. “He aprendido que la verdadera transformación viene del trabajo silencioso, del respeto por el otro y de la convicción de que siempre se puede aprender, sin importar los años de experiencia”.

En tiempos donde la labor policial es cuestionada y la confianza social se pone a prueba, historias como la de Hugo Alfonso Gutiérrez Ayure nos recuerdan que la vocación de servicio, cuando se lidera con ética y humanidad, tiene el poder no solo de proteger vidas, sino de reconstruir lazos y esperanza entre la policía y la sociedad.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

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