En esta Navidad, la esperanza llegó a decenas de hogares santandereanos. Conozca la historia.

Con tan solo 9 años, Emiliano Valencia tuvo que cambiar los cuadernos y los juegos por una cama de hospital.
Hace dos años, en octubre de 2023, fue diagnosticado con un tipo de cáncer que afecta los glóbulos blancos, lo que lo obligó a reemplazar sus actividades escolares, a sus amigos y sus rutinas, por largas jornadas en un centro médico, debido a los tratamientos intensivos para vencer la enfermedad.
Esta ha sido la realidad de muchos niños como él, diagnosticados con cáncer infantil en Santander. Sin embargo, en esta Navidad, el Niño Dios les trajo el regalo más importante: la vida.

Luego de meses de tratamientos, Emiliano y otros 24 niños tocaron la campana de la victoria, acompañados de sus padres, médicos y enfermeras, marcando así el final de la etapa más dura de la enfermedad y el inicio de la remisión.
En esta época de unión familiar y recogimiento, la noticia simboliza esperanza para los niños y sus familias, como resultado de la resiliencia y fortaleza demostradas durante el proceso.
“Cuando nos dieron el diagnóstico surgieron muchas dudas y preguntas, es un momento inexplicable. Sin embargo, Dios les dio la sabiduría a los profesionales para ejercer todo su conocimiento y, a través de la medicina, salvar la vida de nuestros hijos y darles una nueva oportunidad”, manifestó Neidy Ardila, madre de Emiliano.
Para las familias, el esfuerzo que implica enfrentar la enfermedad es muy alto, debido a la complejidad de los cuidados y los constantes desplazamientos para los tratamientos.

En muchos casos, los padres deben renunciar a sus trabajos o reorganizarse, de manera que uno de ellos asuma el sustento del hogar mientras el otro acompaña las hospitalizaciones de los niños.
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“Para los niños este momento es de mucha ilusión, porque después de tanto esfuerzo y aislamiento pueden volver a integrarse a su vida diaria, regresar al colegio y compartir nuevamente en su hogar”, explicó la médica María Alexandra Pérez, oncóloga pediatra del Hospital Internacional de Colombia.
Cáncer infantil en Santander
Cada año, entre 150 y 170 niños, en promedio, son diagnosticados con algún tipo de cáncer y reciben atención médica en instituciones como el Hospital Internacional de Colombia, el Hospital Universitario de Santander, la Clínica Materno Infantil San Luis y la Foscal.
Así lo señala la especialista del Hospital Internacional de Colombia, quien explica que el 80 % de los casos corresponde a leucemias, especialmente leucemias linfoides, como fue el caso de Emiliano, y en menor proporción leucemias mieloides. En porcentajes inferiores al 10 % se presentan tumores renales y del sistema nervioso central, entre otros.


Según la especialista, afortunadamente, las tasas de recuperación son positivas. Los menores sin otras patologías o comorbilidades suelen tener una mejor adherencia a los tratamientos, y en muchos casos las leucemias presentan un comportamiento menos agresivo.
No obstante, existen casos asociados a enfermedades cardiovasculares o renales adicionales.
“En estas situaciones el pronóstico es más complejo, pero en general la supervivencia de los niños con cáncer es alta”, concluyó.
Servicios oncológicos
Desde hace 12 años, el Hospital Internacional de Colombia y la Fundación Cardiovascular, prestan el servicio de hemato-oncología pediátrica. Actualmente cuentan con 18 camas, para la atención de diferentes neoplasias.
Desde hace dos años, en el departamento se pueden realizar los trasplantes de médula, evitando que las familias tuvieran que desplazarse a Bogotá, Medellín o Cali para estos procedimientos, como ocurría años atrás. “No solo alivia los costos financieros para acceder a los tratamientos, sino la facilidad para que la familia se integre al proceso de recuperación del cáncer”, indicó la médico Pérez.
















