Once barrios dependían del centro de salud de Zapamanga II. Hoy la sede está cerrada, sin equipos y con un futuro incierto. Esto es lo que se sabe.

Publicado por: Danilo Cárdenas
En Zapamanga II, en la comuna 4 de Floridablanca, una comunidad entera se quedó sin puesto de salud. La emergencia afecta a 11 barrios aledaños, 534 viviendas y, fundamentalmente, a 306 adultos mayores de hasta 98 años que durante décadas recibieron atención en el mismo lugar y que en la actualidad no tienen adónde ir.
Las cifras corresponden a la Junta de Acción Comunal del barrio, que las tiene registradas con rigor y las ha reportado, sin respuesta, ante las autoridades municipales
El Centro de Salud de Zapamanga II funciona desde 1977 y hoy está cerrado. La estructura, ubicada en el corazón de este sector, permanece sin operación, sin personal y sin dotación. Vanguardia visitó el lugar y encontró maleza crecida en el frente, la fachada agrietada y descascarándose por tramos, y un interior vacío: no hay equipos médicos, no hay mobiliario de atención, no hay ninguna señal de que allí se preste un servicio.
Según la comunidad, el cierre se produjo antes de la pandemia. Y desde 2021, dicen, no ha vuelto a haber ni una explicación.

“Vinieron y sacaron los aparatos”
María Antonia Jaimes Silva, presidenta de la Junta de Acción Comunal de Zapamanga II, sostiene que el desmantelamiento del puesto de salud ocurrió a la vista de todos.
“Vinieron y sacaron aparatos de alta tecnología y esta es la fecha y no han entregado llaves ni nada y no dan razón”, afirma la líder comunal.
Jaimes Silva relata que en 2021 se reunió con la entonces gerente de la E.S.E. Clínica Guane, la entidad que administraba el centro, para saber si el puesto de salud sería reabierto o entregado a la comunidad. Le prometieron una respuesta en un mes. Nunca llegó.
“Ahí sí ellos vienen y guardan cosas, sacan cosas, pero no lo han entregado”, agrega. Desde ese año, según la JAC, el inmueble pasó a manos del municipio.
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La líder rechaza, además, la versión de que el puesto se cerró presuntamente por falta de uso. Su explicación es otra: primero redujeron la atención médica a una o dos veces por semana; luego, las citas dejaron de asignarse, y la gente, cansada de esperar, empezó a buscar otros centros.
“La gente sí lo utilizaba, ese fue el motivo”, insiste.
Once barrios que dependían del mismo lugar
El área de influencia del centro de salud, de acuerdo con la Junta de Acción Comunal, cubría Zapamanga I, II, III, VI y VII etapas, La Castellana, Tensa, El Dorado, Caldas y los sectores de Alto Viento.
Hoy, quienes necesitan atención primaria deben desplazarse. Unos hasta el Centro de Salud de La Trinidad, que además absorbe la demanda de San Bernardo y Santa Fe. Otros, hasta Cañaveral o hasta la propia Clínica Guane, en el casco urbano de Floridablanca.
Para los adultos mayores del barrio, entre los que la JAC registra casos de cáncer, párkinson, discapacidad de cadera y de piernas, y por lo menos una amputación por diabetes, el desplazamiento tiene un costo. Quienes no tienen para el transporte terminan pidiendo ayuda para poder ir al médico.
“La gente prefiere ir a la droguería a comprarse una pastilla”, resume Jaimes Silva.
Un ciclo que se repite
El caso no es nuevo. El puesto de salud de Zapamanga II ha sido abierto, cerrado y reabierto varias veces en menos de dos décadas.
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Cuando este diario registró su apertura, en 2012, mediante un convenio entre el Hospital de Floridablanca y la Clínica Guane, el entonces presidente de la Junta de Acción Comunal, Fredy Valencia, ya advertía que el centro reabría después de cuatro años cerrado. Dos años más tarde, en 2014, la Clínica Guane volvió a anunciar la reapertura del centro, con un beneficio proyectado para cerca de nueve mil habitantes. Esa apertura tampoco se sostuvo. Y para 2019, según la comunidad, las puertas ya estaban cerradas de nuevo.
Desde entonces, el barrio desapareció de los papeles. En 2023, la Alcaldía de Floridablanca publicó un boletín titulado “Los centros de salud de Floridablanca funcionando al 100 %”: el listado de sedes operativas incluía La Cumbre, La Trinidad, El Reposo, Villabel y José A. Morales. Zapamanga no aparecía. Tampoco apareció dos años después, cuando el municipio relacionó los puntos habilitados para la vacunación contra la fiebre amarilla. Ni figura hoy con una meta propia en el Plan Territorial de Salud 2024-2027.
La explicación institucional más clara la dio la personera municipal, María Margarita Serrano, tras una visita del entonces ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, quien criticó los puestos inoperantes de Floridablanca: varios de esos centros cerrados no cumplían las condiciones de habilitación exigidas por la Resolución 3100 de 2019, y algunos de los inmuebles terminaron transferidos al Banco Inmobiliario de Floridablanca.
Mientras tanto, la inversión en infraestructura de salud del municipio corre por otro lado: en abril de este año arrancó la construcción del nuevo Centro de Salud de La Cumbre, una obra de cinco mil metros cuadrados y 24 meses de plazo.
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La Alcaldía no respondió
Vanguardia consultó a la Alcaldía de Floridablanca sobre la fecha y el acto administrativo de cierre del centro de salud, el destino de la dotación que fue retirada del inmueble, la situación jurídica actual del predio y la existencia de algún plan para reabrir la sede. Al cierre de esta edición, la entidad no había dado respuesta.
¿Qué es un centro de salud y qué exige la ley?
Es una sede de primer nivel: medicina general, odontología, vacunación, toma de muestras y programas de promoción y prevención. Es la puerta de entrada al sistema y existe para resolver lo que no necesita hospital.
Ninguna sede puede operar sin habilitación, el permiso que otorga la autoridad sanitaria departamental y que queda inscrito en el REPS, un registro público donde cualquier ciudadano puede consultar qué servicios tiene autorizados cada centro.
Las condiciones están en la Resolución 3100 de 2019 del Ministerio de Salud: talento humano, infraestructura, dotación, medicamentos, procesos prioritarios, historia clínica e interdependencia. Si una sede deja de cumplirlas, no puede prestar servicios.
Es la misma norma que citó la Personería de Floridablanca en 2024 para explicar por qué varios puestos de salud del municipio siguen cerrados.













