El INPEC pidió a la Alcaldía de Bucaramanga información sobre las obras de mitigación mientras advierte que las lluvias han agravado la inestabilidad del terreno.

De continuar los aguaceros ‘anormales’ que se ciernen sobre la ciudad —a pesar de las amenazas del fenómeno de El Niño—, los muros de la parte posterior de la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad para Mujeres de Bucaramanga podrían convertirse en una puerta a la libertad no autorizada.
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, INPEC, lleva meses alertando que la temporada de lluvias agravó la inestabilidad del terreno y le pidió a la Alcaldía de Bucaramanga información sobre las obras de mitigación y sus tiempos de ejecución, porque por allá no se ha visto ni ejecución ni avance.
La tierra se está moviendo y el riesgo ya no parece estar solo en la ladera. La parte posterior de la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad para Mujeres de Bucaramanga cede y amenaza con derribar una de las garitas del muro perimetral.
El INPEC pidió conocer qué intervenciones se han realizado, cuáles están previstas y cuándo comenzarán las obras para enfrentar la situación.
Se ha perdido estabilidad, poniendo en riesgo la infraestructura del establecimiento.
Uno de los puntos que genera mayor preocupación es la Garita 3. Pero, además, se menciona como zona vulnerable la Garita 5 y la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR). Además: Estos son los peligrosos capos que fueron trasladados a la cárcel de Girón desde Itagüí

Un contrato que viene desde 2025
El problema no es nuevo. La situación hace parte de las intervenciones contempladas después de la declaratoria de calamidad pública realizada por la Alcaldía de Bucaramanga mediante el Decreto 0170 de 2024.
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Para atender diferentes puntos críticos del municipio, entre ellos el sector relacionado con el establecimiento penitenciario, la Alcaldía suscribió el Contrato de Consultoría 0232 de 2025, cuyo objeto es realizar estudios y diseños para la atención de esos sitios.
De acuerdo con el oficio del INPEC, el contrato tuvo un valor de $1.027 millones y comenzó el 23 de octubre de 2025. Le puede interesar: 117 temidos cabecillas salen de la cárcel de Itagüí: Girón, entre las prisiones a donde fueron trasladados

Sin embargo, el proceso tuvo una suspensión el 28 de enero de 2026, debido a la necesidad de obtener un permiso de la Aeronáutica Civil para realizar un reconocimiento del terreno mediante dron.
Las actividades se reanudaron el 5 de marzo de 2026.
Para finales de abril, durante una sesión extraordinaria del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres, el contrato de consultoría tenía un avance aproximado del 63,74 por ciento. Lea también: Atentan contra funcionario del Inpec cuando llegaba a la Cárcel de Palogordo, en Girón

Llegó maquinaria amarilla
Mientras avanzaban los estudios, la situación en el terreno continuaba generando preocupación.
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El 7 y 8 de mayo llegó maquinaria amarilla al sector y realizó trabajos de remoción de tierra.
Sin embargo, la propia entidad penitenciaria advierte que no cuenta con competencia técnica para establecer si esas labores fueron suficientes o determinar su efectividad frente al riesgo.
Por eso, ahora reclama información precisa sobre el estado del proceso y, especialmente, sobre las obras que deben ejecutarse para estabilizar definitivamente el terreno. Lea también: Extienden suspensión a funcionarios del Inpec por fiesta en la cárcel de Itagüí

El llamado a la Alcaldía
La directora encargada de la cárcel de mujeres, Ana Milena Botello Gutiérrez, solicitó a la Secretaría de Infraestructura que informe cuál es el estado actual del contrato de mitigación, qué tipo de intervenciones están contempladas y cuáles son los tiempos previstos para su ejecución.
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El llamado tiene como telón de fondo un riesgo que, según el INPEC, sigue presente: un talud que continúa cediendo en inmediaciones de una infraestructura penitenciaria. Además: Imputan a cinco guardianes del Inpec por extorsión desde cárcel de máxima seguridad
La preocupación es que las lluvias terminen acelerando el movimiento del terreno y que este alcance estructuras fundamentales del establecimiento.
Por ahora, el INPEC espera que la Alcaldía precise cuáles serán las obras definitivas y cuándo se ejecutarán. Mientras tanto, la tierra continúa siendo el punto de mayor preocupación en la parte posterior de la cárcel de mujeres de Bucaramanga.

















