Bucaramanga
Lunes 09 de agosto de 2010 - 10:00 AM

‘Hasta en los andenes’ ponen piercings en Bucaramanga

A Daniel*, un adolescente de 13 años,  el arrebato de ponerse un piercing debajo de la lengua, le salió caro. Al cabo de dos días, sufrió una infección severa que sólo desapareció con la ayuda de antibióticos.

Publicado por: ÁNGELA CASTRO ARIZA / acastro@vanguardia.com

Sus padres, quienes desconocían que su hijo menor de edad se haría una perforación en la boca, instauraron una denuncia que actualmente cursa en la Inspección de Salud y Aseo de la Secretaría de Gobierno de Bucaramanga en contra del establecimiento que realizó ese procedimiento sin el consentimiento de ellos.

'Pudo contraer una infección o una enfermedad como el Sida', fue la primera idea que se le vino a la cabeza a Carmen* al descubrir que sin su permiso, su hija Lucía* se puso un piercing en la oreja.

A la adolescente de 15 años, atraída por sus amigos y por estar a la moda, le perforaron el lóbulo de la oreja derecha con una pistola para clavarse una argolla de metal, sin reparar en los peligros que ello implicaba.

Lo más grave del asunto es que los encargados del local, ubicado en el sector de Cabecera, ni siquiera le preguntaron por su edad ni mucho menos le pidieron autorización escrita de sus padres. El único requisito fue pagar 15 mil pesos y entregar una fotografía para recibir a cambio un carné.  Sólo pudo lucir el piercing un par de semanas, pues su mamá la obligó a retirarse el objeto.

Estas dos historias dejan en evidencia cómo en Bucaramanga esta actividad de perforarse partes del cuerpo y ponerse adornos metálicos, ocurre de manera informal, ilegal y sin las condiciones higiénicas apropiadas, por lo que podría derivar en un potencial riesgo de salud pública.

*La identidad de los entrevistados fue modificada por tratarse de menores de edad.

Controles y sanciones

• La vigilancia a los negocios dedicados a este oficio, es adelantada por la Secretaría de Salud del Municipio y la Policía Nacional.

• Aunque la actividad como tal no está prohibida por la Ley, ni tampoco la venta de los accesorios o piercings, sí debe hacerse con unos requisitos que están fijados en normas sanitarias y ejercida por personas idóneas.

• De lo contrario, estos establecimientos se exponen a la suspensión de la actividad y hasta la clausura parcial o total del negocio.

• Además, se imponen multas desde 1 a 10 mil salarios mínimos diarios legales vigentes, el decomiso de objetos o productos y la cancelación de permisos o licencias, que describe la Ley 09 de 1979 o Código Sanitario Nacional.

LA VOZ DEL EXPERTO

Reacción a cuerpo extraño

Donaldo Ortiz La Torre, médico dermatólogo

Cualquier procedimiento en la piel exige unas medidas de bioseguridad, unas condiciones de asepsia y como en muchas partes esto no se cumple, el servicio de salud debe regular esa actividad.

Eso no lo hacen los médicos, es lo mismo que ocurre con los tatuajes; la persona aprende la técnica y el oficio, así que lo esencial es que quien lo ejerza tenga la idoneidad, sin ser un profesional como tal.

Hay que ser muy cuidadoso con el cartílago y el lóbulo de la oreja, porque un mal procedimiento puede provocar queloides, que es una lesión o cicatriz en la piel, además de rea-cciones alérgicas, infecciones como Hepatitis B y Tuberculosis Cutánea e incluso Sida, porque se está en contacto en fluidos orgánicos por la sangre.

El piercing en la lengua puede dar origen a un aumento de la población bacteriana y puede provocar una reacción de cuerpo extraño, si la técnica no es la adecuada. También puede producir daño en los dientes, que va del desgaste hasta la rotura de los mismos.

 

SITUACIÓN LOCAL

José Hely Carvajal Durán, coordinador del Grupo de Inspección, Vigilancia y Control Sanitario de la Secretaría de Salud y Ambiente del Municipio, señala que se han detectado establecimientos, casetas y locales que en forma clandestina realizan esta actividad sin las normas de bioseguridad y sin los protocolos exigidos por la Ley.

Si bien las autoridades locales no manejan cifras exactas de denuncias, ya que muchos padres no acuden a esta instancia, el Funcionario estima que son muy pocos los sitios dedicados a ofrecer servicios estéticos de tatuajes y piercing que reúnan las condiciones mínimas de salubridad.

Es más, las autoridades saben que hay locales dentro del centro comercial San Bazar y en la zona de la calle 34 con carrera 19, donde atraen a jóvenes para ponerles piercings 'sin considerar que es un procedimiento invasivo y que  los menores de edad deben acudir con alguno de sus padres o en su defecto, llevar una autorización de ellos con el registro en notaría'.

Los adeptos y los clientes, en su mayoría, son estudiantes de colegios y universitarios que quieren incursionar en la moda del piercing o el tatuaje.

'Tenemos conocimiento de esta situación y de personas haciéndose tatuajes en cualquier andén del Centro la gente puede contraer infecciones, enfermedades como VIH-Sida o Hepatitis B por el uso de agujas o elementos de perforación sin la debida asepsia y utilizados en otras personas', concluye Carvajal Durán, quien insiste en la importancia de que los padres estén al tanto de los sitios que frecuentan sus hijos y denuncien estos malos procedimientos en la Secretaría de Salud y si hay un daño físico más grave, lo hagan ante las autoridades competentes.

LISTA

Precauciones básicas

1 Evite perforarse las zonas más expuestas o sensibles como la lengua, el ombligo, las tetillas, los labios y los genitales. La cara y el dorso de las manos no deben perforarse.

2 Un requisito esencial es disponer de elementos de esterilización, ya que las herramientas quirúrgicas (agujas pinzas o sondas) y los demás accesorios deben esterilizarse con calor.

3 Recurra a una persona cualificada, que emplee guantes y tenga experiencia en este tipo de trabajo y ciertos conocimientos médicos.

4 Después de la intervención, es necesario realizarse una buena higiene de la zona a tratar, lavándola con agua y jabón y algún antiséptico.

5 Si hay complicaciones, consulte a un especialista.

6 La persona debe estar libre de infecciones o dolencias al anillarse, porque ya sea un simple resfriado o un dolor de muela, debilita el sistema inmunológico y cualquier elemento extraño que se incorpore al organismo disminuye las defensas.

 

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Publicado por: ÁNGELA CASTRO ARIZA / acastro@vanguardia.com

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