Las actividades académicas y administrativas en la Universidad Industrial de Santander, UIS, están suspendidas hasta nueva orden.

Publicado por: SONIA GAMBOA
Una verdadera batalla campal se vivió ayer en las instalaciones de la Universidad Industrial de Santander, UIS.
Durante cuatro horas aproximadamente se enfrentaron un grupo de encapuchados con miembros de la Policía Metropolitana de Bucaramanga.
Mientras los ‘capuchos’, como se les conoce popularmente, lanzaban de manera continua ‘papas bomba’, la Policía respondía con gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
El resultado que dejó este enfrentamiento fue de cinco personas heridas, de las cuales cuatro eran policías y un estudiante. Además, daños materiales que al cierre de esta edición no habían sido cuantificados.
El brigadier general, Saúl Torres Mojica, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, indicó que no se registraron personas detenidas y que “estamos valorando los videos para iniciar el proceso de judicialización e individualización.
El oficial señaló también que se presume que entre los encapuchados hay personas de otras instituciones educativas.
Afirmó además que seguirán con la vigilancia y que “se extremarán las medidas de seguridad”.
Tras estos hechos de violencia, el Consejo Académico de la UIS anunció que las actividades académicas quedaron suspendidas hasta que existan condiciones que garanticen la integridad de los miembros de la comunidad universitaria y la preservación de las instalaciones.
Por su parte, el representante de los estudiantes ante el Consejo Superior, Óscar Araujo Quintana, lamentó el saldo de personas heridas.
“Es preocupante que de este tipo de situaciones terminen personas heridas, sin importar de quién se trate, si de estudiantes o trabajadores”.
¿Por qué protestaron?
Uno de los encapuchados se pronunció ayer y sostuvo que la manifestación fue “un acto político”.
Indicó que el descontento se debe a que las directivas de la universidad no han dado respuesta a ninguno de los puntos del pliego de peticiones que tienen.
Además, resaltó principalmente el hecho de que continúen las cámaras de seguridad y que persista la presencia policial dentro del campus universitario.
“Nos están engañando... si ellos no son capaces de quitar las cámaras, nosotros les vamos a ayudar”, sentenció.
Es así como los encapuchados, tirando ‘papas bomba’ desde las once de la mañana, se tomaron el control de la universidad y sus alrededores, bloqueando el paso de vehículos por las vías aledañas a la UIS.
Posteriormente, un grupo de vándalos se dispuso a intentar desmontar una de las cámaras de seguridad que está instalada en la plazoleta de la entrada de la universidad.
Primero intentaron tumbar la columna donde está instalada la cámara mediante una sierra eléctrica. Después, con una escalera intentaron subirse sobre la columna para desmontarla.
De manera paralela otro grupo de encapuchados iba preparando en la portería principal de la UIS un ‘cauchero’ y una ‘barricada’ desde donde lanzaban ‘papas bomba’.
¿Estudiantes o vándalos?
Uno de los encapuchados que se pronunció sostuvo que: “Somos estudiantes” y que ya se cansaron de que no se llegue a ningún acuerdo con las directivas de la universidad y por eso se ven en la obligación de tomar las vías de hecho.
“Las condiciones del país y de la universidad nos han motivado a usar la capucha, porque de lo contrario seremos perseguidos”, dijo.
No obstante, para algunos sectores de la academia y de la ciudadanía estas personas no son estudiantes, sino que buscan generar zozobra.
Además, se trata de un reducido grupo de agitadores pero con gran poder de destrucción.


















