Son 1.300 hectáreas de bosque donde nacen varias quebradas y resguarda el hábitat de especies animales como zorros grises, ardillas, osos hormigueros, armadillos e iguanas. En algún momento se temió que esta zona fuera urbanizada.

Publicado por: Milton Velosa
Desde este miércoles, este bosque, está blindado para evitar que los constructores adelanten proyectos de vivienda en esta zona, que conecta al barrio Pan de Azúcar con la carretera a Cúcuta.
Con un decreto, firmado por el alcalde de Bucaramanga, Luis Francisco Bohórquez, y el Concejo Local, quedó en firme la preservación de esta gran zona verde, que pretendía se urbanizada por algunos gremios de constructores de la ciudad.
Al respecto, el mandatario local aseguró que los “Cerros Orientales ni se compran, ni se venden. En el Plan de Ordenamiento Territorial se estableció la preservación de estas 1.300 hectáreas y no hay la más mínima posibilidad de desarrollarlos urbanísticamente”.
Bohórquez Pedraza anunció que “en la parte occidental de la ciudad también habrá 1.000 hectáreas de zona verde protegidas. Lo que aspira Bucaramanga es pasar de 4.5 metros cuadrados de espacio público por ciudadano a 10 metros cuadrados por habitante”.















