Dos profesionales, especialistas en materia de ambiente y conocedores del problema, aseguran que con una inversión de $200 millones, durante cada mes, se podrían eliminar los olores ofensivos que causa la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (Ptar) de Río Frío.

Publicado por: REDACCIÓN LOCALES
Un ingeniero químico, doctor en ciencia y tecnología ambiental, y un ingeniero industrial, especialista en dirección de empresas, aseguran que existe un método eficaz y económico para eliminar los olores ofensivos que genera la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Río Frío.
Según esta pareja de profesionales, con dicha tecnología se podría llegar a suprimir hasta el 99 % del hedor, que hoy en día está afectando a miles de personas que residen en en sectores como Cañaveral, el Anillo Vial, Lagos, entre otras zonas.
¿En qué consiste?
Lo primero que hay que dejar claro es que este método propuesto es una medida de mitigación transitoria, mas no una solución definitiva, para eliminar los malos olores en el área metropolitana.
“Es posible aplicar temporalmente estrategias de control como una desarrollada en Canadá, actualmente utilizada en países como Estados Unidos, Brasil, Argentina y Chile. Esta tecnología consiste en, una vez identificados los puntos críticos donde se generan olores ofensivos, aplicar por aspersión con bombas y boquillas, soluciones de ácidos orgánicos y alcoholes, que reaccionan con las sustancias de olor repulsivo para producir vapor de agua y partículas que se precipitan fácilmente. Por medio de esta técnica es posible eliminar hasta un 99% del hedor”, explicaron los ingenieros Kento Magara Gómez (químico) y Florentino Torres Meneses (industrial).
Conforme a los cálculos que han hecho estos especialistas, para adoptar dicho sistema la Empresa Pública de Alcantarillado de Santander, Empas, que es la entidad responsable del control y operación de la Ptar de Río Frío, requeriría un presupuesto menor a los 200 millones.
“Con base en experiencias previas, observación y mediciones exteriores, se considera posible que con costos inferiores a 200 millones de pesos mensuales se controlen eficientemente buena parte de los olores producidos en esta planta”, aseguraron Magara y Torres.
Finalmente, estos dos ingenieros hicieron un llamado a Empas, para que prontamente se adopten los métodos más modernos que existen en la actualidad, los cuales permiten suprimir, casi en su totalidad, los olores ofensivos que generan los procesos de tratamiento de aguas residuales.
¿Que opina Empas?
Vanguardia Liberal conversó sobre esta nueva tecnología con Ruth Ardila Jaimes, Subgerente para el Tratamiento Integral de aguas y residuos de Empas.
La funcionaria aseguró que, a pesar de que dicho método puede eliminar de forma eficaz el mal olor que causa la Ptar, no es muy viable adoptar tal sistema puesto que no se trata de una solución definitiva, sino más bien una especie de ‘remedio’ temporal.
Según la Subgerente, a largo plazo saldría mucho más costoso invertir $ 200 millones mensuales en una técnica que no va a resolver el problema de los malos olores concluyentemente.
“Para entenderlo mejor pongamos un ejemplo, las personas habrán visto los ambientadores que venden para eliminar los olores del baño, cundo uno aplica el espray el hedor desaparece; guardando las proporciones del caso, en esto consiste la propuesta que están planteando, no está mal, sino que esa no es una solución”, señaló Ardila Jaimes.
¿Cómo se solucionará este problema?
Conforme a lo explicado por la Subgerente para el Tratamiento Integral de aguas y residuos de Empas, la empresa ha invertido en los últimos años más de $ 60 mil millones para renovar la tecnología que opera en la Ptar de Río Frío, con el objetivo de suprimir estos olores.
De acuerdo a la fuente consultada, esta modernización que actualmente se adelanta en dicha planta consiste, entre otras labores, en la instalación de equipos que incorporan oxígeno a los procesos de tratamiento de las aguas, para así neutralizar el ácido sulfhídrico, el componente que causa la hediondez.
“Estos olores los vamos a comenzar a eliminar cuando iniciemos el primer tren de tratamiento aerobio (maquinaria para incorporar oxígeno a las aguas que se tratan), que esperamos arranque este mismo año”, aseveró Ardila Jaimes.













