Residentes de algunos barrios delsur de Bucaramanga están molestos por la repentina desaparición de algunas rutas de bus convencional. Estos autobuses prestaban servicio de transporte en barrios como Diamante II, San Luis, Porvenir y Provenza.

Publicado por: JOHN FREDY ARIAS GONZÁLEZ
Como todas las mañanas, el pasado miércoles Stella Infante salió de su residencia ubicada en el Diamante II para esperar uno de los dos buses que solía llevarla hasta su sitio de trabajo en el sector de Cabecera. Sin embargo, luego de esperar por varios minutos, ninguna de las rutas pasó. La situación se repitió jueves y viernes también. “Las quitaron sin razón, nunca nos informaron. Ahora no tenemos cómo transportarnos”.
La mujer hace referencia a la ruta 03 de Unitransa, queluego de recorrer los barrios de Fontana y Provenza, recogía pasajeros en San Luis y Diamante II. Continuaba su recorrido por el centro comercial Cacique, tomaba la carrera 33 para avanzar hacia el Centro de Bucaramanga y finalizar en el barrio La Joya.
Otra ruta que recorría este sector era 28A de Lusitania, que los acercaba hasta el estadio Alfonso López y la Universidad Industrial de Santander, UIS, tras recorrer la carrera 33.
Sorpresa e incertidumbre
Stella Infante afirmó que varios de sus vecinos, que utilizaban recurrentemente estas rutas, optaron por movilizarse a través de medios de transporte informales. En su caso particular, decidió tomar un taxi de forma colectiva junto con un vecino. “Cuando nos estábamos subiendo un joven nos preguntó si también podía irse con nosotros, porque tenía clase en la Unab. Nos unimos y cada uno pagó de a $2 mil”.
Además, la habitante del Diamante II expresó que la suspensión del servicio fue toda una sorpresa, puesto que en ningún momento les fue anunciado el cambio y afecta tanto a trabajadores como estudiantes universitarios. “No hubo socialización. Ni siquiera pasaron papeles con información”.
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No se quitaron rutas
El subdirector de Transporte del Área Metropolitana de Bucaramanga, Aldemar Díaz, reiteró a Vanguardia.com que no se eliminaron rutas de bus convencional autorizadas, si no que "se realizaron controles a los transportadores que camuflados prestaban el servicio de forma ilegal".
De acuerdo con Díaz, varias rutas de buses fueron eliminadas con anterioridad porque Metrolínea garantizaría la atención al reemplazar a los que operaban en el Sur de Bucaramanga, en barrios como Provenza, Diamante II, San Luis y Porvenir, donde la comunidad protestó el pasado jueves. "Únicamente quedaron autorizadas rutas que comunicaran a este sector con zonas a donde no llega Metrolínea".
Además, el funcionario agregó que les sorprendió que la empresa Lusitania operara en esta zona de Bucaramanga, porque ninguna de sus rutas autorizadas se acerca a aquellos barrios. "Otras conductores lo que hacían era desviar sus recorrido".
Según el Subdirector de Transporte del AMB esta situación generó que en los sectores por donde sí deben circular se preste un mal servicio.
Qué dicen los transportadores
El gerente de Lusitania, Alfonso Pinto, indicó a Vanguardia.com que dejaron de prestar el servicio ante los controles del Área Metropolitana de Bucaramanga. "La comunidad es la que sufre y los 'piratas' los favorecidos".
El gerente de esta empresa de transporte admitió que modificaron unas rutas para cubrir el sur de Bucaramanga. "Lo hicimos ante las constantes peticiones de los residentes de esa zona".
Además, Pinto indicó que en los últimos cinco años las empresas del gremio de transportadores han solicitado que les autoricen la operación en ese sector en al menos 20 oportunidades. "Tenemos toda la disposición, pero la decisión la debe tomar el AMB. La gente reclama el servicio colectivo y una solución".
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¿Y Metrolínea?
La estación Diamante de Metrolínea, que se encuentra sobre la vía que comunica a Bucaramanga con Floridablanca, permanece fuera de servicio. Por tal motivo, los residentes del Diamante II y San Luis creen que usar este sistema de transporte masivo no es la alternativa adecuada, pues la estación más cercana es la de Provenza. "No tenemos recursos para pagar taxi todos los días", indicó Infante.
Por ejemplo, la mujer contó el caso de una de sus vecinas, quien pese a que se vio obligada a pagar taxi en la mañana llegó tarde a trabajar. "Al mediodía regresó a su casa para almorzar. No tenía para pagar otra carrera, así que se subió en Metrolínea. Se bajó en Provenza, caminó al rayo del sol y llegó a su vivienda casi a la 1:00 p.m. Comió rápidamente y de inmediato emprendió su regreso a la empresa porque no tuvo tiempo para nada más".
Igualmente, Infante está convencida de que "Metrolínea no es la solución", debido a que consideran que presta un mal servicio. "Cuando funcionaba la estación de Diamante II los buses pasaban repletos por la cantidad de gente que se sube en Piedecuesta y Cañaveral.No podíamos tomar el servicio. Para nosotros era un gran beneficio los buses convencionales".
Al respecto, Juan Pablo Ruiz González, gerente encargado de Metrolínea, aseguró que los residentes deban caminar hasta la estación Provenza, puesto que tienen rutas que pasan por el sector. "Tenemos el alimentador AP5 y la ruta AB2. En horas pico tienen una frecuencia de 8 minutos y en hora valle de 10".
Según explicó Ruiz González, la ruta AP5 parte de la estación Provenza, pasa por la calle 89 por el Diamante II y llega hasta San Luis. Luego continúa hacia Fontana, Ciudad Venecia y Coaviconsa, donde hace el retorno. Entre tanto, la ruta AB2 circula por el barrio Porvenir, calle 105 la carrera 33.
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Sin embargo, Stella Infante desmintió al Gerente encardo de Metrolínea, pues afirmó que varios residentes del sector, como por ejemplo los habitantes del conjunto Neptuno, deben caminar hasta 15 cuadras para tomar el alimentador de Metrolínea. "Las frecuencias de sur a norte en hora pico como mínimo son de 12 minutos y en horas valle debemos esperar cerca de 20 minutos. En sentido Norte - Sur son mucho mayor los tiempos de espera".
Ante este panorama, la mujer pide que se replantee el transporte público en su barrio, pues de tomar el servicio de Metrolínea gastan demasiado tiempo en llegar hasta la parada del alimentador. Luego tendían que atravesar un túnel para ingresar a la estación de Provenza y esperar a que otro bus pase medianamente desocupado para llegar a sus destinos. "Como se gasta mucho tiempo, muchos optan por irse en 'piratas'. A mis 60 años no puedo subirme en la moto de cualquiera y me queda complicado caminar tantas cuadras".
En cuanto a la fecha de reapertura de la estación Diamante, el Gerente encargado de Metrolínea afirmó que es un tema que se sale de las manos, debido a que su cierre se debe a las obras inconclusas del Tercer Carril. Por el momento, la fecha de funcionamiento de esta estación es incierta. "Hemos hechos varios requerimientos para que entreguen la totalidad de la obra. Ni siquiera tenemos el carril exclusivo. No nos dan una respuesta precisa. Incluso aún no quitan un poste de luz que está atravesado en el sentido Sur - Norte".
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Sancionados
En lo corrido del año, al menos 22 buses, de las empresas Lusitania, Cotrander, Transcolombia, Unitransa, y Transpiedecuesta han sido inmovilizados en Floridablanca y Bucaramanga por modificar sus recorridos.
Según explicó el asesor de la Subdirección de Transporte del AMB, Juan Carlos Pinto, la resolución 10800 del Ministerio de Transporte establece que la primera sanción se aplica por cinco días .Si el vehículo es sorprendido fuera de su ruta por segunda vez será inmovilizado por 20 días y si vuelve a reincidirserá por 40 días.
Igualmente, se abre una investigación a las empresas para establecer por qué desvían las rutas. "Las sanciones pueden llegar a ser muy fuertes en la parte económica e incluso puede conllevar a la suspensión de las tarjetas de operación", señaló Pinto.
Además, el funcionario precisó que el año pasado se efectuaron 45 operativos en los municipios del área metropolitana de Bucaramanga en los que se sancionaron 105 vehículos, tanto del transporte público colectivo y taxis. "Trabajamos conjuntamente el AMB, la Policía de Tránsito, las Direcciones y Secretarías de Tránsito".
El asesor de la Subdirección de Transporte del AMB recalcó que cuando estos vehículos se salen de radio de acción o modifican sus rutas incurren en "una especie de informalidad dentro de la formalidad".














