La abogada Sylvia Stella Rugeles de Rugeles cumplió 26 años al frente de la Notaría Segunda de Bucaramanga y es considerada por sus colegas como toda una decana de la profesión y del notariado. En charla con Vanguardia Liberal recordó sus épocas de política de la mano de Luis Carlos Galán, del amor por su trabajo y de los cambios que ha afrontado el sistema en estos años.

Publicado por: Irina Yusseff Mujica
Sylvia Stella Rugeles decidió que el notariado era una buena opción para estar cerca a la gente cuando Luis Carlos Galán falleció.
Después de haber recorrido pueblos, ciudades y aprendido de esa política, que ella define como “la que valía la pena”, junto a Galán por más de diez años, estaba segura de que no seguiría en ese camino sin él. Incluso, a pesar de haber logrado ser la primera mujer santandereana en llegar al Senado, alcaldesa de Socorro, su pueblo natal, y diputada de Santander.
Estar cerca a la gente, ayudar y luchar por los derechos como buena comunera admiradora de Manuela Beltrán, era lo que le movía las fibras, así que, pese a que algunos amigos decían que el puesto de escritorio no era lo suyo porque a ella lo que la apasionaba era la calle, quiso ser notaria y lo logró.
Veintiséis años después, asegura que no pudo haber tomado una mejor decisión. A ella le da risa nerviosa decirlo, pero quienes la conocen, colegas, abogados y estudiantes, la denominan “la decana” de los notarios en Santander y no es para menos: desde su puesto ha visto crecer la ciudad, ha sido testigo de cambios tecnológicos y jurídicos importantes para el departamento y el país y ha impulsado la lucha por la legalidad y la responsabilidad en el derecho.
¿Cómo ha sido ese camino notarial siendo mujer?
Yo creo que el hecho de ser mujer no me ha limitado en nada, laboralmente. Nunca me sentí discriminada. Llegué por concurso de méritos y recibí el mismo trato. Yo venía de ser la primera mujer santandereana en llegar al Senado, y para llegar allá fue difícil, tenía que ser mejor que los hombres, entonces estaba preparada. Hay limitaciones inherentes a la mujer, como la maternidad, el hecho de ser madre y trabajar conlleva una responsabilidad más grande, a la que no podemos renunciar como mujeres. Uno siente unos momentos de una lucha interna terrible con uno mismo, uno se siente irresponsable, mala madre en una sociedad aún tan patriarcal como esta. Cuando hacía política con Luis Carlos Galán me tocaba ir a pueblos y quedarme a dormir allá, por ejemplo. Desde ese punto de vista es más difícil, pero nunca imposible. Tenemos que hacerlo.
Usted ha visto crecer y cambiar el sistema notarial, ¿cuáles han sido esos cambios y retos más importantes?
Muchos. Por ejemplo, un cambio jurídico muy importante en la vida del país, la ley 54 de 1990, que legalizó lo relacionado con la unión marital de hecho a través de escritura pública, prácticamente el mismo tratamiento que un matrimonio. Otro avance importantísimo es el tema de género, el matrimonio entre parejas del mismo sexo y la corrección del componente sexo en el registro civil.

¿Qué piensa Sylvia sobre ese tema, del matrimonio igualitario?
Pienso que es fantástico. En mi caso, he sido muy abierta, muy liberal, bienvenidas todas las parejas. La primera vez que me tocó estaba nerviosa, pensaba en lo que iba a decir, cuando llegué al salón y vi una pareja de dos muchachos con cara de enamorados, vestidos divinos para la ceremonia, sus mamás ahí, dije esto es el amor, amor igual que el de los heterosexuales y tengo que hablarles exactamente igual. En esta notaría ellos son iguales que los demás y son más que bienvenidos.
El tema del desarrollo tecnológico también fue un reto para las notarías...
Y lo sigue siendo. A mí en 26 años me tocó un cambio muy grande, yo llegué y todo se hacía en máquina de escribir. No fue fácil involucrar el tema del computador en todo el personal, luego el hecho de tener un software, todo ha sido un choque, pero se fue logrando. Antes una copia de una escritura se sacaba en 8 días, hoy en horas. También el tema de la identificación biométrica, que fue un avance gigante que minimizó totalmente el riesgo de la suplantación. Ahora vamos camino a disminuir el papel, camino a las escrituras digitales.
¿Hay temor frente a ese cambio? ¿Podría ser el fin de las notarías?
Los cambios tecnológicos atemorizan. Sí, habrá menos necesidad de mano de obra, pero acabar el notariado no es tan fácil, es un sistema que viene desde el Código Civil, heredado de España, del derecho romano, afianzado en gran parte del mundo. Se requeriría cambiar toda la legislación civil para acabar el notariado. Puede seguir y de hecho va a seguir, pero de la mano con los cambios tecnológicos.
Lo más difícil en estos 26 años...
El notario también es un empresario, porque nuestro sistema así está establecido. El notario también tiene sus empleados, monta su empresa como lo considera, tiene sus propios clientes, eso significa aprende a ser empresario y eso no se lo enseñan a uno en una Facultad de Derecho, eso se aprende a través de golpes. La organización presupuestal, laboral, administrativa exige conocimientos adicionales.
¿Qué la llena de orgullo?
Tener 26 años al servicio del notariado con un reconocimiento importante de la ciudad, de los usuarios. Me llena de orgullo haber formado a mucha gente, semillero de abogados, que hoy los veo en el ejercicio profesional, en otras Notarías, todos reconociendo que aquí tuvieron una formación no solo jurídica sino personal. También me llena de orgullo mi personal.
¿Cómo se logra ese reconocimiento?
Estando apegada a la ley y nunca poniendo intereses diferentes al querer aplicarla. Significó un trabajo arduo estar donde estamos, pero lo logramos porque todos empezamos a aprender al tiempo, todos hemos sido coequiperos y eso se traduce en una prestación del servicio excelente. A veces no es fácil porque los clientes quieren las cosas rápidas y fáciles y no entienden las disposiciones legales, pero haberlo logrado creo que es una de las cosas que he hecho bien.
Otra cosa es siempre ir a la avanzada, me quedan muy poquitos años para irme, pero no me detengo en innovaciones, mejora continua, en capacitar a los empleados en cada cosa nueva que va saliendo.
¿Cómo preservar ese legado?
No es fácil porque quien me reemplace llegará por concurso, pero si continúa con parte de mi equipo de trabajo, fácilmente puede continuar con el legado.
¿Cómo ha impactado el sector notarial el tema de la ley de financiamiento y el nuevo impuesto para el proceso o trámite de escrituración de inmuebles?
No ha sido fácil, enero fue un mes bien difícil en los negocios en todo el sector notarial, pues la ley tiene muchas interpretaciones y cada sector lo interpreta de una forma. Ha habido varios encuentros de capacitación de notarios, pero no se ha llegado a conclusiones unánimes, no solo en referente al impuesto al consumo sino en otros que nos involucran. En lo que refiere al impoconsumo, que es el que me pregunta, estamos esperando un decreto reglamentario, pero en todos los cambios de dominio, por ejemplo, tiene que aplicarse. Se han encarecido las transacciones, el trabajo se hace más difícil porque hay que explicar a cada persona que se resiste a entender, han disminuido muchísimo las transacciones inmobiliarias. Nos ha tocado una participación muy activa con los usuarios en ese aspecto.
¿Cómo ha sido el impacto en las notarías el éxodo venezolano?
Bastante, se ha dicho mucho que los niños que llegan se quedan sin registro civil, eso no es verdad. Las venezolanas que llegan embarazadas y tiene el bebé acá, ese niño se registra tanto acá como en la Registraduría, no hay ningún desamparo. No hay estadísticas, pero sí han llegado muchos.
¿Cómo está el notariado de Santander, en qué se destaca?
El notariado de Santander se destaca por el cumplimiento de la ley, por el desempeño de las funciones en forma responsable. Un ejemplo es el notariado de provincia, tan dedicado al servicio de la comunidad, tan involucrado en la vida de su municipio. Para mí, es un notariado que nunca se va a ver involucrado en cosas que manchen la historia del notariado de Santander.
Somos un gremio unificado en Santander. Conformamos la Unión Colegiada del Notariado del Oriente Colombiano (Uconor), junto a Norte de Santander, y hemos venido trabajando al lado del nacional con miras a la capacitación y el crecimiento regional.
Precisamente el 23 de este mes, en Pamplona, tenemos una Jornada de Actualización Práctica en Derecho Civil Notarial y Tributario muy interesante y enriquecedora tanto para la región como para el país, y fue liderada por nosotros.
¿Qué temas se van a tocar en la Jornada?
Los más importantes: registro civil en zonas de frontera, vivienda de interés social y prioritario, la Ley de Financiamiento y el Código Único Disciplinario. Este último es muy importante porque creo que es la primera vez desde que salió el Código, el cual rige todo lo relacionado con el notariado desde el punto de vista disciplinario, que la Superintendente Delegada para el Notariado va a venir a exponerlo. La invitación es para que estudiantes, abogados, notarios, empresarios y todos los interesados en estos temas asistan, se inscriban y nos acompañen.
















