Bucaramanga
Jueves 25 de febrero de 2021 - 12:00 AM

Reportaje en calle: Así está Bucaramanga por el robo de alcantarillas

Soldadores y ornamentadores, y ciudadanos que se dedican a la venta de chatarra en Bucaramanga aseguran que existen grupos organizados de delincuentes que se dedican a hurtar las cubiertas y rejillas que hacen parte de las redes de servicios públicos en el área metropolitana.

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La Superintendencia de Servicios Públicos aclaró que, en casos de accidentes o perjuicios que sufran los ciudadanos debido a redes de servicios sin tapas o cubiertas, el Estado y la compañía en cuestión deberá “responder por los daños”. (Fotos: Jaime Del Río / VANGUARDIA)
La Superintendencia de Servicios Públicos aclaró que, en casos de accidentes o perjuicios que sufran los ciudadanos debido a redes de servicios sin tapas o cubiertas, el Estado y la compañía en cuestión deberá “responder por los daños”. (Fotos: Jaime Del Río / VANGUARDIA)
Jaime Del Río / VANGUARDIA
Jaime Del Río / VANGUARDIA

Publicado por: José Luis Pineda

En las calles de la capital santandereana se asegura que existen grupos organizados de delincuentes que se dedican a robar las tapas que hacen parte de las redes de servicios públicos, entre otros componentes metálicos que conforman el mobiliario público del área metropolitana como pasamanos y hasta encerramientos.

Están desvalijando la ciudad ante los ojos de las autoridades. Los delincuentes también aprovechan la mirada pasiva de muchos ciudadanos que presencian este tipo de hechos pero no los reportan.

Luego de que se evidenciara a principios de la presente semana el hurto de más de 70 tapas de redes de servicios públicos en la autopista entre Bucaramanga y Floridablanca, este miércoles la Policía Metropolitana de Bucaramanga informó que se iniciaron labores de investigación.

Lea también: Video: Hurtaron más de 70 tapas de alcantarillas en la vía Bucaramanga - Floridablanca

Dicho cuerpo policiaco recaba información en estos momentos para determinar si existen estructuras o redes delincuenciales que se dediquen exclusivamente al robo de dichos objetos o componentes metálicos.

De hecho, este miércoles la Policía detuvo a dos ciudadanos que llevaban consigo 15 tapas de pozos o cajas de inspección de servicios.

Mientras avanza la pesquisa oficial de las autoridades, Vanguardia recorrió las calles, talleres de ornamentación, acopios de chatarra y negocios que trabajan con metales, para obtener más información sobre dicho acto delictivo que se agravó en Bucaramanga.

“Los que hacen eso tienen hasta carros”

Quienes se dedican a trabajar con metales en la ciudad y aquellos que recorren las calles recolectando chatarra, concuerdan en estimar que una tapa de estas se puede vender en el ‘mercado negro’ hasta por $30 mil las más grandes, que tienen una circunferencia cercana a los 60 centímetros.

Un bumangués que trabaja como soldador en cercanías a la Avenida Quebradaseca, en el Centro, contó a Vanguardia que “esas tapas y rejillas se fabrican con hierro colado. La mayoría de las tapas que se roban luego las venden para fundir el metal. He escuchado que algunos negocios de fundición las compran, porque en muchas chatarrerías ya no las reciben porque saben que eso es un delito”.

Aquellos que tienen conocimiento del tema señalan que, una vez se funde y se da tratamiento a este metal, es prácticamente imposible que queden rastros o evidencias de que se trató de una tapa de determinada empresa o red de servicio. De modo tal que se dificultan aún más las tareas de búsqueda y rastreo.

Un ciudadano que acostumbra a recolectar chatarra en su ‘zorra’ en sectores como el Centro, Chapinero, San Rafael, entre otros, comentó a Vanguardia que “esas tapas se venden entre $10 mil y $30 mil. El material se compra para fundir. Muchos incluso ya saben la jugada y tienen es un negocio. Quienes se las roban tienen hasta carros porque esas tapas pesan mucho, más de 25 kilos... incluso hay piratas que se prestan para hacer esas vueltas.

“A uno como reciclador le queda muy difícil llevárselas y que no se den cuenta. Mientras uno quita y monta la tapa a la zorra ya está delatado y tiene al policía encima, no hay cómo volarse. Los que hacen esto escogen las calles, planean los robos para hacerlo en menos de 10 minutos y hasta cargan herramientas”, relató este reciclador.

Otra persona que se dedica al oficio del reciclaje y quien trabaja en un acopio de chatarra en la zona céntrica de la capital santandereana, indicó que “muchas chatarrerías ya no aceptan estas tapas y no es tan fácil venderlas como antes, porque ya se sabe que es delito y puede ser un problema para el que la compre. Solo las reciben si están partidas o dañadas, pero no si están buenas. Quienes las venden ya deben tener contactos o conocidos para que se las compren facilmente”.

“Activamos un plan de acción”

En estos momentos las autoridades desconocen la cifra aproximada de tapas que se roban en un año en la ciudad. Desde el Gobierno de Bucaramanga se pusieron en marcha gestiones con apoyo de la Policía para obtener más detalles que permitan frenar tal actuar delictivo.

José David Cavanzo, secretario del Interior de la Alcaldía de Bucaramanga, indicó que “recién conocimos las denuncias sobre la pérdida de estas tapas en la autopista activamos un plan de acción con la Policía Metropolitana. Como resultado de este trabajo, este miércoles se logró detener a dos migrantes que transportaban 15 tapas. Es muy importante que las empresas de servicios y los ciudadanos nos ayuden a denunciar este delito o comportamientos sospechosos que observen.

“Estamos investigando si existe una estructura dedicada a esta actividad. Desde la Alcaldía también se realizan recorridos para identificar en qué zonas faltan tapas, y solicitar que sean remplazadas para prevenir posibles accidentes.

El brigadier general Javier Martín Gámez, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, informó que “estamos en procesos investigativos para establecer si se trata de robos sistemáticos o si es factor de oportunidad de habitantes de calle o de algún otro individuo. Ya comenzamos a recuperar algunas de estas tapas, que además de la molestia ciudadana también crea trampas de accidentes para la comunidad”.

La Sijín adelanta indagaciones

La Seccional de Investigación Criminal de la Policía ya está tras la pista de los ‘roba tapas’. Fuentes de la Sijín informaron que se adelanta la revisión de la red de monitoreo por cámaras que existe en la ciudad, para identificar automotores involucrados en estos hechos y el posible paradero de los responsables.

Vanguardia también pudo conocer que en los dos últimos días se realizaron inspecciones y controles en lugares de reciclaje, acopios de chatarrería, y bodegas similares, tareas que hacen parte de las indagaciones que se efectúan.

Otro de los factores que se pretende establecer es si estas tapas reciben algún tipo de tratamiento, para que posteriormente sean comercializadas para las redes de servicios en otros municipios del país.

“Es una hipótesis en la cual también estamos trabajando, y ya coordinamos acciones con nuestra Policía de Tránsito y Transporte. Este delito lo tomamos muy en serio y así estamos avanzando en la investigación”, indicó la fuente consultada en la Sijín.

Cárcel y sanciones económicas

Quienes sean sorprendidos robando tapas de servicios públicos podrán enfrentar penas de prisión por el delito de hurto, con condenas que parten desde los dos años de reclusión.

Igualmente, normas como el Código de Policía disponen sanciones económicas. Según el Numeral 3 del Artículo 28 de dicha ley, “modificar o alterar redes o instalaciones de servicios públicos”, acarrea una multa tipo 4, que actualmente asciende a los $969 mil.

“Nos afectan los accidentes”

Empresas de telecomunicaciones, alcantarillado y acueducto son las más perjudicadas con el robo de cubiertas y rejillas.

En el caso del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, en una semana pudo llegar a contabilizar alrededor de una decena de tapas hurtadas.

Jairo Fabián Jaimes, gerente de Operaciones de dicha entidad, indicó que “operacionalmente no resultamos afectados por este delito. Sí nos vemos perjudicados con la posible ocurrencia de accidentes a terceros, debido a tapas que faltan y que por ejemplo ocasionan caídas a conductores de moto.

En caso de que algún ciudadano sufra heridas o perjuicios a raíz de redes de servicios públicos sin cubiertas, este tiene el derecho de reclamar y exigir el pago de daños.

Al respecto, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios dejó en claro que “el Estado debe responder por los daños que le provoque a los particulares por la deficiente prestación de sus servicios... Es deber de todos los prestadores de servicios públicos domiciliarios responder de fondo y suficientemente de toda atribución fáctica de daños que se relacionen con las actividades que estos desarrollan”.

Vanguardia trató de establecer cuántas tapas se roban anualmente en la ciudad, pero dicha información no fue precisada por las empresas consultadas.

Para tener una idea de la situación, solamente la Empresa Pública de Alcantarillado de Santander, Empas, cuenta con más de 30 mil pozos de inspección y más de 11 mil sumideros con cubiertas y rejillas, en Bucaramanga, Floridablanca y Girón.

En 2018, solamente en la primera mitad de esa vigencia, la Empas reportó los robos de 28 tapas núcleo, 47 rejillas de sumideros y 29 tipo pesado.

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Publicado por: José Luis Pineda

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