Hoy recorremos otro de los bellos ‘pulmones verdes’ de Bucaramanga: el Parque Ecológico La Flora.


Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Antes de su construcción, la zona en donde se adecuó el Parque Ecológico La Flora se veía como una cañada que estaba algo descuidada. Los vecinos del barrio Terrazas la atravesaban, en medio de los atajos y trochas que improvisaban, para comunicarse de una forma rápida con Cabecera del Llano.
Sin embargo, durante la gestión del entonces alcalde Luis Fernando Cote Peña, al lado del otrora director de la CDMB, Joaquín Beltrán Becerra, se recuperó este lugar, que hoy es un ‘pulmón verde’ de la meseta.
Los arquitectos encargados del proyecto recibieron asesoría de técnicos canadienses, quienes fortalecieron la vegetación existente e incluyeron nuevas especies. También le diseñaron senderos peatonales rectos y circulares, una media torta y varias obras artísticas, algunas de ellas que resaltan a la gente de nuestra tierra.
Hoy, muchos años después, el sitio está lleno de caminos, quioscos, gimnasios al aire libre, bancas y más esculturas. También se ven ardillas, aves, armadillos y otras simpáticas mascotas.
En La Flora se conservan especies nativas y se nutren con guayacanes, búcaros, guaduales, bambúes, ceibas, parasoles, abarcos y oitíes, entre otras, constituyéndose en un auténtico ‘Parque Bosque’.
El gigantesco escenario se recorre a lo largo de once hectáreas que componen el imponente valle que bordea a la Comuna 12, desde el sector de la parroquia del Espíritu Santo hasta los alrededores del Viaducto La Flora.
El acceso al parque es gratuito, sin embargo a la comunidad se le insta a cuidarlo y a hacer parte del proceso del respeto por la ecología.
En este parque se respira conciencia ecológica, pues dispone de amplios espacios verdes y áreas habilitadas para que la gente pase ratos de sano esparcimiento en medio de la naturaleza. Además, para muchos es un sitio de sanación, de retiros espirituales, de caminatas, de ejercicios de yoga y de mucha fe.
Por fortuna, el espíritu de la obra ha generado en la comunidad un cambio fundamental de actitud en favor del entorno y del medio ambiente.
FICHA DEL PARQUE
Ubicación: Está entre el CAI de la Comuna 12 y la cañada que bordea a los barrios Terrazas y Cabecera del Llano, detrás del colegio La Merced.
Horario de atención al público: De 5:00 a.m. a 5:00 p.m. y de lunes a domingo. La entrada es libre.
Área de cobertura: 11 hectáreas.
Longitud: 800 metros.
Presupuesto: En su fase inicial contó con una inversión de $1.000 millones. (cifra de la década de los 90)
Fecha de iniciación: 25 de octubre de 1999.
Fecha de entrega: 1 de abril del 2000.
Vías de acceso: Avenida 56, desde la carrera 36 hasta la 44 y parte de la antigua carretera a Floridablanca.
Topografía: Tiene características de cañada en forma de ‘V’ abierta con largas pendientes que acortan y amplían las visuales del terreno.
Monumentos artísticos: Están las esculturas de “Las alpargatas, un paso adelante’ y ‘Cinco mundos, un cosmos’.
Responsable de su cuidado y preservación: Alcaldía de Bucaramanga.
LOS CIUDADANOS HABLAN ESTE BELLO PARQUE
Nohora Gutiérrez: “Además de los senderos ecológicos y de la misma naturaleza, en este parque se siente la espiritualidad y se vive la paz”.
Gilma Güissa: “Me encanta caminar por La Flora. Aquí se aprecia el verde esperanza y se respira aire puro; además me alejo del bullicio de la ciudad”.
Javier Daza: “Este es un oasis en medio del desorden urbano. Hay seguridad y se pasea en medio de un ambiente familiar”.
Yackeline Mora: “Vengo de otro país y veo que están haciendo una labor bonita en este parque, para que la gente pueda disfrutarlo al máximo”.
Juan Carlos Villamizar: “El parque está bien cuidado por la Alcaldía. Se llama La Flora porque está justo en la cañada que lleva su mismo nombre”.
Omar Chaves: “Amo a la naturaleza y, como médico y artista que soy, recomiendo venir a este hermoso lugar”.
Christopher Suárez: “Provengo de la ciudad de Bogotá, estoy de visita, y me han encantado los parques de la ciudad. Este, el de La Flora, es muy agradable, muy grande y ecológico. Hay áreas que garantizan la calidad de vida de la gente”.




















