Transportadores, comerciantes y autoridades pusieron bajo la lupa la idea de una vía de preferencia para buses convencionales, Metrolínea y taxis en un sector de Cabecera.

Publicado por: Milton Velosa Araque
Durante esta semana, el Área Metropolitana de Bucaramanga, AMB, revivió la idea de darle prioridad al transporte público para que se movilice de manera preferencial en el carril derecho de ambas calzadas de la carrera 33 de Bucaramanga.
Según sus impulsores, este proyecto se da como resultado de una serie de estudios que se piensan incluir en el Plan Maestro de Movilidad, y donde se busca tener el primer corredor estratégico para el transporte público en la ciudad.
Asimismo, se dijo que “de este panorama surge la necesidad de mejorar las condiciones de operación del transporte, los tiempos de viaje de los usuarios y la accesibilidad de estos al sistema”.
Al respecto, Fabián Fontecha, subdirector de Transporte del Área Metropolitana de Bucaramanga, manifestó que “el estudio del carril preferencial de transporte público de la carrera 33, es un proyecto que queremos que el próximo año se haga realidad. Necesitamos que las personas que usan servicio público tengan mejor calidad a la hora de frecuencias y tiempos”.
En esta vía principal confluyen rutas convencionales que provienen desde todos los municipios del área metropolitana de Bucaramanga, por allí también se movilizan recorridos de Metrolínea, taxis y automotores particulares y transportadores informales que muestran que la carrera 33 se quedó pequeña para la gran cantidad de tráfico que por allí circula.
¿Qué dicen los transportadores?
En tal sentido, el gerente de Cotrander, Luis Fernando Sánchez, argumentó que la medida planteada por el AMB es necesaria para darle mayor velocidad a la movilidad sobre este corredor, que, para el caso del transporte público, en promedio es de 8 kilómetros por hora. “Esta determinación traerá un beneficio directo para los usuarios, que con las condiciones actuales permanecen más tiempo dentro de los vehículos y están expuestos a mayores niveles de contaminación auditiva”, destacó el directivo.
Asimismo, Sánchez agregó que para el caso de los buses, si se aceleran los recorridos se disminuirá el consumo de combustible por el tiempo que tienen que estar encendidos mientras atraviesan la vía y se reduce la emisión de gases.
El gerente de Cotrander indicó que los problemas actuales de la carrera 33 tienen que ver, en su mayoría, con el transporte informal. “No sólo porque se llevan los usuarios y los transportan sin ningún tipo de seguridad, sino también porque ellos realizan un procedimiento de búsqueda de pasajeros que obstaculiza el paso de los demás vehículos. Mientras buscan el cupo de sus vehículos no se mueven, obstruyen el paso de los demás y ralentizan la movilidad”.
Las empresas de transporte convencional agregaron que se han generado varios enfrentamientos de sus conductores con los informales cuando se usa el pito como medio de persuasión para facilitar el tránsito.
Por su parte, Carmelo Guerrero, representante legal de la Asociación de Taxistas del área metropolitana de Bucaramanga, Asotamb, indicó que “si se implementa el carril preferencial, los usuarios van a salir a tomar el transporte legal autorizado y no un vehículo informal. El usuario va a preferir un vehículo que lo transporte más rápido y de manera segura”.
No obstante, el vocero del gremio amarillo expresó que no basta tan sólo con demarcar el carril preferencial, sino que la vigilancia debe ser constante para que se respete la prelación establecida.
“Debe haber presencia permanente de los agentes de la Dirección de Tránsito y Policía para que sea una medida seria y no pase lo mismo que en la carrera 15, donde se habilitó el paso para buses y taxis pero donde transitan con libertad particulares e informales”, aseveró.
Guerrero propuso que para que la movilidad se agilice aún más es necesario que se demarquen paradas para los buses convencionales tal y como se aplica para los vehículos de transporte masivo, y así los pasajeros tengan sitios exclusivos para abordar y bajar de ellos.
Los taxistas insistieron en que en corredores como las carreras 21 y 22 también se debe replicar la idea de un carril preferencial ya que en ellos también hay recorridos lentos de hasta cerca de una hora.
Comerciantes se oponen
Mauricio Soto es un ortodoncista que desde hace varios años tiene su consultorio sobre la carrera 33. Para él son más las desventajas que las bondades de la iniciativa.
“La idea no es conveniente porque la carrera 33 es una zona muy comercial, y esto espantaría a los compradores y clientes de los establecimientos”, acotó el profesional de la salud.
El ortodoncista aseguró que lo que se debe mejorar es la calidad en la prestación del servicio ya que “en los años que tengo con mi consultorio he visto como los buses transitan prácticamente sin pasajeros y las personas prefieren movilizarse en transporte informal”.
Otros comerciantes de esta zona precisaron que hay más dudas que certezas sobre el proyecto y que “es injusto que, para el caso de los vehículos particulares, se les restrinja la movilidad por un carril. Sobre toda la carrera 33 hay varios sitios que tienen bahías, entonces si algún conductor quiere parquearse en ellas estaría invadiendo ese carril preferencial. Falta que las autoridades expliquen bien lo que quieren hacer”.
Es de recordar que esta iniciativa fue socializada con voceros de las empresas convencionales, taxis y Metrolínea y está en manos de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga estudiarla y decidir si se implementa en 2023.














