Conozca varias acciones comunitarias que lideran los bumangueses para aprovechar la energía solar, así como otras estrategias ambientales y ecológicas que ayudan a ser más sostenible el barrio.



Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Un motocarro, cuyo creativo conductor vende frapé y se moviliza por la ciudad gracias a la energía solar; un colegio que también utiliza esos paneles para iluminar sus aulas; una panadería que ‘amasa’ el emprendimiento con ese tipo de estrategia sostenible; y hasta una fundación de adultos mayores, que cultivan su huerta casera para cosechar los productos de la tierra, a parecen como las estrategias a las que han recurrido nuestros ciudadanos para sacar adelante diferentes iniciativas en los barrios y comunas de Bucaramanga.
Tres de ellas promueven energías sostenibles que permiten un ahorro de energía del 50 % sobre la tecnología convencional y, como tal, les representan un ahorro importante en la factura de luz y en los costos que antes pagaban por la gasolina.
El Top Urbano de Vanguardia muestra hoy estos buenos ejemplos, liderados por ciudadanos de a pie, que les aportan una mejor calidad de vida, mientras minimizan el uso de materiales tóxicos y emisiones de desechos y contaminantes.

El primero de ellos es ‘El Original’, que está al volante de Reinaldo Mora. Este emprendedor acondicionó en su motocarro, un singular panel solar que ayuda al medio ambiente y que, además, le sirve para encender las licuadoras con las que ofrece sus frapés.
Según cuenta, “mi vehículo es funcional y además tiene al sol como principal fuente de energía. Nació como una respuesta a la necesidad de movilidad y por los altos costos del combustible y de la energía que requería para mi negocio”.

En el segundo puesto de este Top encontramos a los estudiantes del Instituto Tecnológico Salesiano Eloy Valenzuela de Bucaramanga, quienes adecuaron con energía solar todos los pasillos y algunos de los salones en donde reciben su formación académica.
Este es el único plantel oficial de Colombia que hoy sustituye la electricidad por este tipo de energía en las aulas, gracias al liderazgo del docente Joaquín Ardila y al gran apoyo del rector de la institución, padre Oscar Olano.
Aunque la mayor intensidad académica la reciben los jóvenes que deciden estudiar esta especialidad que se cursa desde el octavo grado de secundaria, lo más importante es que los bachilleres se convierten en verdaderos técnicos de esta ciencia.
El asunto es valioso si se tiene en cuenta que en Bucaramanga pocas empresas utilizan la energía solar, pues más del 90 % de ellas recurren a las redes públicas de electricidad.

El tercer lugar del Top Urbano es para una valiosa microempresa del barrio Transición. Allí ‘no contábamos con la astucia’ del ‘Gran Chapulín’. Hablamos del negocio de Nixon Renoga, quien acondicionó su panadería con energía solar.
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Y en la última casilla de este Top Urbano, pero no por ello es la menos valiosa, está la huerta casera de los adultos mayores de Colseguros Norte. Se trata de un pequeño espacio con tierra, donde se cultivan alimentos saludables y orgánicos como frutas y verduras.
Este lugar, adecuado en un terreno situado sobre la vía al mar, no sólo abastece de alimentos a los miembros de la fundación Albeiro Vargas sino que además tiene muchos beneficios, ya que se evita el uso de fertilizantes u otros productos químicos.
Estos ancianos ahora comen más sano y convierten esa huerta en una fuente de importante de alimentos. Además, demostraron que podían hacer sus siembras en el solar de su fundación y, gracias a ella, obtienen un sano espacio de relajación y de conexión con la madre tierra.
Nota de la Redacción: ¿Conoce otra experiencia comunitaria que rescate las energías limpias en Bucaramanga, en el área metropolitana y en la región? Cuéntenos a través del correo eletrónico: eardila@vanguardia.com










