Se trata de una investigación en la que participan estudiantes y docentes de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab. A través de este proyecto se identificarán cuáles son los puntos con mayor exceso de ruido en la ciudad.

Publicado por: Redacción Área Metropolitana
Con el objetivo de conocer cuáles son las zonas más ruidosas y crear un mapa acústico de Bucaramanga, desde 2022 se emprendió una investigación por parte de estudiantes y docentes universitarios, quienes además utilizan dispositivos de bajo costo en el desarrollo de este estudio.
El proyecto busca determinar, con exactitud, cuáles son los puntos del municipio en donde se exceden los límites de ruido establecidos en las normas, y cuál es el grado de dicha contaminación auditiva.
Los investigadores ensamblaron los dispositivos de medición a una bicicleta, mediante la cual recorren las calles de la capital santandereana para identificar aquellos sectores en donde el ruido es una problemática recurrente.
El desarrollo de este mapa acústico con equipos de bajo costo es un proyecto realizado en conjunto entre la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, y la Universidad Politécnica de Cataluña, UPC.
Algunas de las zonas más ruidosas
Entre los resultados preliminares arrojados por este estudio, se detectó que la Avenida González Valencia con carrera 27 es una de las zonas más ruidosas en la meseta.
Para el diseño de dicho mapa, los investigadores hicieron una división de las calles a modo de cuadrícula.

De acuerdo con lo explicado por la Unab, “a la hora de realizar el mapa se hace un mallado vectorial, el cual es más rápido de producir si las calles forman dicha cuadrícula”.
En principio, algunos de los puntos en donde igualmente se registraron excesos en el grado de ruido son:
*Avenida Quebradaseca con carrera 33.
* Carrera 27 con calle 32.
* Carrera 27 con calle 56.
* Manzana que rodea el parque Las Palmas.
* Carrera 33 con calles 47 y 48.
En el estudio se detectó, como parte de los resultados iniciales, que en dichas zonas el ruido sobrepasa los 80 decibeles.
De acuerdo con lo advertido por los investigadores, se trata de una “cifra que sobrepasa por 10 decibeles la norma de la Resolución 0627 de 2006 y también las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud”.
Jéssica Gissella Maradey Lázaro, docente del Programa de Ingeniería Mecatrónica de la Unab, informó que “mediante el desarrollo de un proyecto de investigación conjunta entre la UPC y la Unab pudimos acceder a 5.000 euros usados para movilidad, comprar equipos y montar las estaciones de medición”.
Trastornos, pérdida de audición, hipoacusia (incapacidad total o parcial para oír en uno o ambos oídos), y estrés, son algunos de los impactos negativos que genera la contaminación auditiva contra la salud humana.
Los expertos advierten que, cuando el nivel de ruido excede los 75 decibeles comienzan a generarse riesgos de sufrir tales afecciones.
Gerardo Andrés Torres Villamizar, estudiante de noveno semestre del Programa de Ingeniería Mecatrónica de la Unab, explicó que “al utilizar una bicicleta lo que hace es que se recorre toda la calle, ya no un solo punto específico”.
Este alumno universitario resaltó que “el desarrollo de mapas acústicos usando bicicletas y dispositivos de bajo costo cuenta con la precisión necesaria, para ofrecer un reporte sobre los niveles de ruido en zonas de alto tráfico de la ciudad, incluyendo en calles secundarias”.














