Después de dos meses de un voraz incendio que consumió un extenso terreno en el páramo de Berlín, en Santander, hoy el valle de frailejones afectado comienza a recuperarse. Las imágenes dan esperanza.

Publicado por: Redacción Digital
Hay esperanza entre los campesinos y habitantes de la vereda Ucatá, luego de dos meses del voraz incendio que consumió 315 hectáreas de vegetación del páramo de Berlín. Hoy el valle de frailejones que quedó calcinado por las llamas, muestran una señal de vida y recuperación.
Así lo dio a conocer el gobernador de Santander, Juvenal Díaz, a través de su cuenta oficial de X. En un trino aseguró que "el Páramo se recuperó, la naturaleza no solo es hermosa, también es sabia. De esa imagen triste de hace dos meses, ya no queda nada".
#Santander | ¡Un verdadero milagro! Después de dos meses de un voraz incendio que consumió un extenso terreno en el páramo de Berlín, en Santander, hoy el valle de frailejones afectado comienza a recuperarse. Las imágenes dan esperanza. pic.twitter.com/tR7IEOwH3i
— Vanguardia (@vanguardiacom) March 16, 2024
Edgar Javier Rincón Barón, profesor investigador de la Universidad de Santander, Udes, y doctor en biología con énfasis en reproductiva y morfoanatomía de plantas, explicó que los frailejones han desarrollado un mecanismo de adaptación para sobrevivir a incendios.
“El frailejón tiene una serie de hojas muertas alrededor de su tallo, llenas de una serie de ‘pelitos’ que botánicamente les damos el nombre de tricomas y que envuelven densamente a las hojas. Estas hojas, al morir y quedar pegadas al tallo, forman un ailstante como un colchón de aire que ayuda a mantener o a regular un microclima alrededor del frailejón, protegiéndolo tanto del frío como del calor”, explicó Rincón.
Es decir, mientras el meristemo apical del tallo, que es donde se concentra el punto de crecimiento activo de la planta, se mantenga protegido, la planta podrá regenerarse luego del paso del fuego.
Y al parecer ese es el caso de muchos de los frailejones quemados en el corregimiento de Berlín, donde ya se observan nuevos brotes y hojas.












