Bucaramanga
Miércoles 09 de octubre de 2024 - 01:29 PM

Alcaldía de Bucaramanga inicia actualización de diseños de la Troncal Norte-Sur, en la calle 45 con carrera Novena

Los diseños contemplarían la construcción de un puente elevado en el sector de la calle 45 con carrera Novena de Bucaramanga.

Calle 45 con carrera 9a. (Foto: Franz Rey / VANGUARDIA)
Calle 45 con carrera 9a. (Foto: Franz Rey / VANGUARDIA)

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La Alcaldía de Bucaramanga emprendió el proceso de actualización de los diseños de la Troncal Norte- Sur, en la calle 45 con carrera novena, que tendría un puente elevado en ese punto y que sería parte de la solución vial para todos los bumangueses. Esta es una de las obras fundamentales para ‘desembotellar’ el flujo vehicular en esa intersección la meseta.

Así lo informó, a través de su cuenta de ‘X’, el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán Martínez, al tiempo que señaló que su gobierno tiene claro que la ciudad “retomará las grandes obras”.

Beltrán Martínez reiteró que, en relación con los planes de acción propuestos por la Alcaldía de Bucaramanga, se busca promover el desarrollo vial del Municipio a través de la intervención de la carrera novena con calle 45.

Diseños de la calle 45 con carrera 9. (Archivo / VANGUARDIA)
Diseños de la calle 45 con carrera 9. (Archivo / VANGUARDIA)

“En la actualidad se está haciendo la actualización de los diseños. Esta solución vial nos va a permitir el giro vehicular a la izquierda en sentido occidente-oriente. Estamos terminando los detalles para la actualización de diseños y presupuesto, esperamos tenerlo finalizado entre diciembre de 2024 y enero de 2025 y cinco meses después encender motores”, precisó el Jefe del Gobierno Local.

Son dos flujos importantes de vehículos los que transitan sobre esta importante área. Y ante el incremento de circulación de automotores, la Alcaldía de Bucaramanga requiere de la renovación de los estudios para identificar el presupuesto que requiere la megaobra y los ciudadanos, a quienes impactará positivamente, teniendo en cuenta que la capital santandereana no ha tenido intervenciones viales hace más de ocho años.

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Vale recordar que este proyecto está presupuestado desde la administración del exalcalde Fernando Vargas Mendoza, en el 2010.

“Claramente al tener un intercambiador vial, el objetivo es que podamos hacer todos nuestros cruces y que todos los circuitos vehiculares tengan una mejor conducción”, agregó el mandatario.

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“Al tener una mejor conducción vamos a retirar semaforización, lo que logrará que tengamos un promedio más alto de circulación vehicular y que puedan incorporarse de la calle 45 hacia el viaducto Alejandro Galvis Ramírez”, argumentó.

“De esta forma, el Municipio reitera su compromiso y meta de gobierno para agilizar la circulación y tránsito de los ciudadanos y contribuir con el desarrollo vial que dará un avance a la ciudad en temáticas de movilidad, turismo y seguridad multidimensional”, puntualizó el Jefe de la Administración Municipal.

FICHA DEL PROYECTO

Justo en la intersección de la calle 45 con el viaducto Alejandro Galvis Ramírez, por los lados de la carrera 9a, se haría un puente elevado. (Foto: Franz Rey / VANGUARDIA)
Justo en la intersección de la calle 45 con el viaducto Alejandro Galvis Ramírez, por los lados de la carrera 9a, se haría un puente elevado. (Foto: Franz Rey / VANGUARDIA)

Consiste en un distribuidor de vías de doble calzada, que permita el paso por la carrera novena y el flujo vehicular por la calle 45 hacia el Centro, Campohermoso y el referido viaducto.

Este intercambiador está diseñado desde 2010. El exalcalde Luis Francisco Bohórquez ejecutó el viaducto de la novena; sin embargo, las dos pasadas administraciones (la de los exalcaldes Rodolfo Hernández Suárez y Juan Carlos Cárdenas Rey) no trabajaron en el acceso norte.

Para cristalizar este proyecto, se necesita la compra de varios predios de los barrios Chorreras de Don Juan y Alfonso López; 34 para ser más exactos.

Se tendría que adecuar al menos un paso elevado y un túnel o deprimido, teniendo en cuenta los diseños.

Las obras durarían entre uno y dos años, dependiendo del plan de contingencia vial, y para ello sería necesaria una inversión de $ 30 mil millones que, en el papel, saldrían de recursos propios. Incluso, hace algunos años se habló de la posibilidad de recaudar este dinero por la vía de la valorización.

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