Bucaramanga
Jueves 06 de marzo de 2025 - 02:17 PM

De casonas antiguas a símbolo cívico: el origen de la Plaza Luis Carlos Galán

En la sección del ayer, Vanguardia desempolva el pasado de la Plaza Cívica Luis Carlos Galán. ¿Qué había antes en esa manzana de las calles 35 y 36, entre carreras 11 y 12?

Historia y transformación de la Plaza Cívica Luis Carlos Galán Sarmiento, en Bucaramanga.
Historia y transformación de la Plaza Cívica Luis Carlos Galán Sarmiento, en Bucaramanga.

Compartir

Mucho antes de que se construyera la Plaza Cívica Luis Carlos Galán Sarmiento, la ‘manzana’ comprendida entre las calles 35 y 36, y las carreras 11 y 12, estaba formada por un conjunto de antiguas casas con techos de tejas de barro. A pesar de su antigüedad, este lugar era un paso obligado para los bumangueses, al igual que lo es hoy, pues se encontraba entre la Parroquia San Laureano y el Palacio de Justicia.

Vista panorámica de la calle 35, en inmediaciones de lo que hoy es la Plaza Cívica Luis Carlos Galán. A un costado se ve la fachada del Palacio de Justicia. (Archivo/VANGUARDIA)
Vista panorámica de la calle 35, en inmediaciones de lo que hoy es la Plaza Cívica Luis Carlos Galán. A un costado se ve la fachada del Palacio de Justicia. (Archivo/VANGUARDIA)

En 1989, el entonces alcalde Alberto Montoya Puyana propuso la construcción de una emblemática plazoleta en este sector. Como primer alcalde de Bucaramanga elegido por voto popular, logró la aprobación de este ambicioso proyecto de renovación urbana. Su objetivo era dotar al centro de la ciudad de un espacio cívico y público. Claro está que fue el alcalde que lo sucedió, Alfonso Gómez Gómez, quien se encargó de la ejecución de la obra como tal.

No había alternativa: era necesario demoler esas viejas casonas. Sin embargo, el proceso no fue sencillo, sobre todo por los aspectos legales relacionados con la adquisición de los terrenos y su declaración como bienes de interés público.

Le puede interesar: El periplo de una fuente

Panorámica de la calle 36 con carrera 12. En ella se aprecian las casonas que existían sobre la zona en donde hoy está la Plaza Cívica Luis Carlos Galán. (Archivo/VANGUARDIA)
Panorámica de la calle 36 con carrera 12. En ella se aprecian las casonas que existían sobre la zona en donde hoy está la Plaza Cívica Luis Carlos Galán. (Archivo/VANGUARDIA)

En aquella época, la zona estaba llena de cafeterías, barberías y papelerías. Además, era frecuentada por los famosos “tinterillos”, personajes que ofrecían asesorías y realizaban trámites ante los tribunales. Uno de los establecimientos más populares era la Fuente de Soda “El Palacio”, bautizada así por su ubicación frente al edificio de la Justicia.

Lea la ampliación de este artículo en la edición impresa en Vanguardia.
Lea la ampliación de este artículo en la edición impresa en Vanguardia.

En la esquina donde hoy se encuentra la escultura de Luis Carlos Galán funcionaba el sitio de variedades “Ave Fénix”, justo enfrente de la Notaría Séptima, una joya arquitectónica de la ciudad.

Por la calle 36, frente a la Iglesia San Laureano, se encontraba el famoso punto de atención de Especies San Agustín, administrado por el legendario Don Pedro. Este personaje realizaba una noble labor social, regalando alimentos a las personas más humildes que llegaban a su puerta.

Uno de los terrenos más difíciles de adquirir para la Alcaldía pertenecía al intelectual Ciro Gómez Mejía, quien tenía planeado construir allí un edificio. Su predio se ubicaba en lo que hoy es el parqueadero de la Plaza Cívica.

Publicidad

Afortunadamente, Mario Galán Gómez, padre de Luis Carlos Galán y reconocido abogado, docente y líder del Partido Liberal, tenía una propiedad en la misma cuadra. Se dice que fue él quien, casa por casa, convenció a los vecinos de vender sus predios para hacer realidad el proyecto.

La ejecución de la plaza quedó en manos del alcalde que sucedió a Montoya Puyana: Alfonso Gómez Gómez, quien gobernó entre 1990 y 1992.

El diseño

La Plaza Cívica fue diseñada por el arquitecto Alfonso Duarte Sanmiguel y construida por la firma Parra Gómez, bajo la contratación de Félix Jaimes Lasprilla, director del Área Metropolitana de Bucaramanga en ese entonces. Posteriormente, se desarrollaron diferentes fases del Paseo del Comercio a lo largo de la calle 35, desde la carrera 12 hasta la carrera 19.

Años después de la inauguración de la Plaza Cívica, el alcalde Jaime Rodríguez Ballesteros decidió instalar una valiosa escultura del maestro Edgar Negret como homenaje póstumo a Luis Carlos Galán Sarmiento.

En 2009, con motivo del vigésimo aniversario del asesinato de Galán, el 18 de agosto de ese año se adecuó su busto en la plaza. Este espacio se convirtió en un complemento de los edificios de la Alcaldía, la Gobernación, el Palacio de Justicia y la Parroquia de San Laureano.

Así luce la remodelada Plaza Cívica Luis Carlos Galán de Bucaramanga.
Así luce la remodelada Plaza Cívica Luis Carlos Galán de Bucaramanga.

Hoy, la Plaza Cívica Luis Carlos Galán Sarmiento es un símbolo de la ciudad y una de las pocas áreas públicas disponibles en Bucaramanga para la realización de actos multitudinarios. Ya no es el punto de encuentro de los “tinterillos” de los años 80; en la actualidad, es el epicentro de las manifestaciones cívicas y sociales de los bumangueses.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad