Reiteradas fallas en la red semafórica de Bucaramanga han puesto al descubierto el atraso que la ciudad tiene en esta materia. Buscan establecer planes para que no se sigan apagando.

Según datos oficiales, la red de semáforos que opera en Bucaramanga tiene cerca de 40 años de atraso. De hecho, el director de Tránsito de Bucaramanga, Jhair Manrique, dijo que la red actual es obsoleta.
“A esta red nunca se le han invertido recursos. De hecho, los semáforos más modernos que tenemos en la ciudad son los que, hace aproximadamente 8 o 10 años, Bogotá nos donó tras actualizar su tecnología. Es decir, los semáforos más avanzados que poseemos hoy fueron donados por Bogotá hace una década”, manifestó Manrique. Lea también: Conozca los semáforos que más fallan en Bucaramanga
Las mencionadas cifras concuerdan con un dato no menor revelado por el concejal de Bucaramanga, Cristian Reyes, quien informó que cerca del 40 % de los semáforos que operan en la ciudad aún tienen bombillos con luz halógena.
Para que usted se haga una idea, la bombilla de luz halógena tiene componentes como flúor, cloro, bromo, yodo y astato, y su rendimiento es cinco veces menor, en cuanto a iluminación, que el de la luz LED.
“Cerca del 60 % de los semáforos de la ciudad tienen tecnología LED. Sin embargo, aún quedan bastantes que funcionan con bombillas de hace varios años”, manifestó el cabildante. Le puede interesar: Rescataron del abandono, zona verde de la Avenida González Valencia de Bucaramanga
Reyes Aguilar indicó que, de los 1.396 semáforos que hay en Bucaramanga, al menos 550 aún tienen iluminación halógena. El concejal también se dio a la tarea de investigar las zonas de la ciudad donde los ‘apagones’ de los dispositivos se prolongan.

“En la calle 36 con carrera 33, la calle 36 entre carreras 25 y 22, y la calle 61 con carrera 17 están los cruces semaforizados que más fallas registran”, expresó Reyes Aguilar.
El cabildante explicó que estos sectores son los que más sufren por las variaciones de energía, que al final terminan averiando las tarjetas que controlan los dispositivos. Allí actualmente se adelantan trabajos de reparación.
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Frente a esta situación, desde el Concejo de Bucaramanga se prepara un debate de control político a la Dirección de Tránsito de Bucaramanga para que reporte el panorama actual de los semáforos que operan en la ciudad y definir un plan de intervención para evitar que los dispositivos se sigan apagando.
Un proyecto desde la UIS

La principal dificultad que registra la red semafórica de Bucaramanga es que, cuando hay cortes de energía, estos dispositivos se apagan y se genera caos vehicular.
Pensando en estos impases, en la Universidad Industrial de Santander se adelanta un proyecto internacional que combina innovación tecnológica y sostenibilidad ambiental. De acuerdo con John William Vásquez Capacho, de la Escuela de Ingeniería de Sistemas e Informática de la UIS, se crearon dos semáforos que operan con energía solar. Vea además: ¡Cuidado! Millonarias multas por no recoger el excremento de mascotas en Bucaramanga
“Los semáforos normalmente están conectados a un sistema de control central y, cuando se va la energía, se apagan. Este programa estático toca cambiarlo desde el centro de control. La ventaja con los que diseñamos aquí es que el control está interno en cada semáforo y, a través de WiFi, están comunicados. Hay una cámara que capta imágenes y, con los paneles solares, se pueden ubicar en lugares que no tengan energía”, aseguró Vásquez Capacho.
















