La dimisión al cargo se produjo tras la reunión entre el Gobierno Central y las alcaldías del área metropolitana de Bucaramanga.

La negativa del Gobierno Nacional para liquidar a Metrolínea habría sido determinante para que el gerente del sistema, Emiro Castro, renunciara a su cargo.
Tras la reunión entre delegados del Ministerio de Transporte con los actores y las autoridades claves responsables del servicio del Sistema Integrado de Transporte Masivo, Sitm, la cabeza visible de Metrolínea dio un paso al costado. Lea también: Gobierno Nacional se opuso a liquidación de Metrolínea: ¿y ahora qué pasará?
Esta redacción conoció que el gerente del ente gestor expuso que la no liquidación de Metrolínea, encabezada por el Gobierno Nacional, pone en riesgo su tarjeta profesional por la incertidumbre que atraviesa el Sitm.
Cerca de tres meses duró Castro en el cargo, luego de ser nombrado en enero pasado. Su renuncia se haría efectiva a partir del próximo 27 de abril.
Denuncian ‘abuso de mayorías’ en votación para liquidar Metrolínea

A través de un comunicado, la Alcaldía de Bucaramanga señaló que el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Transporte y el Ministerio de Hacienda, “negó la liquidación de Metrolínea S.A., votación en la cual tuvieron el 70 % de la decisión, constituyéndose en un claro abuso de las mayorías”.
Desde la Administración se enfatizó en que, tras las facultades que el Concejo de Bucaramanga le otorgó al alcalde Jaime Andrés Beltrán para liquidar Metrolínea, “se han realizado todas las gestiones tendientes a obtener la liquidación y buscar la reestructuración del sistema, objetivo que hoy se impide por parte del Gobierno Nacional, pese a existir una clara causal de disolución y liquidación, denominada ‘no cumplimiento de hipótesis de negocio en marcha’, consagrada en la Ley 2069 de 2020, y que fue reconocida por la misma Asamblea en reunión del 23 de agosto de 2023″. Le puede interesar: Trabajadores de Metrolínea protestan: hay dudas sobre el futuro del transporte masivo
La Alcaldía de Bucaramanga evaluará tomar acciones judiciales pertinentes para insistir en la liquidación.
SITM sigue en emergencia

En días pasados, las directivas de Metrolínea lanzaron un llamado desesperado a las alcaldías del área metropolitana de Bucaramanga y al Gobierno Nacional para que se giren los recursos que requiere el sistema.
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Desde inicios de 2025, el ente gestor no recibe recursos para cubrir los costos diarios de funcionamiento. La prestación del servicio puede colapsar en cualquier momento.
Entre enero y marzo de 2025, Metrolínea acumuló una deuda por un valor cercano a los $4.500 millones, por concepto de operación. Esta cantidad de dinero se debe por parte de la empresa a los operadores encargados de garantizar toda la logística que día a día se requiere en el Masivo. Vea además: Se aproxima la hora cero para resolver el destino de Metrolínea
Por su parte, Metrocinco Plus, el operador encargado de disponer los buses verdes del Sistema, envió un oficio a Metrolínea advirtiendo la suspensión de operaciones desde el pasado 2 de abril. Sin embargo, gestiones realizadas evitaron el colapso del Masivo y se mantuvo la continuidad del servicio.
A la fecha, cerca de 30.000 pasajeros, en promedio, se movilizan diariamente en Metrolínea.















