Jaime Andrés Beltrán Martínez, alcalde de Bucaramanga, elevó la voz de inconformidad por el daño causado al recién remodelado Museo de Bolívar, entre las calles 36 y 37 con carrera 12 esquina.

El alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán Martínez, manifestó su voz de protesta hoy, a través de su cuenta de X (antes Twitter), tras conocerse los daños causados al Museo Casa Bolívar durante la jornada de movilizaciones del Día del Trabajo.
Vale recordar que el histórico inmueble, situado entre las calles 36 y 37, con carrera 12 esquina, apareció cubierto de grafitis, lo que desató la indignación de varios sectores, incluido el mandatario local.

Uno de los mensajes, plasmado en el histórico paredón, se lee: “Fuera el Alklde Sionista, Luminaria y Mediocre’ (S.I.C.)
Señor presidente @petrogustavo, le informo que algunos de sus seguidores vandalizaron la Casa del Libertador Simón Bolívar en Bucaramanga… https://t.co/TUkypAPiRt pic.twitter.com/oH4MCNaZAO
— Jaime Andrés Beltrán (@soyjaimeandres) May 2, 2025
“Señor presidente @petrogustavo, le informo que algunos de sus seguidores vandalizaron la Casa del Libertador Simón Bolívar en Bucaramanga…”, escribió Beltrán Martínez en la red social, en un mensaje directo al Jefe de Estado.
“¿Qué pensarían nuestros próceres de ver su legado reducido a paredes manchadas y consignas de odio?”, añadió en otro mensaje, exigiendo respeto por el patrimonio histórico de la ciudad.

El acto de vandalismo ocurrió en medio de las movilizaciones del 1 de mayo, fecha en la que el presidente Gustavo Petro, desde Bogotá, volvió a recurrir a un símbolo nacional cargado de historia: la espada de Simón Bolívar.
El Mandatario Nacional anunció que esta vez el arma del Libertador acompañaría las marchas, mientras presentaba ante el Congreso el texto de una consulta popular, respaldado por una delegación ciudadana de distintos sectores.
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La Casa de Bolívar en Bucaramanga, patrimonio cultural y sede de valiosos recuerdos de la campaña libertadora, amaneció con consignas pintadas en sus muros, lo que generó rechazo tanto de autoridades como de ciudadanos. La Alcaldía anunció que tomará acciones para restaurar el lugar y pidió a los organizadores de futuras marchas garantizar el respeto por los bienes históricos.
Hasta el momento, la Presidencia no ha respondido al reclamo público del alcalde Beltrán. En redes sociales, el episodio ha desatado un intenso debate sobre los límites de la protesta social y la necesidad de proteger los símbolos históricos del país.
















