Es la tercera mujer que llega a la Dirección de Vanguardia en toda su historia.

Desde el pasado martes, Melissa García Neira asumió un nuevo y significativo reto: dirigir Vanguardia, convirtiéndose así en la tercera mujer en ocupar este cargo en los casi 106 años de historia del primer diario del oriente colombiano.
Melissa es comunicadora social y periodista, graduada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Además, cuenta con una especialización en Gerencia Estratégica de la Universidad de La Sabana. Aunque es joven, su experiencia profesional es tan diversa como inspiradora: ha trabajado como periodista, productora, conferencista, gestora cultural y también como directora de contenidos en la editorial HILODEPLATA.
También ha sido fundadora y líder de iniciativas culturales y audiovisuales como La Fábrica, Pasajero Producciones S.A.S. y el Festival Internacional de Cine de Barichara (FICBA), del cual fue directora y fundadora entre 2011 y 2014.
Su talento ha sido reconocido desde temprano. En 2009 ganó el Premio Luis Enrique Figueroa Rey como “Mejor trabajo de periodismo joven”, y hace apenas unas semanas fue seleccionada como becaria de “Lideremos”, un programa dirigido a jóvenes con alto potencial de liderazgo. También participó como conferencista en la campaña “Colombia es Pasión”, impulsada por Proexport.
Su trayectoria profesional está marcada por la creatividad, la estrategia y el liderazgo de proyectos culturales, comunicativos y sociales de alto impacto. Ha trabajado en comunicación política, digital y corporativa, así como en mercadeo, ventas y dirección ejecutiva de proyectos relevantes tanto para el sector público como para el privado.
¿Qué pueden esperar los lectores y seguidores en redes sociales de Vanguardia bajo la nueva dirección de Melissa García Neira? En esta sección de ‘Una Charla’, ella misma responde esta y otras preguntas sobre el presente y el futuro del diario. Veamos:
De los diez premios de periodismo Simón Bolívar que ha ganado Vanguardia, tres han sido otorgados por mejor investigación. No podemos olvidar que quien marcó ese rumbo en su momento fue la entonces directora Silvia Galvis (q.e.p.d.). Hoy, además, tenemos el honor de contar con nada menos que el padre del periodismo investigativo en Colombia, Alberto Donadío. ¿Cuál será el rumbo de esta línea de acción bajo su liderazgo? ¿Continuaremos siendo esa ‘piedra en el zapato’ de los corruptos en Santander, como lo hemos sido durante tanto tiempo?
- “Vamos a liderar investigaciones conjuntas que trasciendan. Pero no se trata únicamente de investigar; se trata también de cómo vamos a narrar esas historias, de cómo las vamos a difundir a través de todas las plataformas disponibles. Todo debe concebirse como contenido multiplataforma. Para mí, el periodismo investigativo es esencial, y eso es lo que yo llamo contenido de valor. Lo he reiterado en varias ocasiones: ese contenido solo podemos crearlo con el alma de Vanguardia”.
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Y en los otros frentes de la Redacción, ¿qué pueden esperar los lectores y seguidores de Vanguardia, tanto en la edición impresa como en la digital?
- “Mi visión es clara: quiero que Vanguardia vuelva a ocupar un lugar especial en el corazón de los santandereanos. Busco liderar un equipo de alto nivel, comprometido con ofrecer contenido de calidad, con profundidad y valor real. Hoy los públicos son diversos y consumen información de formas distintas: unos leen la edición impresa; otros nos siguen en Facebook, Instagram, TikTok, X... y debemos hablarles a todos en su propio lenguaje. Le apostamos a un periodismo premium, con un enfoque humano y cercano. Queremos que, cada vez que alguien vea o escuche el nombre de Vanguardia, sienta que estamos presentes, activos, en guardia. Esa es mi promesa”.

Tengo las mejores intenciones con Vanguardia. A este proyecto le voy a poner el alma, como lo he hecho con cada uno de mis caminos. Para mí, esto no es solo un trabajo, es una pasión, un regalo que valoro profundamente. Estoy comprometida 24/7, siempre pensando en esa audiencia que nos ve desde tantos lugares. Quiero hablarles de frente, en su lenguaje, con lo que realmente les importa y les emociona. Porque nuestros lectores de Vanguardia merecen eso: autenticidad, entrega y una conexión real con su gente.

De manera precisa, usted asume la dirección de Vanguardia con la misión de renovar el medio, fortalecer su vínculo con los lectores y liderar su transformación hacia el futuro del periodismo. ¿Cómo percibe la transición entre el periodismo de ayer y el de hoy?
- “Creo que el periodismo, en esencia, sigue siendo el mismo. La calidad, la ética y la búsqueda de la verdad permanecen intactas. Lo que ha cambiado es la forma en que comunicamos. Somos un periódico con casi 106 años de historia, y esa tradición sigue vigente. En la actualidad, todo el mundo busca contenido de inmediato. Pero lo que realmente destaca es el contenido de valor. La clave está en seguir haciendo buen periodismo, adaptándonos a los nuevos tiempos. La forma de comunicar ha evolucionado, y nosotros debemos cambiar también nuestra mentalidad. No podemos decir que no podemos adaptarnos; al contrario, debemos pensar en cómo transformar nuestro trabajo, ya sea en el impreso o en el formato digital, para seguir siendo relevantes y ofrecer lo mejor a nuestros lectores”.
Para mantener en discreción la “chiva” de su edad, podríamos darles una pista a nuestros lectores de lo joven que es usted: cuando Melissa nació en Bucaramanga, Vanguardia celebraba con bombos y platillos sus 70 años, enmarcados por aquella icónica frase de ‘Vanguardia, testimonio de fe en Colombia’. ¿Qué significa para usted asumir la dirección de un medio que este 1 de septiembre cumplirá 106 años de fundado, siendo además hoy el sistema informativo más importante de Santander y que tuvo, recalco, como primera directora mujer a nuestra querida Silvia Galvis?
- “Soy católica, y honestamente siento que esto es un regalo de Dios. Es un honor estar al frente de un medio con tanta trayectoria, con líderes tan importantes que me han precedido, y con una historia marcada por figuras como Silvia Galvis, a quien admiramos profundamente. Asumo esta responsabilidad con gratitud, con amor por nuestra región y con el compromiso de seguir fortaleciendo este puente entre Vanguardia y sus lectores”.
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Háblenos un poco de lo nuestro, de Santander. ¿Cómo ve la conexión con las provincias vecinas y cómo se va a reflejar todo eso en lo que publicará Vanguardia?
- “Quiero que las personas de todas las provincias se sientan representadas en el periódico. Que sientan que tienen voz, que nos importan y los escuchamos. A eso le quiero apostar y también a contar lo que somos. Para mí Santander es una verdadera joya. Tenemos páramos, el río Magdalena cerquita, las montañas, el Cañón del Chicamocha -que es una belleza- y, por allá en García Rovira, la Laguna de Ortices. Mejor dicho, tenemos de todo. Esta tierra tiene un valor inmenso, y eso es lo que tenemos que entender: hay que quererla y defenderla y mostrar todo eso. Contar las historias de nuestra gente echada pa’lante y trabajadora. Todo eso que somos va a estar reflejado en lo que escribimos y grabemos, para que la gente vea y se sienta orgullosa de lo que tenemos”.
Usted es una gran pluma y es autora de grandes obras. Una, que lleva su sello, es El Gran Viaje del Cóndor de Los Andes, además de ser una defensora de los páramos. ¡Cuéntenos un poco lo que siente de esos dos asuntos!
- “En primer lugar, el tema de los cóndores merece mucho más reconocimiento. Por ejemplo, Santander alberga el 40 % de la población de cóndores de toda Colombia, una cifra impresionante que rara vez mencionamos. Y segundo, solemos hablar con entusiasmo del Páramo de Santurbán -un verdadero tesoro natural- aunque solo poseemos el 20 % de su territorio. Eso sí, contamos con el 80 % de la fuerza social que lo protege, lo cual es admirable. Pero, ¿y los cóndores? Tener casi la mitad de estos majestuosos guardianes de los Andes en nuestra región también es una riqueza invaluable que debemos visibilizar y valorar mucho más”.
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Pensando en las nuevas promesas del periodismo, aquellos estudiantes de Comunicación Social que hoy la ven en redes sociales y la siguen, me gustaría saber: ¿qué consejo les daría a esos jóvenes que sueñan con estudiar periodismo y ven en los medios una oportunidad como la que usted tuvo cuando eligió esta profesión que lleva tan marcada en el corazón?
- “Les diría que saber comunicar en la vida es como tener una llave para todo. Quien sabe expresarse bien, puede vender sus ideas, crecer, lograr lo que quiera. La carrera de periodismo tiene todo ese potencial para ellos. Pero, sobre todo, que crean en sus sueños, que no dejen que nada apague esa chispa ni las ganas de seguir soñando. ¡Que nunca pierdan esa ilusión y esa pasión por contar historias!”

















